La persona equivocada

Errores de nuestra vida

En la vida cometemos errores, pero algunos son repetitivos. Ejemplo de ello es enamorarse del hombre equivocado, confiar en la amiga que no es amiga en realidad, darle a la persona equivocada, asociarse con la... y así errores que dañan nuestra vida, causándonos dolor, amarguras y mucho más.

¿Cuál es la causa o motivo de que nos sucedan estas situaciones repetitivamente, siempre en el lugar equivocado con la o las personas equivocadas? Hay una respuesta para estas situaciones que dañan el entorno y la alegría de nuestras vidas. La causa por la que nos acontecen estas circunstancias es debido a que no miramos un poco más allá de lo que ven nuestros ojos físicos en las personas. 

Nos dejamos llevar por la apariencia. Por el gusto carnal que tenemos hacia ciertas cosas y personas. Alguien dijo un día que el dinero hace bonito a todos. En cierta forma es una realidad tan palpable y mala al mismo tiempo que las personas en general nos valoren y las valoremos por el "Cuanto tienes cuanto vales".

Otra razón es que muchas veces nos conformamos y creemos lo que nos dicen los demás, sin verificar si están diciendo la verdad u ocultándonos sus realidades. Muchas veces tenemos o creemos que debemos ocultar cosas de nuestra vida personal y no nos atrevemos a investigar la vida de los demás.

De está forma caemos en el engaño ajeno y también en ocasiones en manos de depredadores que terminan controlando nuestras vidas.

La Biblia es sabia y tenemos ejemplo de esto en la vida de David cuando estaba en el seno de su familia.

1 Samuel16:5 El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los llamó al sacrificio. 

16:6 Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. 
16:7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 

16:8 Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a éste ha escogido Jehová.
16:9 Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a éste ha elegido Jehová. 
16:10 E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos. 
16:11 Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. 


Samuel a pesar de ser el profeta y legislador de Israel, haber crecido en el templo sirviendole a Dios, no tuvo el discernimiento suficiente para escoger al ungido de Dios debido a que se dejo guiar por lo que tenia en su mirada "La estatura y el buen físico".

Dios lo amonesto en 1 Samuel 16:7, diciéndole que no mirara lo que tenia delante de sus ojos. Así es Dios con nosotros, nos exhorta a mirar lo que hay en el corazón de las personas y eso solo lo podemos entender cuando los conocemos más, mirando lo que hacen, el trato y las relaciones que tienen.

Vemos que pasaron siete de los hijos de Isaí y todos fueron desechados por Dios. Aquel que faltaba, el que estaba en las labores que le correspondían, el más valioso en la familia, que se trasnochaba y pasaba mucho tiempo a la intemperie y elementos, el que luchaba con las fieras del campo defendiendo el patrimonio de la familia, el menospreciado por ser el menor y el más sencillo; ese era el elegido de Dios.

Así debemos hacer nosotros con las personas, aprender de las enseñanzas bíblicas que nos ilustran y dan sabiduría para tener un mejor vivir. Para entender los propósitos de Dios y los cambios que debemos tener en la vida, para ser prosperados y bendecidos en todas las áreas de nuestra vida.

Afilar nuestras armas espirituales y escuchar la voz de Dios como la escucho Samuel en su vida y caminar diario. Pedirle el discernimiento necesario para poder estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado y con las personas adecuadas. Samuel fue un hombre de Dios, le sirvió desde su niñez, aunque descuido como la mayoría de los hombres bíblicos el educar con más disciplina a sus hijos, siempre estuvo en la voluntad de Dios.

Actuar conforme a la voluntad de Dios, aprendiendo cada día a ser mas y más obedientes. Eso tiene un precio, un costo, pero también reditúa muchas bendiciones, innumerables liberaciones.

La única persona a la que debemos estar atadas es a Dios, a su voluntad, a su servicio, a su amor y dirección. No es fácil, pero si disponemos nuestra mente y corazón, alcanzamos la victoria.

Si quieres dejar algún comentario, lo que piensas, lo que te gusta de la vida del Rey David o tienes una inquietud y quieres respuesta a tus preguntas. Puedes hacerlo en el lugar que tiene la página para ello. 

Dios te bendiga.







