El odio y sus consecuencias


¿Qué poder le estas dando al odio en tu vida?


Hebreos 12:12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas;

12:13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. 
12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 
12:15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que, brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;


De todas las emociones el odio es una de las más destructivas. Es como un veneno que mata todo a su alrededor.

Es un estado que produce un sentimiento de ira, rabia, hostil y es intenso, duradero, a medida que pasa el tiempo se afirma más y más. Va contaminando a todos los que están alrededor de la persona que tiene el odio enquistado en su corazón, dañando y maltratando sin razón.

Investigadores llegaron a la conclusión, de un patrón muy claro de la actividad del cerebro en el momento que las personas están recreándose en el odio (La persona o personas que sienten odio se complacen en recrearlo).

Históricamente ha contaminado en el pasado clanes enteros, familias, personajes públicos y una serie de individuos a lo largo de la humanidad, de los cuales podemos aprender para huir de esa emoción tan dañina.

Generalmente el odio se despierta al debido o provocado por el dolor de una causa exterior.

La amargura es compañera inseparable del odio, una persona que siente odio por otra, esta amargada, piensa en sus deseos de venganza, de satisfacción por el mal recibido.

No podemos negar sentirnos afligidos cuando nos hacen daño, sufrimos cuando alguien nos perturba, daña nuestra vida, tranquilidad y honra. Cuando injustamente nos maltratan, roban, ultrajan y quién sabe cuántas cosas más.

La respuesta a estas cosas es la falta de perdón y cuando no entregamos esta aflicción, dolor a Dios, se enquista y va formando una capa de dureza que llena de amargura el corazón y se convierte en odio, en malos deseos, en luchas.

¿Cuáles son las contaminaciones del odio a la vida del creyente?

No solo los creyentes se contaminan con el odio, aquellas personas que están sin Dios sienten odio y lo manifiestan también en forma violenta muchas veces.

La pérdida de la salvación está en guardar sentimientos como el odio en el corazón. Somos salvos por gracia, pero como un tesoro de porcelana que se cae y rompe en mil pedazos y hay que botarlo a la basura, así también echamos a la basura el tesoro de la salvación cuando impedimos la obra del Espíritu Santo de Dios en nuestras vidas.

¿Como saber si el odio tiene lugar en mi vida?

Primeramente, para analizar el odio que podemos sentir hacia alguien o algo, tenemos que tener el genuino deseo de limpiar nuestro corazón de cualquier mal sentimiento que nos esté dañando.

Porque el odio se siente muchas veces por envidia, egoísmo, altivez. El odio es arrogante, según el diccionario en línea www.wordreference.com/definicion/arrogancia definición de arrogancia es 
1.   f. Altanería, soberbia o sentimiento de superioridad ante los demás.

Dios en nuestras vidas. Esta definición nos muestra claramente que una persona llena de odio no esta bien ante los ojos de Dios, ni de los hombres. 

Esta el odio que sentimos por haber sido lastimados o por haber sido dañados de alguna forma en la vida; por causa de otra u otras personas o demás.

La unidad es motivo de paz y la división en los corazones es la característica de los odios que carecen de base o fundamento.  Generalmente se comienza a luchar por una causa justa , cuando la emoción y el calor de los hechos comienzan a respaldar el odio, la desconfianza y en ocasiones hasta la muerte.

La guerra tiene muchas implicaciones de negación, aunque salgamos victoriosos, la lucha trae bajas y pequeñas derrotas antes de finalmente obtener la victoria. Aunque los cristianos tenemos una lucha positiva y buena que es la verdad espiritual de la palabra. 

El desacuerdo y la controversia son las herramientas que aclaran el verdadero enfoque o el planteamiento lógico o apropiado. Cuando estamos buscando la verdad de Dios, el combate no es malo.

Recordemos que en 2 Corintios 10:4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 
10:5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,

Si no nos gozamos con los mandamientos y la palabra, de la misma forma que se hace con el tema del desacuerdo, podemos estar seguros de que ese gozo no es por el bien espiritual y la verdad de Dios.

Cuando experimentamos odio hacia otras personas se pasa mucho tiempo pensando en el enojo, rechazo y disgusto que se siente por esa persona. Tenemos una incapacidad para ver o creer en las cualidades o otro cualquier valor que pueda tener la persona objeto de nuestro odio.

