¿Porque razón Dios no escucha mi oración?

El poder de la oración

La oración tiene un poder que solo un cristiano verdadero reconoce y por esa razón, orar  es muy difícil cuando no lo hacemos con sinceridad y verdadero amor a Dios, en la voluntad de Dios. La coraza imposible de penetrar por los dardos del maligno es la que Dios tiene puesta en sus hijos cuando oramos.

Lo que no puede hacer la oración

La oración primero que todo no tuerce el brazo de Dios. Cuando oramos de forma impositiva, con juicios hacia otros, cuando nuestra oración no es de bendición, cuando no utilizamos la palabra de Dios como respaldo de la oración, no recibimos lo esperado y nos sentimos frustrados.

Nunca debemos olvidar la exhortación en el libro de Santiago 4:6 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.


Otras razones por las que la oración no tiene poder y no hace el efecto que anhelamos, es debido  a que nos falta estar en la voluntad de Dios y no estamos cumpliendo sencillas leyes espirituales. La oración es integral en la vida del cristiano, no es orar únicamente y recibir.

Lo que puede hacer la oración

Pero pida con fe, la oración nos aleja del pecado, nos permite llegar al trono de la gracia y hablar con Dios mismo, sin ninguna clase de impedimento. 
Hebreos 4:15-16  4:15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 
4:16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Acercarnos confiadamente es de una forma segura, la cercanía con Dios muestra que estamos en unidad con Dios, unidos a Él, con seguridad totalmente determinada a ser escuchados y recibir una respuesta. Jesús en la tierra se mantuvo en esta posición de limpieza y sin pecado debido a la comunión constante con el padre y su firme propósito de estar en su voluntad.

Si aprendemos de Jesús, vamos a darnos cuenta que una parte importante en su vida personal le correspondía a los tiempos de oración. Buscaba y encontraba la guía de su padre celestial.


La oración hace que Dios extienda su brazo de poder y lo mueva a nuestro favor. Hace posible lo imposible y recibimos dádivas espirituales invaluables.

Si desarrollamos nuestros crecimiento espiritual por medio de la oración, Dios hará cambios en nosotros y nuestras vidas. La oración nos ayuda a derribar las barreras del mal y a crecer cada día más y más.

La oración nos muestra cuán pequeñitos somos y cómo Dios puede cuidarnos. Fortalecemos nuestra fe por medio de ella y nos ayuda a entender los propósitos de Dios para nuestra vida.

Cuando no tenemos donde ir, a quien pedir, quien nos ayude, la oración nos da fuerzas y Dios escucha rápidamente dándonos paz. Porque donde pensamos que no hay nada más que hacer, Dios tiene la solución.

Las oraciones con respuestas, son formas de testificar y que otros conozcan las maravillas de Dios.

La oración es hablar con Dios y tener la certeza de que el nos escucha aunque a veces tarde en responder. Recordemos el pasaje de Daniel 10:12 Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. 

10:13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. 


Vemos como Dios envió un mensajero celestial para llevar la respuesta inmediata a la oración del profeta Daniel, más el principe de Persia..., aquí vemos que en el mundo espiritual se desarrolla una guerra entre las fuerzas del mal y las fuerzas de Dios.  Por esta razón en ocasiones debemos hacer guerra espiritual y recordemos lo que dice el apóstol Pablo en Efesios 6:10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 
6:11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 

6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 
6:13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 
6:14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,
6:15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.
6:16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, conque podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 
6:17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 
6:18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; 


La oración tiene una serie de connotaciones, que únicamente el creyente que persevera puede ejercerla con toda la eficacia que se requiere para obtener bendiciones. El apóstol Pablo nos está diciendo que así como Dios tiene establecido su reino y tiene a sus huestes espirituales del bien organizadas, así Satanás también lo hace. 

"Sabemos que Dios tiene a sus ángeles organizados, y aparentemente Satanás también tiene a sus demonios organizados como un ejército. Están los generales y los coroneles. Tenientes, sargentos, etc. Aparentemente este ángel fue superado en rango por el ángel satánico que era el príncipe del reino de Persia, y de esa manera, él no pudo continuar su misión y tuvo que pedir refuerzos. En realidad, Miguel, el arcángel, tuvo que venir para despejarle el camino". Tomado de https://www.escuelabiblica.com/estudio-biblico.php?id=955

Satanás envió un mensajero  y siempre va a enviar sus mensajeros para impedir que nuestras oraciones reciban la respuesta directa de Dios, pero más poderoso es Dios que el que está en el mundo, dijo Jesús.

Siempre vamos a estar aprendiendo algo nuevo sobre la oración, solo tenemos que ir paso a paso y practicarla diariamente para poder orar conforme a la voluntad de Dios. Recordemos que dice la Biblia en Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. 
8:27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Con la guía de nuestro paracleto, nuestro ayudador el Espíritu Santo de Dios, es más fácil, pedir lo que en realidad debemos pedir.

Las distintas clases de oraciones incluyen la de acción de gracias,  agradeciendo a Dios sus misericordias y amor incondicional. Oraciones de fe, de súplica, en unidad, alabanza y muchas más que de una forma u otra están registradas en la biblia y debemos aprender cada día nuevos versículos para aprender sobre ella y especialmente practicarla.

¿Piensas que aprendiste algo nuevo hoy leyendo esta corta enseñanza? Una hoja, ni un libro entero alcanzan para aprender sobre la oración, pero día a día con constancia aprendemos muchas cosas sobre nuestro amado y maravilloso Dios.

Es mucho más importante nuestra oración por nosotros mismos y los demás, que la oración que cualquier cristiano hace por nosotros. No debemos descansar en las oraciones ajenas, a Dios le agrada la diligencia, también la insistencia. Aunque debemos sentirnos agradecidos y contentos de que oren por nosotros y Dios derrame sus bendiciones gracias a las oraciones de los santos.

