El que es de Dios la voz de Dios oye

Es una palabra muy linda saber que somos de Dios y que escuchamos la voz de Dios para aplicarla y bendecir a los demás.

Cuando bendecimos a los demás no es ayudarlos a salir de sus problemas o indigencia tomándolo nosotros y liberándolos de sus obligaciones.
La Biblia es clara cuando habla de que cada uno debe tomar su propia carga, esto quiere decir que cada quien es responsable de sí mismo y que no debemos esperar que los demás corran a resolver los problemas nuestros y de nuestras familias porque somos cristianos.

El servir, ser cristiano tiene un sentido muy distinto, ser cristianos es educar, ayudar, compartir tristezas y alegrías, cuando hay la necesidad de ayuda económica debe hacerse sin humillar, sin hacer sentir que se recibe una limosna, porque somos hermanos en Cristo, estamos unidos por un mismo Dios.

En medio del pueblo de Dios somos iguales, pero hay diferencias profundas que debemos superar en la medida que crecen los hermanos, y los que son adultos espirituales deben tener paciencia y tratar de ayudar a sus pastores, recordar cuando ellos mismos comenzaron y darse cuenta que cuando nos volvemos carnales, estamos dándole cabida a los demonios que salieron de nuestras vidas cuando nacimos de nuevo y reconocimos a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo para que nos salvara y restaurara de la perdición, la maldición, el pecado y la muerte.

Si una mujer es empleada del servicio, empleada en una oficina o una empleada de cualquier clase, que no estudia profesionalmente y no se capacita, no va a tener la misma formación que una, que en su debido tiempo estudio, tuvo unas relaciones sociales y que tiene cargos como los notariales, ministeriales y en las naciones unidas.

Entonces muchas veces tenemos las desventajas de la falta de estas cualidades y privilegios que Dios da a las personas que nacen con ellos y los aprovechan a lo largo de su vida.

En medio del pueblo de Israel debemos recordar la Biblia y el pentateuco, Moisés, Samuel, José, por no decir la ramera de Raab, y todos los héroes Bíblicos como Jocabet, sucedían estos casos y esto nos indica que Dios no hace acepción de personas y de acuerdo a la necesidad de cada uno(a) da la solución y la medida necesaria.

Como hombres se promete muchas veces cosas y soluciones que se creen poder dar, pero muchas veces las dificultades superan las expectativas y hay casualidades o situaciones que se le salen de las manos a todos.

Por eso la obediencia es muy importante y tener un sello o marca en nuestros corazones  cantares 8:6 dice: Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; 
Porque fuerte es como la muerte el amor; 

Duros como el Seol los celos; 

Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. 
8:7 Las muchas aguas no podrán apagar el amor, 
Ni lo ahogarán los ríos. 


Podemos comparar este amor al amor de Dios por todos sus hijos, pero el da lo que merece cada uno,  porque muchas veces explicaba un hermano el Señor permite la muerte de sus hijos para la salvación de su alma y los celos advierte la Biblia duros como el Seol, porque si morimos sin el amor de Dios y la salvación vamos a un lugar de oscuridad eterna.

Por eso que lindo, que orgullo, que aparte de ser colombianos seamos salvos, no apostemos a la muerte, no apostemos al pecado. Si gana Colombia me gozare, si pierde Colombia no me entristezco pero me siento orgullosa de que pelearon la buena batalla del deporte y esto es lo mejor que los padres de los deportistas esperan, porque somos orgullosos de nuestros hijos  y sabemos que hay nuevas y mejores oportunidades en el mañana.