Situaciones que pueden hacer que se manifieste nuestro odio hacia otras personas
Cuando pasamos por un divorcio o una ruptura de relaciones, especialmente las amorosas, un despido, etc.
Los sentimientos que podemos tener hacia otras personas de la que somos víctimas y también cuando atacamos a alguien; sentimos odio hacia nuestras víctimas.
El racismo, la homofobia, y todos aquellos sentimientos que se desatan en el corazón humano hacia grupos o personas.
En la biblia hay varios ejemplos de las consecuencias del odio hacia otras personas por diferentes causas. Como el que sentía Caín por su hermano Abel, los hermanos de José, esto esta en el libro de Genesis. El odio que sintió Amnón por su hermana Tamar después de abusarla y ultrajarla.
Si seguimos estudiándola encontraremos muchos más ejemplos de todo lo que acontecía en los tiempos bíblicos. Nos ilustran de como el odio causo muchas cosas malas y están escritas para edificarnos y ayudarnos a entender las emociones humanas.
En ve de golpear, debemos consolar, bendecir, amar y unir. Especialmente los hermanos en cristo, despojarnos de toda malicia, raíz de amargura, disensión, pleitos y unidos en un mismo sentir, pelear la buena batalla de la fe.
Podemos seguir algunos pasos para tratar con los malos sentimientos que quieren terminar en odio

  • Primeramente orar, ponernos en las preciosas manos de Dios. Pedirle que nos llene de su paz, de su amor, llenura de su Santo Espíritu y nos guarde de toda malicia del enemigo.
  • Los malos pensamientos deben hacernos detener y respirar hondo, dejemos salir lentamente el aire retenido y repitamos este pequeño ejercicio varias veces.
  • Desafía, rechazando esos pensamientos irracionales
  • Tratemos de reemplazar esos pensamientos irracionales por pensamientos más tranquilos y relajantes.
  • Es bueno mantenerse alejado de esas personas que levantan pensamientos tan perturbadores en nosotros.
  • Las mejores estrategias en distraernos, tener nuestra mente en aquellas cosas que nos agradan hacer, como leer, escuchar alabanzas, mirar una buena película, etc.

Dios te bendiga

Las razones de la ira



Las razones de la ira y sus consecuencias


Efesios 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27 ni deis lugar al diablo.

La ira es una emoción descontrolada que tiene sus fundamentos en la inconformidad de que como nos tratan en muchas circunstancias. Es la respuesta a una falta de amor y frustración; generalmente las personas que tuvieron una niñez llena de carencias, violencia y abusos, son personas llenas de ira, de rencor, con dificultad para tener respuestas mansas. suaves.


La  ira no está predispuesta geneticamente en el ser humano(Sociedad Psicológica Estadounidense y por la Asociación Antropológica estadounidense). dice la Asociación Antropológica Estadounidense que los seres humanos no estamos predispuestos geneticamente a la ira ni a la violencia.


La ira y todos sus sinónimos es la emoción que se manifiesta por medio de la irritabilidad, un sentimiento de animadversión y tiene consecuencias físicas en el corazón y presión arterial alta, suben  los niveles de adrenalina.


Cuando una olla a presión se tapa, comienza a hervir, llega el momento en que comienza a dar síntoma de que el alimento está listo, debido a que la válvula comienza un sonido peculiar y suelta cada cierto tiempo vapor. 


Si dejamos la olla en el fogón lo que esta adentro se ablanda demasiado y termina quemándose por falta de agua. En ocasiones por manipularla incorrectamente estalla la tapa brotando el contenido como un géiser y se desparrama por toda la cocina.


Algo parecido sucede con nosotros los humanos cuando no canalizamos nuestras emociones, especialmente la ira. Una persona llena de ira pierde la visión, la prudencia, pierde la habilidad del conocimiento y en ocasiones causa daños irreparables en otras personas.


Expresamos nuestra ira de varias formas, especialmente agrediendo verbal y en ocasiones físicamente o en caso contrario huimos para reprimirla y negar un comportamiento violento.

Una forma de ira violenta es el abuso o bullying, acosando, persiguiendo, golpeando, usar el poder del más fuerte para agredir a otro de diferentes formas.


El vandalismo destruyendo los bienes públicos o privados, maltratar a los animales, abusar de los niños. dañar las relaciones de cualquier clase, abuso de sustancias, manejar de forma peligrosa.

Alardear, ser desconfiado, no saber delegar, el mal perdedor, querer ser el centro de atracción de todos, no dejar hablar y no escuchar, también son síntomas de ira reprimida.


Las personas con una carácter violento, abusivo física y verbalmente, que no tiene en cuenta los sentimientos de las demás personas, que discrimina, culpa a todos y a todo, castiga con actos y perturbaciones innecesarios, con un comportamiento obsesivo y caprichoso. 