Dios te bendiga

El perdón y la restitución

Todo es posible para el que cree. Entonces como decimos que somos cristianos, pero nos es imposible renunciar, restituir, bendecir?

Vemos como Jesús dijo en Marcos 9:23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. 9:24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad. 


El padre le contesto de una forma muy sabia, porque en medio de la desesperación para que Jesús sanara a su amado hijo, tuvo claridad de mente para explicar un sentimiento de debilidad humana; imposible de controlar por el mismo sin la ayuda de Jesús. 

Humildemente reconoció su dependencia para ayuda de fe en una sanidad, no solamente en su hijo, sino también en él. Necesitamos de Jesús, de Dios, de su Santo Espíritu, para todo en nuestras vidas, especialmente para recibir perdón cuando ofendemos constantemente a los demás.

De nada sirve pedir perdón si no restituimos. La restitución es una parte importante, para sentirnos en paz y redimidos. La primera parte es el perdón, que aunque no lo recibamos de aquellos a los que ofendimos, dimos el paso de reconocer nuestro error y ser libres.

Algunos cristianos creen que pedir perdón y no hacer nada para restituir, no lo que se daño, no lo que se perdió, porque casi siempre es imposible restituir los daños morales, devolver el tiempo perdido y muchas cosas más. Solamente lo terrenal, lo económico, se puede casi siempre restituir. Y cuando dependemos de Dios sabemos que Él, da más abundantemente de lo que puede dar el hombre. 

Si no hay un cambio, una renovación de nada sirve justificarnos, pedir perdón, disculparse y otras razones más que utilizamos los cristianos para sentirnos en nuestra carne como buenos hijos de Dios, cuando en realidad estamos violando la naturaleza del verdadero perdón y estamos perdiendo el camino de salvación que debemos seguir.

Nos sentimos frustrados cuando a pesar de nuestra buena intención, del esfuerzo que hacemos para acercarnos a una persona y decirle lo que sentimos y que nos perdone, encontramos un muro de incomprensión. 

Estamos siendo egoístas, no pensamos si la persona esta preparada para perdonarnos, debido a que en ocasiones las ofensas son tan repetitivas, que de nada sirve pedir perdón a menos que solucionemos esa parte de nuestra vida que no nos deja ser mejores.

Y es lógico que sintamos ese tropiezo, ese rechazo, debido a que nuestra culpa la queremos justificar, más no la llevamos a la presencia de Dios, pidiéndole guía, dirección, para que cuando lleguemos a esas personas, recibamos el perdón o la justificación esperada. Porque hemos entendido la causa del enojo de los demás y no queremos seguir causandolo.

Cuando nos acostumbramos como cristianos a que debemos perdonar y pedir perdón para estar en paz y que Dios también nos perdone, no lo hacemos en la forma debida. Utilizamos mal un recurso cristiano, no tratamos de encontrar en nuestro interior y con la ayuda del Espíritu Santo las razones o la razón que nos motiva a ofender, a desobedecer o ha hacer cualquier otra cosa que ofende a nuestros hermanos, a nuestros mayores, a nuestros menores y así una larga lista de personas que van inconformes con nuestras actitudes y que nos mantiene alejados de ellas.

Cuando vamos a la luz de la palabra para resolver nuestras diferencias, nuestros odios, rencores, raíces de amargura y toda una serie de emociones que nos provocan los demás, vamos a encontrar una solución de raíz, para nosotros, nuestra paz, nuestra verdadera justicia, que es la que Dios nos da. 

Cuando decimos "somos cristianos" pero somos incapaces de resolver los conflictos que nos agobian, la razón esta en que no quebrantamos nuestras vidas delante de la presencia de Dios para que nos ayude a encontrar esa solución.

La gran mayoría de cristianos tienen grandes conflictos en las congregaciones, en sus hogares, con sus amistades y así. Todo porque le falta la madurez para aceptar que las soluciones en ocasiones hay que dejarlas al tiempo de Dios, para que el obre. No solamente en los demás, sino también en nosotros, sin olvidar que debemos ser como niños.

Ser como niños, recordemos lo que dice en Mateo 18:3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
18:4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.
18:5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.


Estos versos no son leídos con la comprensión debida en ocasiones. Ser como niños, no quiere decir ser fluctuantes, necesitar leche cuando ya podemos comer solido. Como se expresa el apóstol Pablo de las personas no espirituales, diciendo en 1 Corintios 1: 3:1 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 

3:2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía.

Ser niños, es ser limpios de manos, levantar manos santas delante de la presencia de Dios y como dijo Jesús en el sermón del monte en Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Así acontece cuando no hemos conocido la obra del Espíritu Santo en el cristiano, en nuestras vidas. Cuando Dios nos da un alto, nos manda a retroceder, a no intentar solucionar en nuestra carne los conflictos; debemos esperar confiadamente en su obra renovadora y saber que el es todopoderoso, pero también es Dios respetuoso del libre albeldrio que dio a cada uno.

El tiene paciencia y espera que cada persona escoja libremente el camino de la verdad y la salvación. El nos ha dado entendimiento, nos da su palabra, una inteligencia para saber lo que debemos hacer.

¿Has reflexionado porque no puedes estar en paz con las personas a pesar de pedir perdón y tratar de resolver los conflictos? ¿Sabias que debes restituir y que es restituir? dice en Colosenses 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

Dice que hagamos morir lo terrenal en nosotros, lo terrenal se refiere a aquellas cosas en las que caemos una y otra vez, sin dejar de hacer siempre lo mismo. Las personas desordenas, llenas de malos deseos, con avaricias, muchas veces no se alejan de ellas, porque no son conscientes de ellas. No somos conscientes de nuestro propio pecado, debido a que no crucificamos la carne, no entregamos a Dios nuestros pensamientos y corazón.