El hijo prodigo y su padre

El padre del hijo prodigo y sus necesidades



En diferentes ocasiones he hablado de esta parábola, explicando que casi todos los que predican se centran en el hijo pródigo y su regreso, en el hermano mayor molesto y egoísta y mucho más. Nunca hablan del padre y su buena o mala decisión. 

Estas parábolas tienen un sentido y Jesús las dio para ilustrar o dar un ejemplo de situaciones que podemos aplicar de muchas formas. Si la Biblia explicara todo sobre Dios no habría necesidad de otros libros y se presentaría la imposibilidad de terminar de escribirla algún día.

Una persona que enseña, que predica, debe tener aparte de las capacidades necesarias para un ministerio tener algo de escritor. Imaginación fértil para aplicar la palabra de una forma multifacética, llena de carisma y especialmente amor por la palabra escrita.

El hijo pródigo sabemos que lleno de ambición para disfrutar alegremente la vida, pidió su herencia y su padre ni corto ni perezoso se la dio.

Vamos a analizar el temperamento en general de los hombres, para poder explicar las razones del porque este padre generoso entrego en vida su herencia, sin esperar el hijo desobligado el tiempo debido para tenerla.

Los padres muchas veces no se esfuerzan para criar debidamente a los hijos. Esto es porque generalmente las mujeres se encargan de todo lo relativo a la crianza de los hijos.

Los hombres no son buenos administradores de los hogares por varios motivos. No son criados con miras a ser padres, sino a ser productivos y mantener el hogar, aunque esos conceptos han cambiado se mantiene el rol del hombre que no hace nada en los hogares.

A los padres les gusta quedar bien con los hijos, especialmente con los varones y tienen el concepto errado de que entre más le den a sus hijos, estos van a quererlos mucho más a ellos que a la madre y a otros parientes cercanos.

La Biblia habla en muchos casos de que la necedad está ligada al corazón de los niños. Los hombres aunque crezcan y se conviertan en padres, al desconocer muchas cosas de las obligaciones que tienen con sus hijos son como niños en esta área.

Por esta razón Dios cuando creo a la familia, lo hizo con miras de que los demás miembros pertenecientes a ellas, apoyaran, aconsejaran y disciplinaran.

Que seria de las familias sin los abuelos maternos y paternos. Debemos entender que este rol muchas veces lo cumplen los bisabuelos o personas que están en la tercera edad. Debido a múltiples causas en esta actualidad peligrosa para las familias hay muchas mujeres y hombres que aunque ya están más en la tercera que en la segunda edad, todavía quieren vivir y actuar de forma tal que parecen de la primera etapa de sus vidas.

Madurar no es fácil, implica ser probados, luchar y salir adelante aunque no sea de una forma muy airosa. Aunque en la lucha se pierda muchas veces la abundancia económica por la falta de madurez.

El padre del hijo pródigo no se equivoco al darle su herencia en vida y conservar la de su hijo mayor, era la que él necesitaba para seguir adelante con una buena vejez, sin necesidades y pobreza.

El probo a su hijo menor y también le dio una gran lección de vida. Para que cambiara su mala manera de vivir y comenzara de nuevo a su lado, con su hermano mayor.

Esto podemos compararlo con la situación de los hijos de Isaac y Rebeca en el Antiguo Testamento. Vemos como el mayor cambio su herencia espiritual y material ligeramente.

La biblia tiene muchas y maravillosas enseñanzas para todos. Exhorta de manera peculiar a los padres en sus malas actitudes y las consecuencias de ser consentidores de sus hijos, ni ejerciendo la adecuada disciplina o actuar en la forma debida con los hijos.

Dios a todo hijo que ama disciplina y también manda a disciplinar y corregir a nuestros hijos. En Proverbios 29:17 dice: Corrige a tu hijo y te dará descanso, y dará alegría a tu alma.

Quiere decir si a tiempo educamos como conviene a nuestros hijos, invirtiendo tiempo y enseñanzas en ellos; además de disciplinarlos cuando lo necesiten, vamos a descansar con paz y alegría.

El mejor tiempo para enseñar, corregir y amar a los hijos es en su niñez y adolescencia. Cuando son hombres y quieren andar por la vida como ellos quieren, no es tarde, pero si vamos a tener grandes dificultades para obtener un buen fruto de ellos.

