El ser humano en las realidades de sus comisiones como persona.

El ser humano en las realidades de sus comisiones como 

persona.



Las personas nacen con unas emociones pre-diseñadas. Y de acuerdo a lo vivido por el padre y la madre así recibe los estímulos desde el vientre de la madre. 

Estos estímulos son positivos y agradables o negativos y desagradables. Las emociones son estímulos que producen sensaciones.

Pero las personas y animales tienen sensaciones y emociones, únicamente los hombres en general tienen sentimientos.

Los sentimientos son sanos porque nos ayudan a experimentar atracción,  aceptación o deseo de estar próximos a las personas o con animales domésticos (ejemplo: los ciegos que necesitan ser guiados, las personas que crían animales como alimento de muchas variedades.)

Cuando las personas son fuente de continuo desagrado, las emociones que producen la cercanía con estos son negativas.

Cuando una persona es amable pero desagradable para otra hay algo que es muy difícil de superar y se soporta por alguna necesidad común creando malformaciones personalizadas.

Los jóvenes y niños no controlan el afecto porque les falta madurez y crecimiento espiritual.

Las personas debemos respetar los afectos de los demás y especialmente de los niños.

Cuando se violan estas áreas privadas y personales de los niños crecen reprimidos, miedosos y no desarrollan lo que deberían. 

Por lo tanto tienen una discapacidad que no quiere decir incapacidad, porque pueden responder por sus actos ante los mayores responsables de ellos.

Los afectos no se pueden suprimir pero si reemplazar, se reemplazan positivo-negativo o negativo-negativo y comienzan los lineamientos.

Podemos imitar lo bueno que desarrollan los demás pero hay que tener buenos guías y maestros para que ayuden a discernir lo que está bien o lo que está ayudando a crecer y  disciplinar los afectos.

Los afectos hay que dirigirlos con sabiduría de Dios.

                                                                                                           Nigella.