"Una hermana me contaba de la gran diferencia que tenia con una de sus hijas. Ella siempre quería mandarla, siempre tenia una justificación para su mal proceder con ella, vivía criticándola y hablando mal de ella. Se aprovechaba de una forma descarada del dinero de ella y siempre estaba endeudada y tenia una excusa para no cumplir con sus obligaciones a tiempo. Me decía: Hay hermana ya no se que hacer, la verdad es que no quiero ni verla, he orado tanto al Señor por ella y no veo la respuesta."

Así nos acontece a todos en algún tiempo de nuestra vida con las personas o quizás nosotros mismos tengamos esas malas actitudes, que dañan las buenas relaciones de familia. 
¿Cual crees que seria una buena forma de restituir las buenas relaciones y que esa madre, hermana, hija, restituya para que haya paz y armonía entre ellas?

Y recuerda que si quieres vivir en victoria, lleno de bendiciones, debes aprender la palabra, vivir la palabra y decirle a Dios, como aquel padre le dijo a Jesús: Creo; ayuda mi incredulidad.  Cuando contamos con la ayuda de nuestro hermano mayor, todo es posible.

Dios te bendiga



Corazón agradecido


¿Quien tiene corazón agradecido para el Señor?


La persona de corazón agradecido es generosa, siente amor desinteresado y da. Esta segura que si da, Dios le seguirá dando abundantemente y sin reproche.

Ser agradecidos no es lo habitual y no es fácil. Aunque la vida es difícil y en muchas ocasiones penosa, llena de dolor y fatigas, eso hace que no seamos agradecidos.

Dios ha hecho una gran provisión en su palabra para mostrarnos que un corazón agradecido el lo ama. Primero que todo en el libro de lamentaciones Dios nos habla de su misericordia tan grande y maravillosa.

Lamentaciones 3:22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.

3:23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.

3:24 Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.

Vemos que Dios es fiel, misericordioso y podemos esperar en él. Debemos dar gracias, Dios nos recuerda que cuando tenemos corazón agradecido estamos llenos de poder.

Cuando tenemos ese corazón agradecido, no estamos siempre pensando en nosotros mismos y podemos concentrarnos en el Señor. Nuestros problemas pasan a un segundo termino y recordamos siempre sus bendiciones.

No tenemos el control, pero Dios si lo tiene, para que vivamos en total dependencia de él, porque reconocemos nuestra necesidad de él.

También tenemos presente que no debemos dejar de estar agradecidos, por muy pequeñas que sean las cosas que recibimos.

Sabemos que Dios es nuestro proveedor y que recibimos de su mano los dones y también las bendiciones. Por esta razón no vivamos quejándonos, no seamos negativos y lo más importante el enemigo tiene que huir. Las fuerzas del mal no nos soportan cuando vivimos dando gracias a Dios por sus bondades y honramos a Dios.


Nuestros espíritus son renovados, abre las puertas de las bendiciones nuevas y nos ayuda a mantener las ya recibidas. Dios nos ama y por tanto quiere lo mejor para nosotros. Da lo mejor para sus hijos y se deleita en nuestro amor y agradecimiento, derramando más y más de su santo Espíritu y su continuado favor, cuando tenemos corazón agradecido para con él.


Como ser agradecidos con Dios

Hebreos 13:15 Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. 

Dándole gracias y agradecer todo, hasta los momentos de dificultad que pasamos. No es fácil, pero Dios es poderoso para ayudarnos a alcanzar victorias con las dificultades. Alabando su santo nombre y confesando su nombre.

No vivamos quejándonos, dicen muchos predicadores. Pienso que debemos decir lo que realmente sentimos para sacarlo del corazón y ser libres de amarguras, resentimientos, todo pensamiento negativo debemos llevarlo a la cautividad en Cristo Jesús. Somos carne y la única forma de crucificar la carne es confesar lo que tenemos dentro, para que por medio de la oración podamos restaurarnos enteramente.


El desanimo, las mentiras del diablo, recordemos que la Biblia nos dice que es padre de mentiras, es mentiroso desde el comienzo. Sus mentiras causan desanimo, malos pensamientos, tristeza y no debemos dejarnos robar la alegría. Si mantenemos una actitud de agradecimiento, adoración, alabanza y acción de gracias, daña las estrategias del enemigo para dañarnos. Dios se goza en medio de las alabanzas de su pueblo, de sus hijos, de usted, mías y de todos.

La gratitud abre multitud de puertas. La puerta de la alegría y contentamiento, la de la paz, sabemos que la paz de Dios sobrepasa nuestro entendimiento, la voluntad, las intenciones y muchas puertas que están cerradas cuando no tenemos agradecimiento en nuestro corazón.

También debemos agradecer a nuestros hermanos en Cristo, a nuestras familias y a todos aquellos que ponen un granito de arena en nuestro día a día para hacernos sentir mejor. A los que nos prestan un servicio, aunque sea gratuito, cuando somos agradecidos todos se sienten agradados y se promueve un espíritu de bendición y servicio.

En colosenses 3:15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 

3:16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

3:17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.


Para que podamos edificar y ser edificados, todo tiene un valor y alcanzar las bendiciones que Dios tiene para nosotros tiene un costo en amor a Dios, oraciones, adoración y servicio.

Dios te bendiga

Cristianismo respetuoso


El cristiano y el respeto

En el diccionario de https://www.wordreference.com/definicion/respeto nos dice que la palabra respeto tiene varias connotaciones y nos da respuestas o definiciones a esta palabra.

  • m. Miramiento, consideración:
    siento respeto por mi abuelo.
  • Miedo o prevención que se tiene a alguien o algo:
    le tiene respeto al mar.
  • pl. Manifestaciones de acatamiento que se hacen por cortesía:
    preséntele mis respetos.
  • campar uno por su respeto o por sus respetos loc. col. Hacer uno lo que quiere sin mostrar obediencia o consideración a nadie:
    aunque todavía es muy joven, su hijo ya campa por sus respetos.