Es totalmente egoísta, ignorando las  necesidades y carencias sin ayudar a los demás.


Intimida, acusa injustamente, es impredecible y con anhelos de venganza. (Conceptos anteriores tomados de wikipedia).

Soluciones a los estados de ira


Debemos analizar nuestro enojo, para saber si es objetivo, pecaminoso o de ambas partes.


¿Podemos controlar la ira si es pecaminosa?


Debemos reconocer la ira y someternos a Dios.

Podemos decir mucho a nuestro favor, razones hay miles para justificar nuestra ira, o quizás ni siquiera sabemos que ella existe.


La única forma de canalizar la ira de una forma que no nos dañe y que no dañemos a los demás, es entregándosela a Dios y que por medio de su Santo Espíritu, nos ministre y podamos entender la solución a nuestro pecado.


La ira es un pecado y no es fácil deshacernos totalmente de él, conforme a la luz de la palabra de Dios. Primeramente debemos someternos a Dios, de una forma íntima, privada y en oración, confiando nuestros pensamientos y corazón, dejando que Dios nos avergüence ante nosotros mismos.


"Siempre le pido a Dios que me de revelación de mis pecados y me ayude a limpiarlos. Le pido en oración como hacia el rey David en los salmos, para que el no quite de mi su santo Espíritu y me libere de los pecados que me son ocultos, poder estar en su presencia con limpieza de manos".


5:23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,5:24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.5:25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.


Dios se preocupa por nuestra condición, por la falta de reconciliación con nuestros hermanos, con nuestras familias. Dios no quiere una falsa adoración de parte nuestra, no quiere cosas escondidas en los diferentes closets de nuestra casa espiritual, ropa sucia, inmundicias, como cuando no se hace limpieza en mucho tiempo y la mugre, el polvo se acumula por todas partes.

Quiere que nos presentemos con nuestras vestiduras limpias, para no caer en la condenación y pecado a sabiendas.


No podemos llegar a la mesa del Señor sin haber logrado tener una reconciliación con nuestros hermanos, con las personas de cualquier condición que tienen rencores o que tenemos rencores contra ellas.


En ocasiones no solo perdonamos o le pedimos a las personas que se reconcilien con nosotros perdonandonos. (No hay necesidad de decir mucho, de humillarse o hacer cosas imposibles) Con unas palabras de amistad y cariño es suficiente, si las personas no quieren aceptar nuestra amistad o cariño, cumplimos con el Señor, se lo dejamos, si está en su voluntad algo más; el hará. 


Efesios 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 


4:30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

4:31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 



Debemos ir contra la ira, no contra las personas. debemos aprender a manejar al ira de una forma bíblica, con la ayuda de la palabra de Dios. No debemos dejar que la ira que despierta una persona se acumule y nos haga estallar en momentos inadecuados.

Proverbios 15:1 La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.


Siempre escuchamos que debemos contar hasta diez y después actuar o decir algo. El primer impulso no siempre es bueno. Esa energía que se desata en nosotros por causa de la ira debemos usarla para resolver los problemas que genera, evitando que crezcan o que se creen otros más grandes a partir de ese momento.


Cuando las personas no son buenas para nuestra integridad emocional, estamos en libertad de no mantener una relación con ella o ellas. No podemos controlar a los demás, debemos hacer nuestra parte permitiendo que Dios nos guíe y ayude a dejar esos hábitos de ira y maledicencia que en ocasiones están enquistados en nuestras vidas.


Dios nos está hablando, ayudándonos a reconciliarnos con él primeramente y con todos, de una forma preciosa y generosa. No tengas en poco el guardar silencio y esperar confiadamente que el te exalte cuando fuere tiempo.


Dios te bendiga


Ruina espiritual

La ruina espiritual que no es visible

Podemos, debemos y tenemos que recibir más de Dios. La ruina espiritual va unida al mundo. La Biblia dice en 3 Juan 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. Son los buenos deseos del apóstol Juan a Gayo un hermano en Cristo de la iglesia.

En este versiculo el apostol Juan nos muestra que podemos ser prosperados. La palabra prosperar o prosperidad  quiere decir bienestar, éxito, económico y social, puede ser de todo tipo.

Dios no está en contra de la prosperidad de sus hijos. El quiere que seamos prosperados, bendecidos física, material y espiritualmente. En ocasiones queremos correr tras la prosperidad especialmente económica y Dios nos la retiene hasta que nos capacita para ser buenos administradores de su gracia.

