Dios y su iglesia

La familia y los propósitos de Dios para ella

La familia tiene diversas connotaciones y debemos saber que hay núcleos familiares que no son los ideales o que están incompletos, especialmente en la actualidad.



Hay familias que se componen de padres divorciados e hijos de ambas partes, familias donde hay un solo progenitor, especialmente hoy en día que las mujeres escogen tener hijos como madres solteras, no porque queden embarazadas de forma accidental, sino porque tardan en decidirse a formar una familia y con los años toman la decisión libre de tener hijos sin un compañero.

Todo esto ha causado un caos en la infancia y en el bienestar general de los grupos familiares.

Todo tiene un orden y hay reglas para todo, pero lo esencial es el bienestar del hombre y no todas las cosas funcionan para todos en todos los tiempos.

La iglesia en medio de este caos trata de ayudar a encontrar un camino y soluciones para ayudar a aquellas personas que lo solicitan y que tienen una necesidad inmediata de paz espiritual y conocimiento de la palabra de Dios y es deber de ella proporcionarlo.

Lo que no es deber de la iglesia es auxiliar física y económicamente a las personas en necesidades y problemas de diversas índoles. Para eso está el estado y cuando las iglesias tienen las capacidades de infraestructura y conocimiento de causa para resolver estas situaciones puede ayudar a hacer estas labores,

Teniendo en cuenta que esto no  implique que la iglesia esté al servicio del estado para manipular y servirse de las personas y recursos de ella, en beneficio de políticos y personas de mala fe, que apremian a los ministros religiosos para que les den privilegios y prebendas que no deben darse.

Usar la iglesia con fines políticos, para implementar ideologías, usarla para fines de terrorismo, grupos alzados en armas o cualquier otra clase de beneficios que van en contra de su labor no es aceptable.

La iglesia puede ser usada por sus miembros y las personas que laboran en ella para recibir salarios, ayudas, hacer labor social en las comunidades, capacitaciones y también las personas que ejercen un ministerio y con las debidas autorizaciones, recibir respaldo de las congregaciones, pueden hacerlo.

Los diferentes ministerios de las iglesias y la capacidad que tengan van a ayudarlos a ejercer un ministerio efectivo y de acuerdo a la sana doctrina de cada una ejercer disciplina y aceptar los miembros sin discriminar, porque Dios no hace acepción de personas.

Pero impedir que personas que por creencias y forma de vida u orientación sexual perturben a los demás miembros, con las debidas excepciones puedan ser rechazadas en esa congregación.

La iglesia no es una organización del estado, es un sitio de culto y sus creencias dentro y fuera de los lugares de cultos deben ser respetados.

Por lo tanto el estado no puede obligar a ninguna iglesia evangélica a que vaya en contra de sus principios más fundamentales en su doctrina de fe, tratando de obligarlos a bendecir uniones de personas de un mismo sexo, hacer cosas que van en contra de la palabra de Dios como proteger a personas que están en cosas indebidas por cualquier razón.

Dios es uno solo, pero la forma de ver y creer en él, es de interpretación personal y por razones de creencias no podemos juzgar a las personas de acuerdo a su fe, sino de acuerdo a las leyes que se ejercen en cada país, siendo la capacidad de cada uno de acuerdo a los cargos que tengan dentro y fuera de la iglesia, porque las leyes en sus raíces principales no pueden estar fuera de la palabra de Dios, que es la Biblia.