  • En la primera definición nos dice que es un miramiento o consideración. Esto quiere decir que tenemos sentimientos que nos impiden tratar mal o no atender lo que nos dice la persona. Y también da un ejemplo muy claro.

    Respeto se completa diciendo que es miedo o prevención. No es una buena definición, cuando respetamos no sentimos miedo, el miedo aparece cuando sentimos que le hemos faltado de alguna manera a la persona o hemos hecho cosas incorrectas con aquellas que nos mandan a por ejemplo no tocar, no dañar, etc.

    Cuando tenemos valores, una educación de alguna clase, aunque no este completa, sabemos que debemos ser obedientes a ciertos parámetros y ser corteses, aunque en otras ocasiones (valga la aclaración) nos comportemos de una forma inadecuada. 

    El irrespeto es a lo que hace referencia en el cuarto punto. Se dice de esa forma o se decía popularmente, para mostrar cuando una persona carecía de respeto o hacia lo que quería sin contar con nadie.

    Entonces para poder interpretar correctamente lo que dice la Biblia, que es la palabra de Dios, necesitamos conocer de una forma generalizada el idioma y si no entendemos alguna de sus palabras debemos y podemos auxiliarnos de un diccionario.

    Este importante libro va de la mano con todos aquellos que estudian en las escuelas, universidades, escuelas técnicas, escriben, enseñan, viajan, escriben y mucho más.

    El diccionario es un libro maravilloso, un libro de palabras y los hay de todos los tamaños y de casi todas las clases de definiciones. 

    Con la tecnología se han desechado muchísimas buenas costumbres de muchos siglos. Hasta hace muy poco tiempo en los libros, al finalizar encontrábamos una hoja llamada glosario que nos ayudaba a entender ciertas palabras poco comunes que estaban escritas en ellos.

    Hay muchas formas de ampliar nuestro vocabulario y el diccionario, pienso que nació de una necesidad de comunicación entre los hombres. Una forma de enseñarse unos a otros términos y palabras que todos pudiéramos entender.

    Dios es un Dios ordenado. Vemos que antes de crear el hombre, pensó en ordenar y de hecho lo hizo, el lugar en el que habitaríamos. Vio que la tierra estaba desordenada y vacía. Dice en el libro de Génesis 1:2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. 

    En el verso primero dice que Dios creo los cielos y la tierra.

    Sabemos que toda persona creativa al comienzo es desordenada en lo que hace y a medida que progresa y va haciendo su labor, va ordenando las cosas. Dios también creador, comenzó creando en un desorden y después ordeno la tierra y creo las aves, las plantas, el hombre y todo lo que hay sobre ella.

    Dios merece nuestro respeto y como cristianos lo respetamos y amamos, ordenando nuestra casa, nuestra vida, nuestro testimonio y todo aquello que cuando respetamos, que también va de la mano con la obediencia nos lleva a una vida de bendición y de victoria en victoria.

    En ocasiones las personas no queremos aprender, porque sentimos vergüenza, temor a lo desconocido y quien sabe cuantos sentimientos más, debido a que ignoramos la grandeza y misericordia de Dios.

    Cuando vamos de lo sencillo a lo difícil, es más fácil recorrer el camino. Lo sencillo es preguntarnos las cosas que no sabemos o entendemos, tratando de encontrar una respuesta saludable y pedirle a nuestro amado Padre celestial que con ayuda de su hijo Jesucristo y su santo Espíritu nos ayude a encontrar respuestas para aprender a respetarnos nosotros mismos, a las personas y a nuestro entorno.

    Recordemos ese hermoso versículo que esta en Mateo 7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
    7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
    7:9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
    7:10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
    7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

    Te has preguntado en algunas ocasiones ¿Porque las personas no te respetan y hasta pueden llagar a ofenderte gravemente sin que tu sepas porque? ¿Es aburrido escuchar siempre lo mismo de las mismas personas? ¿Porque no he crecido espiritualmente en mucho tiempo? Estas preguntas y muchas más tienen su respuesta en la falta de conocimiento, en la falta de creerle a Dios y saber que Dios no es un Dios estático, Dios es Dios de cambios, de sabiduría, de aprendizaje y especialmente de respeto.


    Dios te bendiga







    Educación y vocación

    ¿Cual es la educación que quieres en tu vida y en tus hijos?

    1 Timoteo 6:9 Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 
    6:10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

    Educación es un concepto muy amplio que abarca muchas circunstancias y especialmente muchas personas. La educación del hogar, es muy distinta a la educación escolar y ambas en ocasiones se funden para capacitar hombres con grandes aspiraciones económicas en algunos, morales y éticas en otros. 

    El patrimonio espiritual de los hijos, es aquel que reciben de sus padres y maestros. Ellos a su vez lo recibieron de sus antecesores y en ocasiones es más importante que el estatus social y económico que se quiera tener.

    Si nos remitimos a la tecnología actual veremos que estamos como se dice vulgarmente pagando la novatada en estas primeras generaciones. Esto es debido a que no estamos seguros del impacto personal que causa en las personas y ha creado un ambiente de lucha entre generaciones muy diferente a las del pasado.

    Hoy las personas no corren por los derechos humanos, por aprender, por ser lideres y descubridores de soluciones a muchos males de este siglo y del pasado. En vez de luchar por destruir la droga casera, se cierra los ojos a estas situaciones. Cada día más jóvenes y niños, inclusive personas adultas, caen en este flagelo, sin que las autoridades competentes persigan este delito en los que la distribuyen, sino que corren a apresar a aquellas personas por su apariencia de adictos.

    Las iglesias están en una carrera por templos más grandes y más personas que los llenen, sin pensar en la labor social que se requiere a todo nivel en las calles de las ciudades y escolares de todo nivel.