Para que comprendamos que la prosperidad económica es para darle un uso adecuado a nuestras necesidades y que no tengamos puesta en ella nuestro corazón y amor. Recordemos que cuando llegamos a los pies de Cristo y reconocemos nuestra gran necesidad de Dios es porque ya no hay otro camino. Solo el puede darnos respuestas y llenar nuestras carencias.

Si Dios nos dio una nueva vida en Cristo, si trabajo en nosotros, si nos a dado de lo mejor de su corazón, porque vamos a caer en cosas que nos traen ruina espiritual y que en algun momento tambien vamos a llegar a la ruina física y económica.

En el libro del profeta Hageo 2:8 Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. 

2:9 La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.

Cuántas veces hemos repetido estas porciones bíblicas y por falta de fe, cuando mandamos a alguna persona ha hacer una labor contratada, queremos que nos los den casi que regalado. Negamos darle al necesitado porque damos en la iglesia, siempre estamos tratando de que nos salgan una gran cantidad de cosas gratis, alegando ser cristianos; hijos de Dios, si tenemos al dueño del oro y la plata como padre debemos demostrarlo.

Debemos recordar que el obrero es digno de su salario, no es el obrero que le sirve a Dios el único que merece un salario adecuado. Cada cosa tiene un valor intrínseco y debemos pagarlo como debe ser. Como vamos a decir que tenemos un Dios dueño del oro y la plata si siempre estamos tratando de que todo nos salga gratis. Teniendo en cuenta que hay en épocas de crisis y que debemos someternos al dinero conque contamos.


Cuando impedimos que se parqueen los automóviles al frente de nuestra casa o lugar de congregación, pero utilizamos los espacios de otro sin ningún remordimiento. Cuando hacemos esas pequeñas cosas como no saludar a las personas que no son de nuestra denominación, quedarnos con lo que sobra porque no es de nadie, decir pequeñas mentiras o mentiras blancas y así una gran lista de cosas que denotan falta de generosidad y que hacen ver que somos personas que en vez de atraer, alejamos a todos; y nos llenan de ruina espiritual.

Sin darnos cuenta estamos en el mundo del que un día quisimos salir, estamos retrocediendo espiritualmente y violando las leyes de la bendición. No somos santos, somos santificados por la sangre de Jesucristo, estamos en el proceso de santificación, debemos dejar que Dios Padre, hijo y su Santo Espíritu hagan en nosotros la obra que comenzaron cuando lo reconocimos en nuestra vida.

Examinarnos diariamente y tratar de superar las faltas que cometemos repetitivamente, es una buena dinámica para volver a ser restaurados y obtener la riqueza espiritual que Dios tiene para nosotros y que unido a la material nos hace ser cristianos de poder, de sanidad y bendición.

Una persona que se congrega, que tiene dinero en abundancia no necesariamente es bendecido por Dios o su bendición procede de Dios. Debemos anhelar el discernimiento de espíritu para entender lo que es la gracia y la bendición de Dios.

Recordemos que la palabra de Dios nos exhorta contra las sutilezas del enemigo en Colosenses 2:8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Y que en aquel día el Señor dirá: "apartaos de mi hacedores de maldad, nunca os conocí".

La gracia y la bendición de Dios no es una gran abundancia económica en ocasiones, Dios quiere que seamos prosperados en todo y por todo, pero la verdadera bendición esta en la armonía, una vida con sentido de paz, buena convivencia, sin avaricias, egoísmos, contiendas, en unidad y todo aquello que nos invita a un servicio agradable a Dios.

Dios te bendiga

Los regalos

Razones para dar un regalo

Pensando de una forma material, tenemos muchas razones para dar un buen regalo en algunas ocasiones. Un regalo es algo que se da sin esperar nada a cambio, con alegría, con motivo de un evento especial o simplemente porque amamos a alguien y queremos darle satisfacción.

¿Cual seria la finalidad o propósito de dar un regalo?

La finalidad de dar un regalo es cumplir con un requisito cuando asistimos a un evento de cumpleaños, grado, matrimonio, felicitar, por agradecimiento, por cumplir o casi por cualquier otro motivo. 

Un regalo debe originar alegría. En muchas ocasiones es inesperado recibir cosas que deseábamos y no habíamos podido obtener. Causa mucha alegría recibir regalos, pero debería ser motivo de más alegría el dar un regalo y un regalo que sea aceptado con mucho agrado, es la mayor felicidad que deberíamos tener como personas.

A veces damos por dar, solo por cumplir. Dar un regalo debe causar expectativa no solo para el que lo recibe, sino también para el que lo da. Es un gran experiencia pensar en lo que le agradaría recibir la persona a la que queremos agasajar con un regalo.  

