Música

La música y como la música está ministrando a la juventud

La música es una de las manifestaciones artísticas más usada en todas partes del mundo desde los siglos y por los siglos. También es una expresión cultural que expresa toda clase de sentimientos y de ideas.

En la biblia hay muchos versículos que nos hablan de la música como forma de alabar a Dios, también nos habla de los comienzos en el cielo cuando satanás adoraba a Dios y quiso ser como Dios y él, en compañía de ángeles fueron arrojados del cielo por su rebeldía.

Pero el tema de hoy quizás está mejor acompañado de este versículo que dice en Santiago 5:13 ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.  Entonces vemos como la música está ministrando  a las personas de diferentes maneras.

Si estamos tristes y escuchamos música, seguramente no vamos a querer escuchar tonadas que alegren, sino todo lo contrario. Por eso en el mundo hay tantos géneros de música.

Si estamos alegres lógicamente queremos seguir alegres y escuchamos una música que nos siga alegrando.

Hoy en día los parámetros actuales han dado una vuelta completa a los parámetros antiguos. Ya no es únicamente por el oír, sino que visualmente estamos recibiendo movimientos y  casi que con los cinco sentidos percibiéndola.

En wikepedia encontré este párrafo “Según el compositor Claude Debussy, la música es «un total de fuerzas dispersas expresadas en un proceso sonoro que incluye: el instrumento, el instrumentista, el creador y su obra, un medio propagador y un sistema receptor».”

Recordemos que hay aparatos de televisión, ordenadores, tabletas, teléfonos inteligentes y toda una gama de aparatos de nueva tecnología para no solo escuchar sino ver las canciones en vídeos musicales donde el cantante expresa por medio de movimientos y/o grupos de baile toda una sincronización de ministraciones a los sentidos acompañados de la música.

Estos bailes o coreografías generalmente son bastante exagerados, no solo en su expresión corporal de movimientos, sino en los vestidos y toda la extravagancia de que hacen gala los autores.

La música de moda es algo así como la champeta y otros estilos que varían de acuerdo a la región a la que pertenecen. Cada vez son más oscuros, más vulgares sexualmente hablando y también en sus formas de mostrar las manos y todos esos movimientos que podíamos decir sin temor a equivocarnos lujuriosos.

Artistas tatuados de una forma sin reversa y con caras de depresión en muchos casos, expresando palabras que están muy lejos de llamarse música.

Esto parece especialmente bello a los adolescentes, que como sabemos en todos los tiempos, han creado una gran influencia y todos hemos querido imitar las modas de actualidad que imponen cada cierto tiempo los artistas más relevantes de la farándula, jet set o en forma moderna celebrities.

Hoy en día ni siquiera se requiere talento para ser una estrella en ese firmamento estrafalario de artistas, modelos y toda clase de personajes que se han inventado una forma curiosa de llamar la atención por medio de sus vestidos y marcas, mostrando sus generosas partes corporales, que aunque en algunos casos naturales, siempre por A o por B necesitan retoques y crecimientos por medio de cirugías plásticas.

Todo esto unido a la sensibilidad y problemas de la juventud, está causando grandes estragos en las emociones de todos y ministrando perversiones, pecados, espíritus inmundos de suicidios y una serie de consecuencias que el mundo cristiano no alcanza a vislumbrar por no querer romper paradigmas y tener más atención a lo que sucede a su alrededor, haciendo guerra espiritual en contra de estas huestes espirituales de maldad que nos invaden y destruyen la juventud.

Nuestras armas no son carnales, sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas, podemos llevar todos estos pensamientos y problemas cautivos a la obediencia en Cristo Jesús, señor nuestro.

Orando por nuestras bendiciones, orando por nuestros hermanos, orando por situaciones vacías, no vamos a alcanzar la misericordia de Dios, orar y velar por todo y en todo, recordando que Dios dice que busquemos su reino y su justicia que lo demás viene por añadidura.

Alcanzar el reino de Dios es orar por las almas perdidas, porque la luz de Cristo alcance esas multitudes que están en oscuridad, porque Dios liberte a los cautivos en toda clase de vicios y muchos más.

Hoy te insto a que no te escondas en cosas vanas como estar en la casa de Dios sirviendo a Dios. El mundo se pierde y muchos cristianos no nos damos cuenta de esa ola de cosas malas que nos invaden, aun en nuestros propios hogares.

La obra de Dios es afuera, la iglesia es para congregarnos, para ayunar y orar, pero conocer el mundo que nos rodea y caminar en él, para hacer ministerios efectivos es importante. Sin espavientos, tratando de entender las razones de todos esos pecados y ayudando como dice en Gálatas 6:9  No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.


Dios te bendiga