EL pecado- conciencia de pecado y las obras de la carne

Todos sabemos lo que tradicionalmente se llama pecado y siempre escuchamos que debemos tener cuidado con el pecado, los pastores, evangelistas y toda clase de ministros del evangelio nos hablan de pecado.

Pero realmente no sabemos que es pecado a menos que tengamos conciencia de lo que es en realidad el pecado y para eso tenemos que adquirir esa conciencia de pecado para fortalecernos en Dios y su palabra.

Cuando sabemos que es el pecado, el verdadero arrepentimiento y el perdón son en el momento en que conocemos a Dios y sabemos que necesitamos ser limpios, lavados con la sangre de Jesucristo, porque somos justificados por él, por su muerte y resurrección.

Cuando no hemos conocido el verdadero Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo de Dios, entonces somos personas llenas de defectos, pero con valores seculares que nos impulsan a hacer lo correcto y a luchar por el bien común de nuestra comunidad.

Por eso existen tantas ONGs (Tomado de Wikipedia “Una organización no gubernamental (también conocida por las siglas ONG) es una entidad de carácter civil entendido como "El derecho y la disposición de participar en una comunidad, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público o social,1 2 con diferentes fines integrantes, creada independientemente de los gobiernos ya sea locales, regionales y nacionales, así como también de organismos internacionales. Jurídicamente adoptan diferentes estatus, tales como asociación, fundación, corporación y cooperativa, entre otras formas”).

Y también muchas otras formas de ayudas al ciudadano que funcionan a medias.
El pueblo cristiano debe estudiar y fundamentarse en la palabra de Dios para salir adelante en el momento de crisis nacional e internacional que se esta viviendo.

Porque no creemos en un Dios milagrero de mentiras, creemos en un Dios poderoso lleno de maravillas que usa al hombre para hacer sus obras efectivamente.

Pero Dios no usa hombres pecadores, ni activistas políticos, ni clase trabajadora deshonesta, ni mujeres adulteras o fornicarios.

Porque la Biblia dice que la mujer sabia edifica su casa, más la necia la destruye y Dios da la salida a todas las emergencias que se presentan.

Cuando la mujer se queda sola Dios la respalda de diferentes formas y en ella esta aceptar un nuevo marido o no, porque la iglesia no es fiscal de las personas, únicamente tiene reglas como cualquier empresa en la que queremos servir y normas de conducta que se deben guardar.

¿Porque cómo va a ser mejor calificada una empresa secular, que una iglesia?
¿Cómo una persona que prepara la Santa Cena o la sirve puede tener una lengua tan afilada que hable de un hermano con el cual muchas veces ni se saluda?

¿Cómo un anciano puede no conocer sus deberes y derechos? Y así infinidad de cosas entre cristianos, ahora imaginemos una persona que no ha sido tratada, ni tiene nuestra fe.
Cuando justificamos nuestras malas obras en la necesidad que hay de seguir en ellas, estamos obrando mal, pero cuando estamos a cargo de las almas el testimonio es importante.

Muchas veces hay cosas en las familias que no se pueden delegar, entonces parte de nuestro testimonio es mantener la unidad familiar y nuestro trabajo es importante para el sostenimiento del hogar, el futuro de la familia que se beneficia de él y muchas cosas que se derivan de él y que si nosotros no lo hacemos otros lo hacen y no da el resultado que da cuando sus verdaderos dueños están a cargo de sus negocios.

Muchos son llamados al ministerio, pero otras personas son llamadas a colaborar y tener una vida secular ordenada, que de fruto abundante de paz, porque las congregaciones hacen una labor social muy grande, pero no son llamadas a ser las administradores del pueblo de Dios.

Debemos recordar que lo que Dios ungió el hombre no lo debe tocar y que un ministerio ungido y de bendición no debe ser manchado por otros ministros y mucho menos el dedo señalador.


Las obras de Dios permanecen y Dios no es hombre para mentir ni hijo de hombre para arrepentirse y de Dios es poner y quitar reyes.