Caminar por las tiendas viendo aquellas cosas que queremos dar; lo que a nosotros nos gustaria recibir lo sabemos. Lo que otra persona va a recibir, en ocasiones es muy difícil interpretar, si lo va a usar o no le va a gustar.

Un regalo simboliza mucho cuando lo damos con amor, con alegría, para agradar y alegrar el corazón de la persona que lo recibe. Cuando damos un regalo no vale la cantidad que nos gastamos en el regalo, vale la intención.

Un regalo desinteresado no tiene precio. Es un motivo para fortalecer las relaciones entre las personas que dan y que reciben, produce confianza, da una sensación de bienestar en la persona que da y también la que recibe.

Un regalo muestra la clase de persona que eres, tu personalidad y bondad se transmite con lo que das. En ocasiones se quiere dar más de lo que se tiene, pero un sencillo regalo también es sinónimo de amor.

Y si a regalos vamos, no hay mayor regalo que el que dio Jesucristo a todos los que lo recibieron como Señor y Salvador personal.  Nos dio salvación y vida eterna, cuando murio y resucito en la cruz por todos y cada uno de nosotros. En 2 Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

También recordemos que los más grandes y caros regalos en ocasiones no son los mejores. 

Como en el caso de la viuda que dio lo poco que tenía, dice en Marcos 12: 41 Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.

42 Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante.
43 Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca;
44 porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.
En ocasiones recibimos regalos que no apreciamos o que tenemos en poco y las personas nos los dan con cariño y porque no tienen más, como en el caso de la viuda, que lo poco que tenía lo dio para agradar a Dios. 
"En una ocasión me contaba una hermana sobre lo mal que se llevaba con su hijastra. Ella quería ganarse su afecto y estar en paz con ella, el día del cumpleaños de la joven  hijastra le arregló una fiesta sorpresa, invito a todas las amigas y ella se puso furiosa, no quiso estar en la fiesta y se encerró en su cuarto a llorar. En varias ocasiones encontró en la basura pequeños obsequios que ella le compraba a su esposo para ella, esto la hacia sentirse muy frustrada y no sabia como manejar la situación."
Vemos que las mejores intenciones, pueden ser tomadas muy mal a pesar de querer agradar a las personas y mantener unas buenas relaciones. La joven aborrecía a su madrastra y no alcanzaba a comprender el porqué de las buenas actitudes para con ella. Esto nos dice mucho de como los regalos dados con buenas intenciones y deseos de reconciliación, pueden ser rechazados y odiados. 
Así muchas personas rechazan el regalo perfecto de Dios para nosotros, por medio del sacrificio de su unigénito hijo.
¿Has pensado cuál sería el mejor regalo para un Dios poderoso, dueño del universo entero? ¿Cual es el mejor regalo que un padre anhela recibir de su hijo? Así Dios espera tu adoración y obediencia. Ese es el único y mejor regalo que Dios quiere de sus hijos.
Dios te bendiga


Guerra Espiritual

¿Quienes deben hacer guerra espiritual?

La guerra espiritual es una oración y parte de la oración general en la vida devocional de los cristianos. La oración es la que normalmente hacemos para varias circunstancias. Hay oraciones de acción de gracias, oraciones de intercesión, adoración, de fe, en un mismo sentir y muchas más que nombra la Biblia.  

Debemos tener en cuenta que el Padre nuestro (Mateo 6:9) es una hermosa oración que Jesús dio de ejemplo para que aprendiéramos a orar, no pierde vigencia y podemos apropiarnos de ella para pedir agregando peticiones. 

Primero que todo la guerra espiritual no la hacen todos y no saben hacerla algunos cristianos. Debido a que la guerra espiritual debe estar fundamentada en la palabra de Dios, conociendo el sentido espiritual de las leyes que se deben cumplir para obtener la victoria, por medio de la oración de guerra.

Para ser un cristiano que se perfecciona, íntegro, únicamente no podemos ser llenos del Espíritu Santo de Dios.  Debemos ser llenos del conocimiento de la palabra de Dios, seguir paso a paso sus enseñanzas, aprender cada día  y complementarlo con las disciplinas que Dios tiene para nosotros.

Estas disciplinas son lógicamente la oración, el aprendizaje no mecánico de su palabra, el ayuno preferencialmente que sea congregacional, la asistencia a los servicios y sabemos aquellas personas que hemos llevado el camino cristiano en todas sus consecuencias que el bautismo en aguas, la santa cena y la koinonía entre hermanos, nos ayuda a mantener la firmeza en quien hemos creído, sin apartarnos.