    La apariencia, la vanagloria humana nos persigue, carcomiendo la vida de las ciudades, en falta de educación no únicamente escolar, sino  espiritual.

    Al momento de hacer la obra del Señor, no debemos pensar en denominaciones, en legalismos cristianos, en fanatismo y otras cosas que impiden el crecimiento de la sociedad en general. Si fuéramos los únicos que Dios tiene en cuenta para que queremos que nuestros hijos se capaciten en buenas escuelas, en universidades de prestigio y para que queremos que sean profesionales sobresalientes y que tengan un nivel de vida mejor del que tuvimos como padres.

    Es bueno anhelar cosas grandes para nuestras generaciones, no es malo desear que nuestros hijos estudien se capaciten y salgan adelante. Lo malo es la forma en que lo queremos obtener en ocasiones, aun a costa de los propios deseos y anhelos de nuestros hijos.

    Es mejor un excelente carpintero, a tener un profesional mal capacitado o que no tenga los talentos y vocación  requeridos para llegar a ser un profesional sobresaliente.

    Al ayudarlos a alcanzar estos logros los estamos empujando a mezclarse en una sociedad que no tiene un gran respaldo espiritual y nosotros tenemos que dar libertad a nuestros hijos para que labren un buen camino en la vida y den fruto abundante; gracias a las enseñanzas cristianas que tuvieron en nuestros hogares.

    Nuestro testimonio es para todos, cristianos evangélicos o de cualquier denominación. Debido a que no sabemos cuando Dios va ha hacer la obra en alguna otra persona, por medio de su Santo Espíritu y nosotros.

    Únicamente voy a tomar este versículo sin acompañamiento y es base fundamental de la fe de un cristiano evangélico. 1 de Corintios 6:19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 

    ¿Que es ser el templo del Espíritu Santo de Dios? Es todo,  todo es mi cuerpo, tu cuerpo, nuestros cuerpos, que son santos para Dios, para que el se complazca en nosotros. En nuestra limpieza de corazón, en nuestro amor por Él. Esto quiere decir que nuestra mente es para Él, nuestros pensamientos y deseos, los amores de nuestra vida que deben ser nuestros hijos primeramente y familias en general.

    Ser santos para Dios no es ser como un ángel que anda por la tierra sin tocar el suelo, sin contaminarse de las demás personas y un largo etcétera que tenemos en la mente, en ocasiones.

    Somos o debemos ser hijos de Dios,  buenos hijos, que honramos a nuestro padre que nos ama eternamente. Hijos que caemos, nos levantamos, lloramos cuando nos afligimos, tenemos diferencias y muchas cosas más, que no deben impedir que nos acerquemos al trono de la gracia no solo a pedir misericordia, sino que también nos acercamos a pedir consejo, a valorar ese consejo y a seguirlo.

    Muchas veces las personas dan consejos desatinados, que pueden parecernos sabios, dan consejos egoístas disfrazados de bondad, consejos mentirosos, porque desconocen la verdadera armonía con sus hermanos. En ocasiones seguimos nuestros propios consejos carnales y terminamos recibiendo lo que hemos sembrado.

    Por esta razón hay muchas cosas que debemos aprender de Dios y su palabra, no del hombre. Recordemos que en Oseas 4:6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. 

    Ese conocimiento lo aprendemos cuando conocemos el idioma, las palabras y su significado, cuando nos instruimos sin importar la edad que tengamos.

    Jesús nos dio autoridad, nos dijo en Juan 14 14:12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. 
    14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 
    14:14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

    Esto quiere decir que no necesitamos pedirla nuevamente cuando le hemos creído, cuando es nuestro Señor y Salvador personal. Sino que actuando en fe, con autoridad en su nombre que es sobre todo nombre alcanzamos las victorias.

    El temor a desaparecido de los corazones de los hijos, la libertad y falta de limites se apodera de todos, debido a que falta consejo, falta temor y amor a Dios. Falta verdadero conocimiento, la inmediatez, ansiedad, estrés, vanagloria humana y una cantidad de palabras que definen los estados de las personas, especialmente la juventud, esta acabando con la autoridad, con el temor a ser un transgresor.

    No debemos rechazar al caído, al que no conoce de Cristo, debemos aceptar a todos; sin aceptar su pecado. Somos hechos a imagen y semejanza de Dios, si Dios es nuestro padre, debemos honrarlo, demostrar esa gran verdad y alejarnos de los estereotipos que supuestamente hacen a los buenos cristianos.

    Ser templo del Espíritu Santo de Dios, es valorarnos de una forma real. Ser templo del Espíritu Santo es saber que mejor es tener un poco menos, pero guardarnos del pecado.

    Es descubrir nuestra verdadera vocación y luchar el tiempo necesario para capacitarnos a pesar de las dificultades, seguir a los mejores aprendiendo de sus enseñanzas unidas a sus buenos ejemplos. Saber que aunque no seamos unos potentados o políticos reconocidos o que se yo que quiera cada persona en sus propios sentimientos y capacidades.

    Es anhelar ser reconocido no por nuestro vida lujosa, la iglesia grande y hermosa donde nos congregamos, no por nuestra profesión brillante, sino que nuestro nombre sea reconocido en el reino de los cielos.

    ¿Has pensado de que forma estas agradando a Dios y que labor estas desempañando para su honra, gloria y alabanza?

    Hay un dicho popular que dice la palabra mueve, pero el ejemplo arrastra. ¿Meditas si estas tratando de dar un buen ejemplo o tus palabras dicen algo y tus hechos las contradicen?

    Dios te bendiga

    Memoria histórica familiar y las genealogías

    ¿Que nos enseñan las genealogías bíblicas?

