La obra de Dios...





La obra de Dios tiene un significado diferente para cada persona.

Algunos la toman por el momento en que participan de ella y cuando estan en sus demás labores se olvidan de Dios.

Dios es Dios y su obra es su obra, que viene a ser la iglesia y la labor que se desarrolla en ella.

Muchos aunque no sean los nombrados a veces se toman autoridad,  porque creen que los que la dirigen no tienen capacidades o están en pecado y hacen la guerra a los lideres de forma indebida.

Están todavía en más mal estado que los que están dirigiéndola mal supuestamente.  

La moraleja de esta redacción es que las autoridades son puestas por Dios y Dios es quien pone y quita reyes dice su palabra, o sea que nombra sus ministros en sus congregaciones y que si estamos inconformes de forma decente podemos exponer nuestras razones y no ser tropiezo.

Porque los hermanos que son tropiezo a las congregaciones y tienen espíritu de división y contienda, no están siguiendo la palabra de Dios  y si creen que tienen razón la guerra que deben hacerle a los malos ministros es orar, ayunar y confiar en que Dios obrara en el momento adecuado.

Las iglesias no se hacen a la deriva, no se tienen instrumentos mal habidos, ni funcionan porque si.

El respeto que merece un pastor es el mismo respeto que merece un pastor femenino, en el evangelio no hay hombre ni mujer, porque estaríamos desechando la palabra de Dios.

Las mujeres somos animales racionales iguales a los hombres en inteligencia y fuerza espiritual.

las diferencias son físicas, no mentales.
Dios no escucha mas al hombre o mas a la mujer, es justo y su justicia es un atributo divino que no cambia. 

Su justicia es perfecta, la capacitación como en el mundo es gradual para las personas que van llegando.

No se puede hacer bachillerato sin primaria, ni universidad sin bachillerato. Y así todo, si no se crece  y se escudriña las escrituras, no se puede andar solo en el evangelio.

Hay cristianos que no tienen, ni han tenido deuda con la sociedad y hay varios ejemplos de ello.

Por lo cual el maltrato espiritual es un abuso que la iglesia tiene mecanismos para tratar.

El cristiano es de testimonio, que implica servicio y amor, ayuda, compañerismo y lealtad.

Debemos bendecir porque Dios bendice, el que maldice es el hombre.

Dios los bendiga.

                                        Jadeen.