Aquellas personas que se acostumbraron a pedir oración, a descansar en las oraciones de 
los hermanos para que los ayuden en todo y por todo, nunca serán cristianos victoriosos, bendecidos, liberados y sanados. Siempre andaran cojeando, pidiendo oración y quejandose de porque Dios no les da lo que ellos piden.

Cuando nos confiamos en lo que sabe el hermano o los hermanos, en lo que oran por nosotros, en las peticiones de oración que le hacemos y no encontramos nosotros mismos las respuestas y dedicamos tiempo de calidad a Dios y su palabra, vamos a vivir derrotados, un día mejor y otro peor. Sin solucionar de forma terminante algunos problemas y sin recibir las mejores promesas que Dios tiene para cada uno de nosotros.

Debemos creer en un Dios grande, que escucha y responde, que sabe que es lo mejor para mi, para ti y para todos sus hijos. Un Dios grande no es aquel que tiene contadas las bendiciones; un Dios grande y verdadero es aquel que si te quita del lugar en el que estas, es porque tiene algo mejor para ti y que no va a derrotar a otro para poder tener bendiciones para ti, porque es grande y poderoso para mover el mundo a tu favor si es necesario.

En Isaías 59:1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se agravado su oído para oír:

Un Dios grande tiene salidas, siempre tiene plan A, B, C y todo el alfabeto; porque es dueño de todo y sabe cómo enseñarte a usar los recursos que el te da. Un Dios grande sabe de que tienes necesidad y te muestra el camino, para que aprendas a mostrar ese Dios grande que tienes.

El cristiano debe vivir procesos constantemente. En medio de las circunstancias, las debilidades, los problemas y toda clase de aflicción que acompaña al cristiano y no cristiano, Dios esta moldeando, puliendo, capacitando. en Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

La capacitación de Dios no se parece a la del hombre. Lo que Dios prepara para cada uno de nosotros es más importante y maravilloso que cualquier objeto o cosa que podamos adquirir en el mundo. 

La guerra espiritual se aprende haciéndola, se aprende orando, utilizando aquellos versos bíblicos que nos dan promesas de apoyo y redención para nuestros problemas. En 1 de Juan 4:4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

Ya hemos vencido anticipadamente porque tenemos las arras del Espíritu Santo.
Jesús pagó por nosotros en la cruz del calvario, con su muerte y muerte de cruz, resucitó al tercer día y esta sentado a la diestra de Dios Padre, intercediendo por todos nosotros. Es nuestro hermano mayor, el dijo que todo lo que pidiéramos al padre en su nombre lo dar

La guerra espiritual debemos hacerla para obtener la victoria en aquellas circunstancias más difíciles de nuestra vida.  También para luchar por almas, para que conozcan a Dios y lleguen a salvación, especialmente por aquellas personas que más amamos, por la salud, por todo y en todo, la guerra espiritual también es una forma de reconocer la deidad de Dios.

De ese Dios tan grande y amoroso que tenemos, que sabe que es lo mejor para cada uno de nosotros y que cuando oramos con el entendimiento sabemos que quiere lo mejor para nosotros.

No para que Dios haga lo que nosotros queramos, tampoco para hacer mal a nadie o para que Dios haga juicio para ninguna persona,  por lo que nosotros creamos que debe haber juicio. 

Dios es sabio, no necesita nuestra ayuda para saber quienes somos o quienes son los demás. Si oramos en bendición por los demás, Dios prepara y corrige para que esa persona reciba bendición en su momento y como conviene.

Primeramente debemos dejar que Dios trate con nosotros para que nos perfeccione, nos capacite y nos haga buenos administradores de su gracia.

Recordemos esa porción bíblica en Efesios capítulo  6 del verso 10 al 18 en la cual nos habla de las luchas del cristiano y como debemos vestirnos de la armadura de Dios. No tenemos luchas contra carne ni sangre dice, la lucha es espiritual y debemos combatir de rodillas delante de la presencia de Dios, para que el enemigo huya de nosotros y de nuestras vidas y obtengamos la victoria.


También dice en Mateo 18:20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en el medio de ellos. Es una bella promesa que Dios cumple cuando nos unimos en un mismo sentir con aquellos que oran de diferentes formas y es una oración poderosa para desatar ataduras de impiedad y recibir bendiciones anheladas.

Dios te bendiga


¿A Quién sirves tu?

¿A quién crees que vino a buscar Jesús?

Jesús vino a buscar lo que se había perdido. A encontrar aquellas vidas que estaban lejos de Dios, pérdidas en el mundo y la carne. Dios lo envía para salvarnos de la muerte eterna, para darnos el mayor regalo que es la salvación y vida eterna.