¿Piensas que puedes aprender a aplicar la palabra de Dios en esta época de tu vida? ¿Crees en la sabiduría de la Biblia para aprender lo que Dios espera de ti?

Una buena dinámica es anotar en una hoja limpia algunas preguntas con relación a nuestros padres, lo que habría acontecido si nuestros padres hubieran cambiado algunas actitudes en nuestra crianza. Lo que recordamos bueno o malo de ellos, lo que consideramos que debieron mejorar en su vida y también si somos padres, anotar aquellas cosas que han faltado para hacer y mejorar la relación con nuestros hijos.


Completar la dinámica preguntándoles algunas cosas a los hijos que no conozcan de ellos.


Con estos apuntes podemos sacar conclusiones y orar pidiéndole a Dios nos ayude a cambiar lo que se puede y que ellos olviden los malos momentos pasados por nuestra causa o por las circunstancias de cualquier clase que se tenga. También podemos valorar el carácter de nuestros hijos y aprender la forma de ayudarlos a cambiar ciertas cosas que no  le agradan a Dios y dañan sus relaciones.

Dios te bendiga



Los negocios y el cristiano

Los negocios lícitos 

Sabemos que en la actualidad hay economías subterráneas por todos lados. Una economía subterránea es aquella que no es legal, no esta dentro del marco de la ley, por tanto perjudica la economía de un país. y proviene de negocios ilícitos.

La economía subterránea no es lo mismo que la economía informal. La informal es aquella que ejercen lo que los colombianos llamamos rebusque, venta de dulces, ventas callejeras de todo tipo y una variedad de cosas que incluyen alimentos de diferentes formas, no siendo registradas en ningún indicador del gobierno.

Si como cristianos nos remitimos a la Biblia encontramos que desde sus comienzos en el Pentateuco, exactamente dice en Deuteronomio 8:18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día. 

También en el libro de Génesis hay grandes promesas de prosperidad y riquezas para su pueblo escogido,como lo hizo con Abraham cuando le dio promesas inigualables y no solo de prosperidad económica, sino espirituales que perduran por los siglos de los siglos.

Erróneamente la mayoría de las personas que viven la fe, tienen la creencia de que una persona en un estado de pobreza, cuando reciba bendiciones estas deben ser monetarias.

Si hay bendiciones monetarias casi siempre, pero no se debe equivocar creyendo que  bendición es dinero abundante. Debido a que la bendición que necesitamos en ocasiones no es la monetaria. Hay bendiciones que requerimos y no se pueden obtener en base al dinero, ejemplo de esto en la Biblia es la mujer del flujo de sangre.

Muchas parábolas de Jesús nos hablan del dinero y su mal manejo, como el del hijo prodigo. Vemos como el hijo prodigo pide su herencia y la dilapida rápidamente, quedando para cuidar cerdos. 

Así también nos habla de aquellos que tienen una economía subterránea y roban al pueblo como es el caso de el  jefe de los publicanos Zaqueo.

Los cristianos en general, cuando tienen un buen patrimonio o lo están adquiriendo deben saber que si es un transgresor más adelante pagara el precio, porque la maldición del dinero estará ligada a su vida, como paso con el criado de Eliseo en 2 de Reyes 5:25 Y él entró, y se puso delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte. 

5:26 El entonces le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro a recibirte? ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas? 
5:27 Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve.


Muchos otros ejemplos en el antiguo y nuevo testamento como paso con Ananías y Zafira y el mismo Judas que traiciono a Jesús.

Debemos tener cuidado de las asociaciones ilícitas con aquellas personas que andan en la carne, tratando de hacerse ricos de forma rápida y fraudulenta. 

Como cristianos debemos analizar muy bien los negocios en los cuales nos vamos a asociar, no debemos tener unidad con empresas o personas que tengan recursos dudosos.

Un patrimonio bien cimentado es aquel que se logra con esfuerzo y trabajo honesto. No importando si recibimos ayuda de nuestros padres primeramente, como paso con el joven rico. Lo importante de esto es que no orientemos nuestro amor hacia dinero.

La biblia nos habla de un demonio llamado Mammon, este demonio tiene unas características particulares que cuando está en control de las personas, las llena de avaricia, de injusticia hacia los demás comenzado por sus propias familias y esclavitud propia.

