La Vid verdadera

 Frutos dignos de arrepentimiento

Lucas 3:8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. 
Es una linda palabra los frutos de arrepentimiento de la cual nos habla la Biblia en este pasaje. Es importante el arrepentimiento y la evidencia de habernos arrepentido de nuestros caminos, antes de que nuestros ojos espirituales se abrieran a la luz de Cristo.
Un arrepentimiento genuino es el comienzo de la nueva senda que seguiremos de aquí en adelante. Lo importante de esta palabra que dice que hagamos frutos de arrepentimiento es un fruto temprano que se manifiesta de forma inmediata.
"Jesucristo la vid verdadera"  
Hay muchos ejemplos que podemos nombrar del fruto de arrepentimiento. Quizás cada persona pueda dar su propio ejemplo de cómo dio fruto de arrepentimiento temprano manifestado externamente.
“En mis recuerdos esta una joven que conocí hace varios años y me llamo la atención su forma demasiado formal de vestir. Estamos en un clima tropical bastante caluroso, especialmente en verano que es casi todo el año y llevaba mangas largas, cuellos altos y cerrados, falda más debajo de la rodilla y telas bastante gruesas, no usaba una sola gota de maquillaje y se veía muy pálida y avejentada a pesar de ser una mujer muy joven. Un día le dije que porque no se ponía una ropa menos formal y más ligera, que hacía mucho calor y ella… Me contestó que eso formaba parte de su testimonio, cuando ella andaba en el mundo y en la carne, la ropa que usaba era prácticamente ninguna, shores cortísimos, blusas muy descotadas y transparentes, mucho maquillaje y Dios le había dado conciencia de pecado. Debido a que con este aspecto llamaba mucho la atención del sexo opuesto y era una persona totalmente diferente a la que yo veía. Ya ella no quería desagradar a Dios con su vestimenta y sus malas aptitudes.”
Vemos que este fruto de arrepentimiento temprano en ella, propio y reconocido por ella. Sin que nadie la obligara a cambiar, apenas recibió a Jesús en su corazón como Señor y salvador persona tomo esta decisión y hasta el día en que la conocí perseveraba en ella.
Quizás en otra persona sea otra situación diferente u otras cosas en su corazón que reconoce como fruto de arrepentimiento. Lo importante de estas situaciones es que la persona tiene un cambio en su actitud o cambian sus propósitos en la nueva vida que lleva, ya no tiene las mismas actitudes del pasado, cree en el evangelio de Cristo, confía en el Señor que es su sostén.  Está haciendo nuevos cimientos, construyendo una nueva casa sobre la roca que es Jesucristo. Practica y vive la palabra de Dios.
Para que estos frutos de arrepentimiento temprano sigan aumentando y se siga creciendo en la gracia de Dios día a día, debe seguir renunciando al pecado, despojarse del viejo hombre, no sigamos siendo los mismos de antes.
Efesios 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
25: Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
26: Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo.
Debemos ser deseosos de aprender, atendiendo órdenes, reconociendo que las autoridades puestas por Dios, son sus ministros en la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo. Con humildad buscar en las congregaciones de su palabra, ministración, cultos de oración y todas las disciplinas espirituales que Dios tiene para cada uno de nosotros aprender en medio de su iglesia.
En Romanos 13:1 dice: Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.
Los frutos de santidad tempranos se tratan de buscar la santidad, sin la cual nadie vera a Dios. El remordimiento no es arrepentimiento verdadero, la persona que siente remordimientos sufre por un momento o por un tiempo corto, pero cae nuevamente en las mismas faltas, practica el pecado porque no se arrepiente, no cambia y persiste en su altivez y no se humilla delante de la presencia del Dios verdadero. Lucha en sus fuerzas, no descansando en el Señor, en su paz, buscando dar fruto apacible de justicia en el Señor.

¿Te has examinado hasta darte cuenta si estas cometiendo siempre en las mismas faltas? ¿Estas apoyándote en tus propias fuerzas o buscas apoyarte en el Señor? Estas y otras preguntas más puedes hacértelas para hacer un examen rápido de tu vida espiritual y saber si estas creciendo espiritualmente, madurando, cambiando la manera antigua de vivir y saber que Dios está buscando verdaderos adoradores que lo adoren en espíritu y en verdad.

Dios te bendiga