Aquellos que como nosotros ya lo conocemos y le servimos, debemos estar prestos a escuchar su voz, a ser sensible a sus palabras. Hacer lo que el quiere que hagamos, no a vivir conforme a nuestros preceptos, sino que vivimos un cristianismo sano, santo, servicial y agradable totalmente a Dios.

Dice en el libro de Mateo 27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;
28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Aquellos hermanos que sirven únicamente a la iglesia, los que dicen no contaminarse con el mundo y los pecadores; no están cumpliendo la labor para la que Dios nos ha llamado.

Debemos estar seguros de nuestra posición en Cristo, en el Dios que hemos creído, en el Dios que nos rescato cuando estábamos muertos en delitos y pecados. Atraer al evangelio a los que no creen en la verdad de un Cristo vivo, no dejando que el mundo y sus afanes, nos separen de la presencia de Dios.

Aquellos cristianos que son engreídos de ser cristianos, están mal. Con sus hechos o quizás sus malas actitudes hacia las personas que desconocen la palabra y el verdadero Dios del que habla la biblia, impiden que estas personas lleguen a los pies de Cristo.

He conocido muchos hermanos en Cristo que rechazan a sus propias familias, vecinos y toda una serie de personas porque en su arrogancia mal llamada cristiana, ofenden a Dios con su falta de fe. Impidiendo que las personas vean a Cristo por medio de su testimonio. Diciendo que esas son personas reprobadas y muchas palabras que en vez de hacer la obra, atan y desautorizan el poder de Dios en las vidas.

En la Biblia hubo dos personas reprobadas y sin embargo, no porque Dios las rechazara, sino por su propia falta de arrepentimiento verdadero. Como cristianos debemos atar a nuestro corazón las promesas bíblicas sobre la salvación.

Dice en Hechos  30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.
33 Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.
34 Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

Por esta razón debemos guardarnos bien de pensar y más aun de expresar con nuestra boca que alguna persona en particular es reprobada. Debemos ser personas de fe y saber que mientras hay vida hay esperanza de que una persona, por pecadora o carnal que creamos que sea, puede ser salvada de la muerte eterna y recibir a Jesús como Señor y Salvador por la voluntad de Dios.

No es del que corre, ni del que quiere, sino de quien Dios tiene misericordia dice en Romanos 9:16.

Debemos vigilar nuestro andar diario, renunciar a las mentiras del corazón del hombre, que es engañoso como dice la palabra, solo Dios discierne sus intenciones y sabe de que padecemos o carecemos. Como cristianos debemos ser misericordioso y pedirle a Dios que transforme nuestra manera de ver a los que no están en Cristo.

Que aquellas personas que conocemos, así sea de verlas únicamente en algún lugar, sin saber su denominación; reciban nuestra cara agradable y saludo cordial, porque no sabemos que gran ministerio pueda hacer crecer un día el Señor en tales personas. Que con nuestros pensamientos y hechos las personas que desconocen a Dios y sus maravillas se sientan atraídas por nosotros, no que nosotros nos acerquemos a su vida en la carne apartandonos del camino trazado por el Señor.

El verdadero cristiano, el cristiano de poder no rechaza, ama, como Jesús amo al joven rico un día, a pesar de que no recibió la palabra que le daba en esos momentos. Sabemos que su corazón apegado a las riquezas de este mundo le impidieron seguir a Jesús, aún así Jesús no hablo mal de él, o dijo cosas indebidas, simplemente lo dejo marchar en su condición.

Nosotros como Jesús predicamos al que quiera y al que reciba, y también debemos saber que no es creer momentáneamente, debemos anhelar que aquellos que crean y reciban la palabra se afirmen, sean buena tierra, que la semilla que sembremos se arraigue en el corazón de estas personas.

Para eso se requiere tiempo, invertir enseñanzas, visitar, no desmayar, sin obligar y sabiendo que si somos dirigidos por el Espíritu Santo de Dios, es porque ya Dios está en el asunto. Un buen cristiano se hace, aprende, practica, pasa por momentos de prueba y desazón, tiene crisis de fe y de nosotros depende que esa palabra en la que estamos trabajando, acompañada de nuestras oraciones de intersección de abundante fruto para el Señor en su tiempo.

¿Crees tu que hay personas reprobadas? ¿Estás evangelizando con tu sonrisa y actitudes de bienestar y confianza en Dios y su obra? ¿Has pensado en renovarte emocional y espiritualmente, alimentandote diariamente leyendo una porción bíblica?