El dinero y los negocios no deben esclavizar a los cristianos, es un vehículo que bien manejado ayuda a tener una buena calidad de vida, a tener un buen servicio a Dios y también ayudar a los necesitados.

La vida espiritual, familiar, propia en salud, económica y de todo tipo sana es un gran tesoro y trae innumerables bendiciones para los que la practican. 

Cuando nos asociamos con personas dudosas, cuando recibimos dineros que sabemos que provienen de cosas o negocios ilícitos, por ejemplo comprar cosas u objetos que sabemos son robados o también cuando dejamos de pagar las compras que hacemos porque el vendedor se equivoco o..,  le estamos abriendo las puertas al mal, al pecado y la muerte espiritual. Contristamos al Espíritu Santo de Dios, estamos perdiendo la bendición y llenándonos de una lepra espiritual que difícilmente saldrá de nuestras vidas y las consecuencias pueden ser eternas.

¿Te has preguntado si agradas a Dios con tu forma de vida? ¿Estas siendo ostentoso o llevas una vida que agrada al Dios que prometiste amar y servir? ¿Vas a rendir culto a Dios sabiendo que tu ofrenda no le agrada y sin reconciliarte con tus hermanos en la fe?

Dios te bendiga















La obediencia

¿Cual es el manual de obediencia de un cristiano?

Obediencia puede ser un termino un poco confuso, especialmente en estos tiempos en que las comunicaciones han llegado a un punto de información y comunicación entre las personas que han cambiado los parámetros que se seguían en todos los tiempos.

Precisamente la Biblia es el manual por excelencia al que nos debemos remitir para entender lo que es la obediencia. Obedecer responsabiliza a una sujeción de la voluntad a no solo lo que Dios nos pide, sino también a un serie de preceptos en todos los momentos de nuestra vida. 

Debemos sujetarnos y depender de Dios (aunque la mayoría de las veces no podemos o no sabemos como depender de Dios) someternos a su autoridad representada en la tierra por los padres y maestros al comienzo de nuestras vidas y así sucesivamente, hasta que estemos en autoridad y también ejercer una obediencia que enseñe a los demás a ser obedientes, sin perder la independencia y libertad para escoger libremente el camino a seguir en la vida.  

Ciertamente es difícil obedecer, pero aunque es extraño muchas veces las personas que no tienen la misma fe que nosotros como cristianos evangélicos, nos dan ejemplo de obediencia. Así paso con el ejemplo de los Recabitas, el mismo Dios manda al profeta Jeremías que los invite y les ofrezca vino y ellos contestaron de la siguiente forma:

Jeremías 35:8 Y nosotros hemos obedecido a la voz de nuestro padre Jonadab hijo de Recab en todas las cosas que nos mandó, de no beber vino en todos nuestros días, ni nosotros, ni nuestras mujeres, ni nuestros hijos ni nuestras hijas; 

Mostrando de esta manera como el pueblo israelita eran desobedientes a sus mandatos y estos hombres que pertenecían a otro pueblo, eran obedientes a lo que sus padres le habían pedido.

En muchas maneras desobedecemos a Dios, solo debemos vivir una vida espiritual abundante para aprender a obedecer aun cuando esta obediencia no sea de nuestro agrado en muchas ocasiones.

Cuando vivimos en desobediencia, primeramente la prosperidad espiritual desaparece en nuestras vidas, sintiéndonos insatisfechos, en pecado, llevándonos a situaciones de descontento y mucho más.  

Así también vemos como personas que no están en los caminos de Dios, aprenden a ser obedientes y comportarse debidamente en muchas áreas de la vida, compartiendo y teniendo misericordia de los demás.

Vemos otro aspecto de la desobediencia que ilustra la Biblia en el caso del rey Saúl. 

1 Samuel 15:22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. 
15:23 Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.


Hace una comparación tan ilustrativa de lo que le agrada a Dios y lo que es la desobediencia. Rebelarse contra Dios es un pecado tan grande como el de la adivinación y todavía habla de la obstinación,  que es un pecado comparado con la idolatría.

Debemos prestar especial cuidado con la atención que le damos a Dios y a nuestros deberes cristianos. Para no caer en desobediencia y perder las grosuras de los carneros que vienen a ser las bendiciones materiales y espirituales que el nos da.