    Genealogía y su significado es muy importante en la Biblia. Nos enseña que el pueblo hebreo llevaba un registro minucioso de las personas, en acuerdo con esas genealogías había una derivación esencial y decisiva en las leyes, estatus económico y social para la vida del pueblo de Dios.  

    La genealogía son las anotaciones o registro de los ascendientes o antepasados de una persona o familia.

    Los hebreos tenían una fuerte identidad familiar; afirmada en su linaje de la clase que fuere. Esta identidad de raza, familia, pueblo escogido se mantiene hasta el día de hoy.

    Esas circunstancias no deben menoscabar a nadie, al contrario. Los judíos  en muchas de sus actitudes y vida familiar son dignos de admirar y también porque no, podemos imitar de una forma personalizada y general. Edificandonos y que nos ayude a aprender a ser más unidos familiarmente. Con una sana dependencia en los afectos y trato familiar.

    En el capitulo 5 de Génesis nos habla de la genealogía de Adán y en 1 de Crónicas 1:1-4. En el evangelio están anotadas las genealogía de Jesucristo el hijo de Dios.

    Génesis 5:1 Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.
    5:2 Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados.
    5:3 Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set. 


    La genealogía de Adán comienza a partir de su hijo Set. Caín tiene su propia descendencia, debido a que perdió sus derechos al ser desterrado por Dios. Así vemos que el faltar a las leyes de la naturaleza y de Dios, recibía un castigo. Es una forma sencilla de explicar algo que tiene una connotación más profunda y que no viene al tema.

    Algunas enseñanzas dicen que Dios no reprende, sino que esa es la consecuencia del pecado. El pecado tiene que tener una disciplina, una expiación, una corrección y esas palabras vienen a ser sinónimos de la palabra castigo.  Lo que recibió Caín cuando peco matando a Abel, fue una disciplina, un castigo ejemplar, Dios lo desterró, lo saco de en medio de la familia de Adán y Eva.


    ¿Cual es la finalidad de la genealogía de una forma general?

    Cuando vamos al medico general por primera vez y escriben nuestra historia clínica, nos preguntan muchas cosas relativas a nuestros familiares como padres, abuelos y generalidades en enfermedades dentro de la familia.

    En ocasiones hay personas que se enteran por medio de análisis especiales que en realidad sus padres no son sus padres biológicos o quizás de algunos rasgos familiares que no se identifican físicamente en ocasiones; a menos que se presenten enfermedades y situaciones que demuestran nuestra procedencia. 

    Tener el conocimiento de nuestra familia paterna y materna es un derecho de todos. En este mundo tan convulsionado por males de todo tipo, hay personas que sobresalen por su dedicación y empeño. Ellos reconocen que no saben sus orígenes en ocasiones y no recibieron una educación formal escolar, mucho menos familiar.

    Cuando tenemos una identidad familiar bien afirmada, sabemos a que parte de la familia pertenecemos y podemos estar en unidad recibiendo la protección necesaria para desarrollarnos en la vida de una forma natural y sana.

    Cuando no tenemos una identidad familiar bien desarrollada, no hay unidad. La ayuda es poca y cada quien anda por su lado, tratando de sobrevivir no solo económica, sino espiritualmente. Se presentan grandes carencias en estos grupos familiares, sobresalen por la separación y falta de afectos.

    Es importante en la medida que se puede, enseñar a los hijos a tener una identidad familiar. A saber quienes son o eran sus abuelos, tíos y familia en general, sin importar las relaciones.

    Generalmente los niños y adolescentes, quieren encontrar la seguridad y esta solamente se las puede dar el progenitor que realmente los quiere y se esfuerza por sacarlos adelante.

    Un padre o madre ausente en la vida de los hijos, no es lo mismo que aquel padre o madre que siempre esta pendiente de las necesidades de ellos y las suple conforme a sus recursos, enseñándolos a vivir ordenadamente.

    La biblia nos habla del fruto en diferentes partes y sabemos que el mejor fruto, es aquel al que se le dedica tiempo durante la siembra, su crecimiento que viene a ser su niñez y adolescencia; aun de adultos cuentan con su padre, madre o ambos padres, dan un buen fruto, es un arbolillo que se robustece a medida que pasan los años y no cae derribado fácilmente. 

    Así como dice la Biblia en el Salmo 1: 3 
    Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
    Que da su fruto en su tiempo,
    Y su hoja no cae;
    Y todo lo que hace, prosperará.

    Sabemos que los primeros años de nuestra vida y juventud es para aprender; a menos que se comentan errores y se fracase en ocasiones, no podemos aprender las realidades que debemos enfrentar siempre.

    No es un permiso para hacer lo que uno quiera o para vivir en libertinaje. Es el mejor tiempo para vivir una vida de aprendizajes, de nuevos caminos y mucha alegría.

    Debemos instruir a los niños en el camino de Dios y no se apartara de él jamas, dice en el libro de proverbios.

    Esa es una de las razones por las que los mayores en las familias son tan importantes. Ellos conocen mejor la familia que ya no esta, tienen guardados los recuerdos de la tradición oral familiar y pueden informarnos de cosas que llegado el momento nos ayudan a tener paz y comprender mejor las situaciones. Encuentran parecidos y tienen anécdotas preciosas de muchas cosas olvidadas, pero que muestran el verdadero carácter y amor de las familias.

    Cuando no tenemos una identidad como familia no podemos entender muchas cosas valiosas, que forman los valores y que en conjunto nos hacen tener seguridad en quienes somos y lo que queremos alcanzar. Nos sentimos respaldados en todo lo que emprendemos y aunque no puedan ayudarnos mucho, el saber que nos aman y confíen en nosotros nos ayuda a avanzar a luchar y dejar los temores de lado.

    Aprendemos que debemos hacer mejores las cosas, comprendemos las incapacidades de nuestros antecesores, porque ellos mismos nos las cuentan en los recuerdos e historias conque llenan las horas que pasan con nosotros.