No debemos ser confiados en nuestros propios sentidos o pensamientos, debemos apoyarnos en el aprendizaje diario de la palabra de Dios. Acordandonos que nuestra fortaleza y valor vienen de Señor y no seamos sabios en nuestro propio entendimiento.

Dios te bendiga

Libros cristianos

Las lecturas cristianas

Hoy en día estamos invadidos por las redes sociales, memes de todo tipo y una serie de información que desinforma en ocasiones y trastorna los pensamientos.  Es una realidad que en Colombia el indice de personas que leen es muy bajo, a los colombianos no les gusta leer libros, sino peridicos, ver noticieros y entrar en línea para leer cosas muy reducidas.

Es bueno por varias circunstancias leer y alimentar la mente con buenos libros. Libros que además de distraer, edifican enseñando la palabra de Dios de una forma amena. También una mente que se ejercita es libre de enfermedades como el alzheimer y endurecimiento temprano de las neuronas.

Debemos tener cuidado al momento de escoger las lecturas cristianas. Leyendo en un blog sobre los libros cristianos más vendidos, explicaban que aquellos que vendían millones de copias y se había convertido en Bestsellers, no eran libros que estuvieran acorde con la biblia en mucho de sus apartes y decía que "El hacedor de círculos, de Mark Batterson, no utilizo la Biblia para escribirlo, sino que utilizo una historia del Talmud para hacerlo.

Los libros que nombra son los siguientes y en el enlace más arriba nos lleva a la página donde encontramos las reseñas de ellos.
  • La oración de Jabes, escrito por Bruce Wilkison
  • El hacedor de círculos, de Mark Batterson
  • 90 minutos en el cielo, de Don Piper
  • El niño que volvió del cielo
  • Jesús te llama, de Sara Young

Aunque disiento un poco en su criterio sobre el libro "La oración de Jabes", ya que este pequeño pasaje o versos bíblicos, son tomados de una forma inteligente en las explicaciones que trae el libro y me ayudó en un tiempo de muchas luchas a fortalecer mi fe. Tome la lectura de este libro de una manera bastante edificante y me apropie de la oración de Jabes, no para tomar aisladamente esta oración, sino para complementar mis devocionales y demás versos biblicos con este versiculo.

Los libros cristianos deben ser escogidos no porque sean bestsellers o éxitos de venta. Debemos comprar u obtener libros que sean acordes con la palabra de Dios, no invenciones de hombres que alimentan los deseos carnales de prosperidad que podamos tener.

En ocasiones tenemos una mentalidad errada acerca de lo que es la bendición de Dios y queremos llenar nuestro corazón con anhelos de cosas materiales, dinero, inversiones y una prosperidad que llene todas las expectativas que deseamos. 

La bendición de Dios trae prosperidad económica, siempre y cuando trabajamos honestamente y con alegría. La mayor bendición de Dios está en recibir aquello para lo que estamos preparados a tener, como es la salud, bienestar familiar, paz en nuestras vidas y todo aquello que no tiene precio; debido a que no se puede comprar. 

El apóstol Pablo nos exhorta en 1 Timoteo 6:Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento;
porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.
Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.
Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición;
10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Al momento de comprar libros, debemos leer las reseñas primero. Enterarnos del tema y tener discernimiento a la hora de leer un libro. No debemos como se dice: creer todo lo que se lee, la comprensión de lectura si no se tiene se aprende. Acompañados de un buen diccionario de la lengua española, un diccionario bíblico y por supuesto la Biblia para confrontar lo que el libro nos dice sobre la palabra de Dios.
La biblia por si sola habla, pero para ciertos pasajes y entender los tiempos bíblicos, otras cosas más como las parábolas, podemos utilizar comentarios bíblicos y libros de hermenéutica.
Es una inversión espiritual e intelectual de muchisima bendición comprar libros cristianos auténticos. Escritos con la intención de edificar, enseñar, redargüir, comprender mejor la palabra de Dios y lo que en ella esta escrito para todos nosotros.
Es bueno orar antes de comenzar a leer para que Dios y su Santo Espíritu, por medio de su hijo Jesucristo, nos ayude a entender y recibir lo que estos libros tienen para nosotros.  
No debemos ser carentes de fe en que Dios puede darnos una prosperidad económica, si él cree que va a ser de bendición, sin que nos apartemos del camino que debemos seguir en el Señor. Nuestra fe no esta basada en lo que Dios da economicamente. El dinero en demasía en ocasiones no es un recurso bien utilizado, vivir armoniosamente, con nuestras necesidades satisfechas y una relativa comodidad es también algo deseable.
Recordemos lo que dice en proverbios 30:8 Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario;  
9 No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.
Dios te bendiga