Esta palabra esta dada para que no solo aprendamos las cosas que nos edifican, sino para que huyamos de las que no nos ayudan a obrar bien en nuestra vida cristiana.

Sabemos que Dios habla de diferentes maneras y utiliza a la iglesia y sus ministros para predicar la palabra y enseñarnos a obedecer. Así Samuel estaba puesto por Dios como legislador sobre el pueblo de Israel.

Esto nos debería guiar a pensar en como mejorar nuestra vida cristiana para que sea abundante en bendiciones y alegrías. Cuando somos desobedientes no solamente nosotros perdemos el gozo, sino que colaboramos para que los demás lo pierdan. Siendo tropiezo para que rechacen la palabra de vida que llevamos. Como dice el Señor en Romanos 10:15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

Lo que Dios quiere y espera de nosotros es que seamos cartas leídas, llenas de honestidad, en obediencia, alejándonos de las contiendas, la murmuración, la maledicencia y mentiras de la carne. Para ser efectivos con nuestro testimonio  a los que nos conocen y se acercan a nosotros.

Dios te bendiga


   




El dinero y el cristiano

Las bendiciones del dinero bien administrado por el cristiano

Es tan polémico la cuestión del dinero en los cristianos que la mayoría de las personas cree que los cristianos deben ser muy pobres. Aunque debemos pensar que una persona que se esfuerza en estudiar una carrera o aprender un arte muy difícil lo hace con miras no solo de satisfacer su gusto sino de ser exitoso económicamente.

Así el cristiano con la bendición de Dios anhela ser prosperado en su economía y en todas las áreas de su ministerio o simplemente como un cristiano más. Todos los cristianos no tienen un ministerio publico como los pastores, evangelistas, etc.

Otro error, este es del cristiano y aplico esta palabra de cristiano para referirme a aquella persona que practica un culto evangélico, es creer que solo nosotros somos bendecidos y tenemos derecho a las promesas de Dios.

Debido a que hay leyes espirituales que cuando son cumplidas por personas que no creen como nosotros, reciben bendiciones que están en la palabra de Dios. Ejemplo de esto es el caso de la honra a los padres y la familia. Recordemos que el padre y en muchos casos la madre que es cabeza de familia, es el comienzo de las familias.

También los demás familiares como hermanos, tíos, primos y demás personas que integran el grupo familiar, así sea político, "independientemente de que practiquen las mismas creencias" entran en el grupo de la familia y merecen un lugar de honor en nuestra vida.

Es importante entender que la familia en la que nacimos, así no sea de nuestro agrado es la que Dios nos dio, donde a él le plació que naciéramos.

"Esto me trae al recuerdo un hermano en la fe, que me contaba las cosas terribles que él había vivido con su mamá cuando se volvió cristiano evangélico. En aquel momento no medite en la forma debida lo que el me contaba, pero hoy en día me doy cuenta que quizás el también erro al no ser más paciente y disimular un poco lo que hacia, para que con el tiempo, la oración y el cambio en su actitud esa señora entrara en razón. Ya que muchas veces algunas personas que comienzan el camino de la fe, son muy exagerados en su forma de manifestar su amor a Dios, podemos decir que se fanatizan y su intransigencia aleja a las personas del evangelio, sin olvidar que Jesús es el camino la verdad y la vida, la única puerta para llegar al verdadero Dios".

Por está razón Dios bendice al dador alegre, aquella persona que de pronto todavía no conoce la palabra en toda su extensión, pero que practica normas de vida espirituales altas.

Como se puede dar la situación de personas con valores que respeten las necesidades de otros, especialmente la de sus padres. "Una mujer que siempre dio con abundancia a sus padres, aunque no gozaba quizás, de muchas otras bendiciones mantenía una buena economía y siempre vivía en abundancia. Podemos atribuir esto, no solo a su diligencia para el trabajo, porque muchas personas trabajan y no les rinde, pero ella si le rendía mucho". Estaba sin saberlo cumpliendo tres leyes espirituales, honrando a sus padres en sus necesidades económicas y ofrendando sin retener, la biblia dice: dad y se os dará, también era humilde, ya que a pesar de ser varios hermanos daba sin dar publicidad a lo que daba.