    Cuando pasa el tiempo también nos es fácil descubrir otras y valorar las razones de cada quien en las familias, especialmente  en aquellas disfuncionales.

    En los evangelios aparece la genealogía de Jesús. Y es un tema muy amplio para explicarlo en unas cuantas lineas. Pero vemos que la genealogía de las personas es muy importante para muchas más cosas de las que imaginamos. 

    La ciencia por medio del ADN descubre los vacíos que tenemos en el conocimiento de nuestros antecesores y muchas cosas importantes de nosotros como persona. 

    ¿Te has hecho preguntas con respecto a tu vida para las cuales no encuentras respuestas? ¿Sabes de quien heredaste tus rasgos físicos más peculiares?

    Quizás hayas aprendido muchas cosas con respecto a lo importante que es tener una identidad familiar y puedas mejorar tus relaciones familiares. Recuerda que Jesús vino a servir y espera que eso mismo hagamos nosotros. Si crees ser el mayor debes tratar de ser el menor y no querer ser el mayor para mandar y hacerte sentir, sino para ayudar y enseñar con tus buenas actitudes y ayuda a los menores.

    Dios te bendiga

    Las llaves y su importancia


    Mi llave, tu llave, las llaves

    Si necesitamos una llave, es porque queremos abrir una puerta o algo que está cerrado. Todos sabemos lo que es una llave y para qué sirve, pero no todos sabemos la historia de las primeras llaves. Eran fabricadas de madera y las primeras llaves de las que se sabe en la historia del mundo son del antiguo Egipto y se remontan al año 4.000 antes de Cristo.

    Si comparamos con las llaves actuales o con la nueva tecnología que no necesita que metamos la llave en la cerradura para abrir un automóvil o una puerta, vemos como la mente humana desarrolla nuevos inventos y crea mecanismos cada vez más sofisticados y complejos para facilitar la vida de todos.

    De acuerdo a nuestra condición económica, así son los mecanismos de seguridad y las llaves utilizadas por nosotros. Por eso informarnos, aprender, utilizar sabiamente nuestros recursos y tener una mente abierta para el conocimiento nos ayuda a crecer mental y espiritualmente.

    Si utilizamos la llave incorrecta para abrir una puerta o candado, sabemos que no podemos abrirla por mucho que lo intentemos.

    En el libro de Isaías  22:22 Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; cerrará, y nadie abrirá.

    Vemos como ya se conocía lo que era una llave en los tiempos bíblicos del Antiguo Testamento. “Pondré la llave de la casa de David sobre su hombro”, las llaves se llevaban en el cinturón o colgando del hombro. Debemos imaginarnos una llave de gran tamaño. “Abrir y nadie cerrara, cerrara y nadie abrirá”, vemos que es una gran autoridad la que le dio Jesucristo a Pedro y el dueño de la llave tenia autoridad que nadie podía anular. Una autoridad más allá de lo que podemos ver.

    Verso 22 La llave de... David cabe en este contexto de responsabilidad. Una llave era un objeto substancial que se guardaba en el cinturón o colgando del hombro, pero las palabras iniciales del v. 22, con su eco de 9:6, hacen hincapié en la responsabilidad dada por Dios que acompañaban dichas palabras, es decir para ser utilizadas en el interés del rey. “Abrirá” y “cerrará” significan el poder para tomar decisiones, que nadie bajo el rey podía anular. Este es el trasfondo de la comisión a Pedro (cf. <401619>Mateo 16:19) y a la iglesia (cf. <401818>Mateo 18:18), con la advertencia contra el abuso, como se infiere de lo expresado anteriormente. Sin embargo, la autoridad final, en estos términos, es reclamada para Cristo mismo (cf. <660307>Apocalipsis 3:7, 8). 

    La llave maestra de todo es Cristo mismo, que abre y cierra la entrada al padre, porque él es la puerta, la única puerta y no se necesita ninguna llave, sino recibirlo en nuestro corazón como suficiente señor y salvador personal.

    Cuando utilizamos la llave maestra que es Jesús mismo, vamos a poder acceder al mismísimo lugar santísimo, delante de la presencia de Dios y pedir todo lo que queramos y necesitamos.

    En Dios está el darnos lo que pedimos y tratar de una manera individual y perfecta con cada uno de nosotros; sus hijos.

    Por esta razón debemos aprender a encontrar la sanidad y la bendición de una forma humilde, sencilla, procurando los mejores dones como dijo el apóstol Pablo en 1 Corintios 12:31 Procurad, pues, los dones mejores. Más yo os muestro un camino aún más excelente.

    Hoy te invito a que reflexiones si estas utilizando las llaves correctas en tú vida. ¿Te has detenido a pensar porque en ocasiones no puedes abrir una puerta por mucho que luches para lograrlo?

    Sabemos que las puertas del hades no prevalecerán contra la iglesia de nuestro señor Jesucristo, lo dice la Biblia en Mateo 16:18

    Dios te bendiga

    La droga y las familias cristianas

    ¿Que está pasando con los hijos de los cristianos?


    1 Corintios 3:16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

    3:17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. 

    Estos versos bíblicos no se pueden explicar en un post de forma ligera. Esto es debido a que esta palabra pertenece a la doctrina de los cristianos evangélicos y hay que tener buenas bases bíblicas para entender en un todo, lo que nos quiere decir el apóstol Pablo con estas palabras.

    Ser templo del Espíritu Santo de Dios es temer ofender a Dios de alguna forma y conscientemente. El cristiano nacido de nuevo tiene hambre de conocimiento de Dios, le gusta aprender cada vez más cosas nuevas de la palabra y recordar las aprendidas.

    Como cristianos debemos estar apercibidos de las artimañas de Satanás para destruir las almas que todavía no maduran al conocimiento de Dios. Y esas almas son las personas adolescentes o las más jóvenes dentro de las congregaciones. 

