Si no te mata te edifica


"No es la perfección si no la intención de ser buenos padres, para ser buenos padres hay que practicar y por eso es que los abuelos o yayos son tan necesarios en las familias".
                                               
Es una palabra muy fuerte y hasta fea, una exageración de las muchas que se usan en diversos sentidos y muchas culturas, decir que si no te mata te edifica.

Pero si una madre dice: ¡No le pegues, lo(a) vas a matar, mira que eres un salvaje! Y tantas cosas y ofensas que lanza una mujer cuando tiene rabia con el marido porque quiere corregir a su hijo(a), esta siendo permisiva y criando un muchacho desbocado y sin disciplina de ninguna clase, porque el cree que lo que hace está bien y forma parte de su educación formal.


Esas madres que tienen ese vocabulario yo les diría así: Si no lo mata lo edifica, porque unos correazos a tiempo corrigen,  si no Dios no sería Dios cuando dice en su palabra  “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige”. (Proverbios 13.24).

Hay situaciones excepcionales en que   la vara corrige y recuerdo cuando mis hijos estaban muy pequeños situaciones en las que yo no era capaz de darles, pero si le ponía las quejas al padre y este le daba con la correa y yo le decía que le diera bien duro para que aprendieran a obedecer.

Digo excepcionales, porque cuando por cualquier cosa se larga la mano a los niños, o constantemente porque se crea que necesitan unos buenos palos o porque estemos despechados nos vamos a desquitar con nuestros hijos, hay si no solo merecen esos epítetos sino corrección y disciplina de los entes encargados de la niñez en las ciudades y comunidades de todas clases.

Hay procesos que los niños deben vivir, hay situaciones que exigen ayuda para la corrección y disciplina de los hijos, porque hay muchas formas de educar y las madres especialmente las primerizas queremos la perfección que de pronto hasta nos exigían a nosotras, pero debemos aprender a tener una medida que pueda dar resultados y que los hijos puedan crecer sanamente, especialmente cuando la madre tiene varios hijos y no son del mismo padre.

Es muy fácil muchas veces criar a los hijos ajenos, porque la responsabilidad de padres no descansa en nosotros, sino en los abuelos o bisabuelos o tíos cuando las madres están ausentes por el motivo que sea, hay muchas ayudas idóneas y la palabra pasa de boca a boca y edifica.

Si cuando niños no recordamos haber tenido juguetes, cuando grandes nos va a gustar darles juguetes a nuestros hijos, si carecimos de un padre o una madre, a la hora de tener hijos vamos a querer llenar ese vacío en nuestros hijos, la mujer que tuvo pareja desde muy niña no va a querer que sus hijos se casen o tengan pareja temprano y así sucesivamente una interminable lista de situaciones que solo cada persona en su integridad conoce.

Pero lo que si no se debe olvidar nunca especialmente las madres es que la disciplina a tiempo libra a los hijos de muchas y muy malas consecuencias en la vida.

Cada padre tiene su forma a disciplinar y eso está bien siempre y cuando no se violen los derechos fundamentales de los niños y especialmente debemos recordar que hay un abuso que no se reconoce fácilmente en la educaciones de los niños y ese abuso es cuando educamos a nuestros hijos en base a la envidia, si el vecino(a) le compra ropa, juguetes y muchas cosas costosas a los hijos, entonces yo le voy a comprar algo más costoso para que mi hijo(a) no sea menos y ahí es donde comenzamos a errar como padres, porque destruimos sin haberla construido siquiera, la confianza en el mismo niño y comenzamos a enseñarles el primer valor que es el del yoismo, yo me merezco todo sin habérmelo ganado, yo soy el mejor porque mis padres lo dicen…

Una muy buena tarea para todos es leer en la Biblia, especialmente en el libro de Proverbios lo que habla el Señor respecto a la disciplina y los deberes de los padres con los hijos.

Dios los bendiga

Martha Luz Herrera Alvarez