Esto no quiere decir tampoco que no vamos a darle a Dios lo que le corresponde en su iglesia. Muchas veces no tenemos para dar económicamente a otros, pero si podemos dar de muchas formas, como es el amor de Dios a los que necesitan compañía, visitando los enfermos, estando pendientes de aquellas personas que no tienen familia cercana y quizás también cuando tenemos demasiados bienes materiales también podemos compartir cosas que estén en buen estado y que no tienen un servicio en nuestras vidas.

Dice en Eclesiastés 11:1 Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás. Esto quiere decir que hagamos el bien, nos despojemos de vanidades, demos como para Dios y no como para el hombre, porque el día de la recompensa se alarga y vamos a encontrar ese pan multiplicado al ciento. Dios no miente y el da una mejor retribución que cualquier hombre pueda dar.

Cuando retenemos lo justo, cuando nos aprovechamos de las circunstancias adversas de los demás para enriquecernos ilícitamente, cuando se practica la pesa falsa, cuando recibimos y nunca damos, en fin cuando no hacemos lo que en verdad corresponde, dejando de preocuparnos por nuestras propias familias para preocuparnos de la falsedad del mundo estamos sembrando en mala tierra y llegara el día de dar cuentas a Dios.

Debemos ser sembradores en todos los aspectos de nuestra vida. Esto no quiere decir que vamos a olvidarnos de nosotros mismos, de nuestras propias necesidades para ayudar a otros, que vamos a renunciar a lo que como cristianos bendecidos nos pertenece para regalarlo indiscriminadamente a los demás.

Debemos ser generosos en la medida que no descuidemos la organización y deberes que tenemos para nuestra vida y nuestra familia. Dios da recursos para todo, recuerdalo, solo tienes que pedir lo justo, comprometerte espiritualmente a servir como lo hizo Jesús.

Una persona organizada puede servir a Dios y tener su casa bajo control, las tempestades van a llegar, pero se van con la autoridad de Dios en nuestras vidas. Las aflicciones, enfermedades y toda clase de tropiezo lo podemos tener, pero sabemos que tenemos un Dios poderoso que nos hace más que vencedores y aun más cuando estamos cumpliendo con lo que nos manda.

Dios habla hoy, hablo ayer y hablara por los siglos de los siglos, su palabra permanece, su bondad es eterna y principalmente su amor es inmutable. Con un Dios tan grande que predicamos, como vamos a limitarlo siendo faltos de fe.

El dice en su palabra que aunque el enemigo venga como río, su espíritu levanta bandera de victoria con nosotros. Tenemos herencias maravillosas como hijos de Dios, aprovechemos sus bendiciones y trabajemos para que su palabra corra y sea glorificada.

Dios te bendiga


La mujer extraña

La autoridad y las mujeres

Tito 2:3 Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; 
2:4 que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 
2:5 a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. 
2:6 Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; 
2:7 presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad,
2:8 palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.  



Las mujeres pueden y deben tener autoridad. Aunque es relevante hacer la aclaración que delegar autoridad en una mujer no es malo; siempre y cuando está mujer tenga cualidades y valores que la ayuden a mantener esa autoridad.

Otra parte de delegar autoridad tanto en mujeres como hombres tiene que ver con la familia o personas que han incidido en su crecimiento y desarrollo a lo largo de toda su niñez y parte importante de su adolescencia.

No todas las personas tienen un altruismo bien desarrollado que se oponga al egoísmo, a la carencia de humanidad, de misericordia. Y si se tiene generalmente un espíritu egoísta muy desarrollado.

Los tiempos han cambiado, las mujeres modernas son muy liberadas en algunos casos, quieren tener mando, ser independientes y hasta gobernar a los mayores.

Ya no son sujetas como en el pasado, no quieren respetar ciertos parámetros antiguos. Sacan a relucir los errores de todos los tiempos en sus mayores para justificar su mala actitud.

Hay muchas cosas que se supone que no tienen validez en la actualidad para los jóvenes o los que nos anteceden. Si así es deberíamos pensar como nos decían nuestros mayores en el tiempo de antes “Si quieres independencia, comienza trabajando y viviendo totalmente de tu cuenta”.

Pero no es así de fácil, debido a que muchas veces dependen y dependemos emocionalmente, familiarmente y económicamente de los diferentes grupos familiares. Hay demasiadas familias disfuncionales. Cuadros familiares no solo incompletos, sino que faltan figuras paternas de autoridad.