    Hay mucha juventud que creció en el evangelio y no aprendió algunos rudimentos de la fe. "Ejemplo de ello es una hermana cristiana, creció en el evangelio y comenzó a tener los problemas que se presentan en la vida de las personas. La ayudaba aconsejándola. Un día esta joven me miro y me dijo muy tranquilamente que ahora si sabia para que servia la oración. Ella veía que las hermanas oraban mucho y la invitaban a orar y ella creía que eso había que hacerlo porque si, pero no entendió el verdadero sentido de lo que es hablar con Dios hasta que la enseñe de una forma practica".

    La mayoría de los cristianos viven en el engaño de que prohibirle a los hijos, todas aquellas cosas que se practican en el mundo y llevarlos a la iglesia es suficiente para mantenerlos alejados de los males que aquejan este comienzo de siglo y la carne.


    Eso funciona cuando son pequeños. Llega el momento en que ellos crecen y se rebelan en contra de las cosas que les enseñamos o queremos que practiquen.

    Esto tiene una clara explicación para aquellos padres que han vivido los procesos con los hijos, sin descuidar su educación y descansar en las demás personas.

    Como padres cometemos errores, nos equivocamos en el camino, hacemos y decimos cosas que en ocasiones no son las correctas. Debido a que en el proceso de crianza también aprendemos y sufrimos, ese fruto abundante que crece y se desarrolla lo aprovechan los niños y jóvenes que  vienen después.

    Si sembramos la palabra de Dios en los niños y a lo largo de su crecimiento es una bendición extra. Si los mantenemos en oración constante es todavía mayor la bendición, si no tuvimos esa oportunidad por los motivos que sean; recordemos que Dios es fiel y nos ama inmensamente y todo lo que pidamos conforme a su palabra y en el nombre de su hijo Jesucristo, nos lo concederá, especialmente si esta en la voluntad de Dios, que quiere que todos vayamos a salvación y que ninguno se pierda.


    Dios siempre llega a tiempo. No importa en que momento llegamos a pedir su misericordia y ayuda para nuestros hijos, Dios lo resolverá en su momento. Tenemos que llenarnos de fe y utilizar las rodillas para que ese milagro se de prontamente.

    Cuando nos esperanzamos en las oraciones y guerra espiritual de los demás para obtener la sanidad de algún ser querido, esto no es lo mejor. Esas ayudas idóneas son un respaldo para nuestra fe y obligación de pelear la bendición de nuestros hijos, especialmente.

    Cuando dejamos que los demás oren y nosotros menguamos, difícilmente alcanzaremos nuestra bendición y corremos el riego de que lo que hemos obtenido se pierda fácilmente.

    1 Samuel 10:1 Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel? 

    Las oraciones de los justos están recogidas en la redoma de Dios. Y bajan convertidas en unción de bendición para los que han llorado y orado en su presencia. Que no nos pase como al rey Saúl, después de recibir la unción cuando el profeta Samuel lo ungió para ser rey, la perdió por apresurarse y no ser obediente esperando a Samuel. Ese pasaje lo encontramos en 1 Samuel 15, en este capitulo esta el relato completo de como Saúl perdono al rey Agag y lo mejor del ganado de de Amalec en desobediencia a la palabra que Dios le había dado por medio de Samuel.

    Esto incluye un principio de obediencia a Dios y su palabra dada. Cuando Dios nos habla por medio de su palabra, su Espíritu santo,  sus ministros, sus hijos y de cualquier forma en que entendamos lo que él espera de nosotros y no somos obedientes, estamos perdiendo bendiciones que unidas en varias desobediencias nos hacen perder la bendición.

    Vemos en este capitulo que no solo el rey perdono al rey Agag de Amalec, sino que el pueblo imitando a su nuevo rey; se tomo la libertad de perdonar lo demás. No debemos imitar los comportamientos inadecuados y pecaminosos de los lideres o ministros cristianos, mucho menos de nuestros hermanos en Cristo o de otras personas sean quienes sean.

    Cuando estamos aprendiendo los rudimentos de la palabra de Dios, debemos tratar de encontrar compañeros de oración verdaderamente cristianos, que nos edifiquen, nos enseñen palabra de vida y también que quieran compartir esos momentos con nosotros.

    Aprendemos de unos y de otros. "Recuerdo mucho una pastora que me contaba un día, que ella le había pedido a Dios que le diera gracia, ante los ojos de las personas, debido a los tropiezos que tenia con algunos hermanos. Ella quería ser pastora y quería dar un servicio completo y efectivo a Dios. No le caemos bien a todo el mundo y no todo el mundo tiene empatía con nosotros, esta es una buena razón para pedirle a Dios esa gracia ante los ojos de los demás".

    Tenemos que hay principios de obediencia, amor, oración, tiempo y una serie de requisitos que no son tan difíciles para arrancar a nuestros hijos del flagelo de la droga, si realmente los amamos y queremos que sean hombres y mujeres de bien y servicio a Dios. 

    Si queremos la honra de unos hijos libres del pecado y la muerte, el poder absoluto para librarlos es de Dios y únicamente Dios.

    Aunque se desmaye en algunos momentos, aunque no veamos la bendición, sabemos que esta llegara de alguna forma si perseveramos y oramos para que Dios liberte y de paz.

    Hay tantas y tantas promesas que Dios nos da en su palabra, que no podemos dejar de reclamarle para que nos ayude en la bendición de unos hijos y familia libre de vicios, de la malicia del diablo y de tantas cosas malas que quieren destruir la paz de las familias en todo el mundo.

    Lo que Dios da enriquece y no añade tristeza con ello. Nuestros hijos nos lo da Dios y son una bendición de Dios para el mundo, debemos saber que nada ni nadie nos debe separar del amor de Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.


    Dios te bendiga