Bendiciones eternas

Dios no es un hombre para mentir, ni hijo de hombre para arrepentirse

Dios no es hijo de hombre, esto quiere decir que no es como nosotros, los hijos de los hombres. El único Dios verdadero no es un Dios terrenal, como los dioses que a veces adoramos, el Señor Dinero, El doctor tal y el doctor cual.

Cuando Dios dice que tiene bendiciones nuevas cada día, él nos bendice de diferentes maneras, no es como lo esperamos, como en nuestra mente humana creemos.

Hay bendiciones muy fáciles, por ejemplo, cuando nuestro padre o madre terrenal tiene dinero o influencias para lograr cosas que pedimos.

Es muy distinto creer, encontrar las bendiciones de Dios. No es tan fácil, pero tampoco es tan difícil, solo debemos confiar en que Dios quiere lo mejor para todos.

Para saber cuáles son esas bendiciones, debemos comenzar a ser obedientes a la manera de Dios. Perseverando en obedecer, aunque muchas veces nos dejamos llevar por las emociones, los impulsos, una serie de cosas que impiden que veamos la verdadera bendición.

Dios es grandemente paciente con todos. Es muy fácil para Dios mandar fuego del cielo, (que nos atropelle un carro, que nos ahoguemos en una inundación, etc.) o en su defecto darnos lo que deseamos, aunque no sea lo indicado en el momento en que lo pedimos.

No es malo servir a Dios a pesar de las dificultades, pero tampoco es bueno desobedecer a los pastores y las personas que están en eminencia.

No es solo el discernimiento personal lo que nos lleva a ser obedientes en las circunstancias que se viven o que se están tratando de buscar.

Porque que Dios tan pobre seria el Dios en el que hemos creído si no tuviera la capacidad para bendecir a sus hijos de una manera más abundante de la que espera.

Dios nos dice que ni aun una hoja se mueve si no es por su voluntad y su voluntad es que nadie se pierda.

¿Agradeces las bendiciones que recibes de Dios? ¿Has pensado cual es la multiforme gracia de Dios para todos y con todos los que convives?

Sabías que Dios no es un Dios estático, la Biblia nos habla de un Dios como el que le mostro nuestro Señor Jesús a Nicodemo. También en sus apartes vemos que Jesús nunca dejo a nadie sin bendición.

Dios los bendiga