Hoy en día las madres no son madres, entre comillas, debido a que, aunque se diga que los hijos son amigos, cómplices y vayamos con ellos a todas partes, no es así. Ellos son hijos, se está perdiendo espacio, limitando la crianza, coartando la libertad de ellos y nuestra.

Las jóvenes quieren actuar en libertad total, sin compromisos, sin deberes de ninguna clase, faltando a la honra que se les debe a los mayores.

No quiere decir esto muchas cosas, debido a que recogemos lo que sembramos o de pronto otros recogerán como dijo el apóstol Pablo: que él había sembrado, Apolos regó, pero el crecimiento lo daba Dios.

Es un tema que trae muchas dificultades y confrontaciones de parte y parte, pero no hay nada imposible sobre la tierra y se debe encontrar un término medio, del que se pueda hacer uso para no ser tan tajantes como en el pasado lo eran nuestros padres y mayores.

Cada edad trae muchas bendiciones y muchos riesgos. Debemos recordar que las mujeres mayores podemos enseñar algunas cosas a las menores, pero cada quien tiene su propia vida y en cada persona, así sean nuestros hijos está el vivir una vida de rectitud, confianza, amor y temor en Dios.

La palabra de Dios en todos los tiempos se puede aplicar o podemos decir que tiene aplicación, Dios dice que todo pasara, pero su palabra no pasara jamás.

Ya las mujeres no son ciegas, desde temprana edad saben muchas cosas que no sabíamos en el pasado y que de pronto era una justificación para nuestros pecados de juventud.

Los pecados de juventud actuales tienen en muchos casos consecuencias funestas, debemos procurar presentarnos como obreros que no tenemos de que avergonzarnos. No podemos impedir que los jóvenes tropiecen y caigan, pero si podemos ayudarlos a levantarse y entender que en la vida cuando se siguen los deseos propios, se debe pagar un precio muy alto en ocasiones y no vale la pena correr el riesgo.

Debemos orar y saber que los malos consejos dados a los hijos que no son nuestros, también los pueden recibir nuestros propios hijos de otras personas.

Limitarnos a servir a Dios quiere decir poner límites a nuestra propia liberalidad, tomar buenas decisiones debe ser la meta de todos.

Debemos recordar que el verdadero corazón de madre, no deja de sufrir por sus hijos. Las mujeres extrañas en la juventud, no son las compañeras sexuales en muchas ocasiones, sino aquellas personas que no saben aconsejar y se dejan usar para llevar por el camino del mal a los más débiles.

La oración es fuente de poder y debemos exponer nuestras necesidades a Dios, interceder fervientemente por los hijos y los demás jóvenes es muy importante para el cristiano. El poder de Dios se desata por medio de la oración intercesora.

“Recuerdo que en un tiempo evangelizaba a una mujer. Le enseñaba sobre lo que es la oración y el orar por todos. Me hacía mucha gracia que ella me decía: Yo no oro por nadie, sino por los míos. Si oro por los demás, después Dios se olvida de mí y mi familia.”

Cuando no conocemos al verdadero Dios podemos caer en errores como ese. El corazón de Dios es infinito como él mismo. No se olvida de nadie, no deja a nadie sin bendecir, está pendiente de todos y cada uno de sus hijos y aun de los que todavía faltan por recibir a Jesús como Señor y salvador personal en su vida.

En esta hora te invito a que, si no has recibido a Jesús como Señor y Salvador personal, lo hagas diciendo esta pequeña oración.

Señor Jesús te recibo como mi único y suficiente señor y salvador, te pido que perdones mis pecados, que te sientes en el trono de mi corazón, me borres del libro de la muerte y me escribas en el libro de la vida del cordero. Amen.


Dios te bendiga

Las ofensas y como tratarlas biblicamente

El perdón de las ofensas

Cuando hablamos de ofensas, estamos hablando de toda clase de ofensas. Muchas veces las ofensas son continuadas, algunas veces es una sola ofensa leve, medio grave y muy grave.

El ofensor a veces no se da cuenta de que está ofendiendo a su prójimo, otras veces se da cuenta de lo que hace y sabe que está mal, pero encuentra justificación a sus malas actitudes, debido a que se acostumbra a hacer lo que quiere en su carne.

