¿Cuando y como vivimos por fe?

 La fe y nosotros

8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. 9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa;                       Hebreos 11:8-9           

Todos sabemos lo que es fe y podemos leer varias definiciones en el diccionario. La definición más importante de fe, es la que nos da la biblia en hebreos 11: 1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

También todos los cristianos sabemos lo que es fe y reconocemos rápidamente ese verso que mejor da la definición de lo que es fe para nosotros.

Si nos damos cuenta de lo que dice hebreos 11: 8 que por fe Abraham obedeció a Dios, podemos decir que ciegamente. Debido a que Dios no le dijo te voy a dar tiendas o palacios, gran cantidad de tierras y ganado, tampoco dijo riquezas materiales para que vivas como el hombre más rico de la tierra.

Dios le dio promesas que no se pueden apreciar por su inmenso valor y tan infinitas que cualquier hombre hubiera dudado para emprender ese viaje y sin saber dónde era esa tierra prometida. Sin entender lo que Dios estaría poniendo en la mano de esa persona.

Abraham tenía conocimiento de Dios. Dios se le revelo a Abraham en Haram cuando el por fe salió de su casa y su parentela. Y si entendió lo que significaban esas promesas. No era un jovencito ya. Abraham se llamaba Abram y tenia 75 años, aunque sabemos que en la época de los patriarcas la vida era muy larga para los hombres. 

Abraham vivió por fe, no por control de la vida de lo que hacia  él y su familia. El retrato de Abraham nos dice que era un hombre justo, entregado a Dios totalmente, hombre de paz, compasivo, hospitalario, guerrero, a pesar de su debilidad para mentir y salvarse. Y a pesar de eso con mucha sabiduría, fuerte espiritualmente aunque tenia que enfrentar las dificultades por sus debilidades y necesidades de todo ser humano.

Por eso debemos dejar el estrés y soltar todo para que sigamos ejemplos de los héroes bíblico, seguir a Dios en obediencia como lo hacia Abraham y querer ser amigos de Dios, como fue llamado Abraham.

Vivir en obediencia, para aprender a obedecer a Dios, debemos saber lo que espera de cada uno de nosotros. Ser moldeados por él y principalmente aprender a escuchar su voz en medio de los tiempos sin dejarnos engañar.

No es facil aprender a obedecer a Dios. Muchas veces queremos retomar viejas costumbres y seguir nuestra voluntad olvidándonos de preguntarle a Dios que hacemos o para donde vamos. Confiar en sus promesas y en la esperanza de lo que vamos a recibir para vivir conforme a lo que el sabe que es lo mejor para nosotros.

Abraham tuvo un Dios personal, con el cual tenía una relación de amor y amistad, confiaba en Dios, tenía fe en las promesas de Dios, confió en Dios para abandonar su tierra sin dudar en que le esperaba una tierra mejor de la que tenía en ese momento.

En Genesis 12:2-3 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.  2 bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

Estas fueron las siete promesas más importantes que Dios le hizo a Abraham. 

  • Hará de él una nación grande
  • Lo bendecirá
  • Engrandecerá su nombre
  • Dara bendición
  • Bendecirá al que lo bendiga
  • Maldecirá al que lo maldiga
  • Bendecirá a las familias de la tierra por medio de él

Esto quiere decir que si somos obedientes recibiremos las promesas de Abraham. porque somos coherederos de las bendiciones de Abraham si somos obedientes a Dios, si escuchamos su voz. 

Abraham no miraba las circunstancias que lo hubieran hecho dudar de el Dios altísimo en el cual había depositado su confianza y amor. A pesar de las dificultades él se centró en lo que Dios le prometió y creyó que recibiría sus promesas.

Así nosotros debemos creer por encima de toda circunstancia que Dios estará con nosotros todos los días de nuestra vida. Y aunque no compagine mucho con la enseñanza hay un pasaje que siempre tengo presente. Debido a que nosotros tenemos a nuestro intercesor por excelencia que es Jesucristo hijo y el Espíritu Santo que nos ayuda en nuestras debilidades.

Este pasaje bíblico marca mi fe y mi vida cristiana debido a que la incredulidad llena muchas veces los corazones y puede alejar a las personas de lo que Dios tiene para cada uno. Lo comparto siempre y es en Marcos 9:23-24 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.  24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.

Y siempre repito esta porción bíblica que ayuda a todos a reconocer ante el Dios vivo nuestra imperfecta humanidad y la necesidad que tenemos de su ayuda y respaldo.

Dios te bendiga

Martha Luz Herrera 

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