Hay diferentes clases de ofensas. Las ofensas se vuelven muchas veces enfermedades terminales o que carcomen por lo continuado o por la gravedad de ella.

El ofendido la mayoría de las veces no reclama por las ofensas o cuando reclama no es aceptada por el ofensor.

Los resultados de las ofensas son muy variados y en ocasiones sutiles


Las ofensas les quitan el bienestar y tranquilidad a las personas.
Las personas que son ofendidas pierden el gozo y no solamente el propio, sino el gozo que dan otras personas alrededor del ofensor y el ofendido.

Aleja la gracia de Dios en ambas partes, sino se detiene a tiempo y se perdona.

Algo más grave que ocurre con las ofensas es que el amor se seca, cuando nos sentimos agraviados de forma tal que perdemos la bendición no debemos corregir al ofensor, porque no tenemos la capacidad y amor suficiente para corregir e incumplimos con los mandatos divinos.

La Biblia dice en Lucas 6:28 bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. 

Nos es imposible bendecir al que nos maldice y no oramos por los que nos calumnian. Necesitamos ser tratados, guiados por Dios y esto requiere tiempo.

Después que una pieza de porcelana se rompe, aunque se recupere hasta el último pedacito y se pegue, nunca será la misma pieza original. Así es nuestro corazón estará herido y cuando se recupere quedaran cicatrices.

Esto quiere decir que no volveremos a ser los mismos; habrá cambios para mejor y en ocasiones para peor. Cuando los cambios nos mejoran quiere decir que perdonamos de corazón, las relaciones tardan en restaurarse, serán a otro nivel, se madura, se conoce mucho más a Dios y con el tiempo se olvida. Ya nunca las cosas volverán a su original estado.

Recordemos que así paso en el paraíso con Adán y Eva, los ojos de ellos fueron abiertos, la inocencia desapareció y recibieron disciplina.

Para crecer y después de aceptar la ofensa, hay algunas formas bíblicas de manejar estas situaciones


Ofendernos es nuestra propia decisión, podemos escoger estar ofendidos o perdonar y estar en paz con Dios.

Cuando nos ofendemos estamos equivocados, debido a que escogimos estar ofendidos.

La Biblia nos dice que las ofensas vienen, pero no debemos permanecer en ese estado.

Es saludable alejarse de las personas que ofenden, debemos salir corriendo de aquellas personas que no saben tratar a los demás y que ofenden a sabiendas o quizás algunas veces creen tener la razón y saben que ofenden, pero creen que no hay remedio.

En ocasiones el conflicto es mucho más profundo de lo que parece, especialmente cuando se trata de la familia más cercana. 

Debemos intensificar nuestras oraciones y pedirle a Dios que nos ayude en justicia, que nos abra caminos de bendición y podamos encontrar paz en medio de las circunstancias que nos hacen sentir agredidos y también nos causan sufrimiento.

Cuando nos llenamos de ira, nos sentimos demasiado enojados para reconocer que nos sentimos ofendidos o que no podemos manejar las situaciones de conflicto que se presentan, debemos tratar con ella y perdonar.

El libro de hebreos expresa de una forma clara lo que demos hacer y las consecuencias de no perdonar las ofensas.

Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 

15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 

16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.
17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.


Por estas razones tan preciosas no debemos perder la gracia de Dios. No debemos cambiar nuestra bendición por un plato de lentejas, que viene a ser el pecado que nos aleja de Dios.

¿Cuándo fue la última vez que dejaste que el Santo Espíritu de Dios te redarguyera? ¿Estas atento a la voz de Dios, para seguir sus mandatos y vivir en paz? ¿Has dejado que el enojo y la ira se apropien de tu vida, sin tratar de encontrar un camino saludable en la palabra de Dios?

Recuerda exponer a tus hermanos mostrando sus desnudeces no te hace bien a ti y dañas a los demás. Jesús nos perdono y la única condición que pide, es que perdonemos. 

La vida personal y privada de las personas se debe respetar en todo tiempo. Los limites son buenos, porque hoy exponemos a los demás y quizás mañana podamos ser expuestos nosotros. Como vamos a ordenar la casa de Dios, si ni siquiera podemos organizar nuestra propia vida, no digamos nuestra propia casa.

Dios te bendiga