La infidelidad y sus implicaciones

Infidelidad causas y consecuencias

El termino infidelidad es usado generalmente para aquellas personas que tienen una relación de pareja y que por cualquier circunstancia una de las dos engaña, manteniendo relaciones con una tercera persona.

Hay otra clase de infidelidad y deshonestidad que acompaña a muchas personas en la vida y de eso vamos a tratar en este articulo.

Sabemos que Dios en su palabra habla sobre la infidelidad de su pueblo escogido, de como se volvieron a otros dioses y le faltaron a él. Esto es tener un temperamento infiel, que tiene su origen en diferentes causas.

No hay nada más triste que cuando confiamos en una persona y esta nos defrauda de una forma que no imaginamos. Así sucede cuando se descubre una infidelidad de cualquier clase. 

Las infidelidades no son solamente de amor sexual, pueden ser de amor filial en el caso de las familias, amistades e inclusive una madre puede serle infiel a sus hijos, a su trabajo, a sus valores en ocasiones e infinitas situaciones que se presentan en la vida que demuestran el carácter infiel de una persona. 

Características generales de las personas infieles

Son egoístas, codiciosas y generalmente viven pensando en ellos mismos y sus necesidades. El carácter de una persona deshonesta en diversas áreas de su vida, se manifiesta en su vida personal. 

Viven situaciones de engaño constante y la realidad de las mentiras no se distingue en ocasiones. No todos los mentirosos son unos farsantes, pero si se es un mentiroso también se es un farsante, son dos situaciones que se acompañan.

Son personas que generalmente son demasiado celosas. Como son capaces de ser infieles, esto las mantiene en una actitud defensiva y paranoica, debido a que como ellas lo hacen piensan que las demás personas también lo hacen.

Siempre necesitan más de todo, más atenciones, más dinero, mas reconocimientos, más... debido a que nunca es suficiente, siempre está faltandoles, nunca están satisfechos. Necesitan nuevas actividades, siempre necesitan más y más de todo, porque ellos necesitan que los demás los deseen, los necesiten.

Gracias a las cicatrices emocionales de la etapa infantil mantienen una inseguridad muy grande y esto los hace necesitar una dependencia emocional desmedida de sus cónyuges y personas cercanas. Tienen miedo a quedarse solas, siempre necesitan a los demás.

Toman riesgos muchas veces innecesarios en diferentes áreas de sus vidas, al mismo tiempo que viven el temor a ser atrapados. Quieren ganar con las trampas que hacen sin detenerse a pensar en las personas que están implicadas y el perjuicio que se deriva de su mala actitud.

La infidelidad abarca también el vivir contando los secretos de las personas que amamos. Una característica inequívoca de infidelidad es cuando no podemos mantener la boca cerrada acerca de la vida privada de las personas que tenemos alrededor y tenemos en poco guardarles fidelidad. 

Es bueno ver el indicador de los valores y moralidad de los infieles. No tienen complicaciones al momento de cruzar la linea y lo harán cada vez que tengan oportunidad.

Estos rasgos son comunes a los infieles, el engaño, la intriga, mentir, abusar, coquetear y mucho más son cosas que no debemos aceptar, pasar por alto o tolerarlas. 

Así como Dios exigía y exige de su pueblo fidelidad para bendecirlo, así nosotros debemos exigir respeto. No debemos aceptar las infidelidades de las personas que no nos valoran y respetan, que no se toman un tiempo para tratarnos, para cuidar nuestra amistad, fidelidad y amor.

Números 23:19 Dios no es hombre, para que mienta, 
Ni hijo de hombre para que se arrepienta. 
El dijo, ¿y no hará? 
Habló, ¿y no lo ejecutará? 

Dice esto para expresar una gran verdad teológica de Dios. Afirma el carácter inmutable, santo, fiel de Dios que no se parece al del hombre a pesar de que Dios nos hizo a su imagne y semejanza y como hombres lo defraudamos casi siempre.

¿Has pensado en cuantas veces has sido infiel a las personas que dices amar? Sabes que las infidelidades que se cometen dañan las relaciones y minan la confianza que los demás tienen, no solo en ti, sino en las demás personas en general.

Las personas victimas de nuestras infidelidades cuando no tienen una razón que las justifique, deben ser restauradas en muchas de sus emociones y eso causa que en ocasiones se terminen las relaciones afectuosas que se tengan en esos momentos.

Pídele a Dios en oración que te ayude a ser fiel, a tener un temperamento parecido al de Jesús. Renuncia en su nombre a los celos, la avaricia, las mentiras y todos aquellos defectos de carácter que dañan las buenas relaciones de pareja, familia y amistades.

Dios te bendiga



La mujer extraña

La autoridad y las mujeres

Tito 2:3 Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; 
2:4 que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 
2:5 a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. 
2:6 Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; 
2:7 presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad,
2:8 palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.  



Las mujeres pueden y deben tener autoridad. Aunque es relevante hacer la aclaración que delegar autoridad en una mujer no es malo; siempre y cuando está mujer tenga cualidades y valores que la ayuden a mantener esa autoridad.

Otra parte de delegar autoridad tanto en mujeres como hombres tiene que ver con la familia o personas que han incidido en su crecimiento y desarrollo a lo largo de toda su niñez y parte importante de su adolescencia.

No todas las personas tienen un altruismo bien desarrollado que se oponga al egoísmo, a la carencia de humanidad, de misericordia. Y si se tiene generalmente un espíritu egoísta muy desarrollado.

Los tiempos han cambiado, las mujeres modernas son muy liberadas en algunos casos, quieren tener mando, ser independientes y hasta gobernar a los mayores.

Ya no son sujetas como en el pasado, no quieren respetar ciertos parámetros antiguos. Sacan a relucir los errores de todos los tiempos en sus mayores para justificar su mala actitud.

Hay muchas cosas que se supone que no tienen validez en la actualidad para los jóvenes o los que nos anteceden. Si así es deberíamos pensar como nos decían nuestros mayores en el tiempo de antes “Si quieres independencia, comienza trabajando y viviendo totalmente de tu cuenta”.

Pero no es así de fácil, debido a que muchas veces dependen y dependemos emocionalmente, familiarmente y económicamente de los diferentes grupos familiares. Hay demasiadas familias disfuncionales. Cuadros familiares no solo incompletos, sino que faltan figuras paternas de autoridad.

Hoy en día las madres no son madres, entre comillas, debido a que, aunque se diga que los hijos son amigos, cómplices y vayamos con ellos a todas partes, no es así. Ellos son hijos, se está perdiendo espacio, limitando la crianza, coartando la libertad de ellos y nuestra.

Las jóvenes quieren actuar en libertad total, sin compromisos, sin deberes de ninguna clase, faltando a la honra que se les debe a los mayores.

No quiere decir esto muchas cosas, debido a que recogemos lo que sembramos o de pronto otros recogerán como dijo el apóstol Pablo: que él había sembrado, Apolos regó, pero el crecimiento lo daba Dios.

Es un tema que trae muchas dificultades y confrontaciones de parte y parte, pero no hay nada imposible sobre la tierra y se debe encontrar un término medio, del que se pueda hacer uso para no ser tan tajantes como en el pasado lo eran nuestros padres y mayores.

Cada edad trae muchas bendiciones y muchos riesgos. Debemos recordar que las mujeres mayores podemos enseñar algunas cosas a las menores, pero cada quien tiene su propia vida y en cada persona, así sean nuestros hijos está el vivir una vida de rectitud, confianza, amor y temor en Dios.

La palabra de Dios en todos los tiempos se puede aplicar o podemos decir que tiene aplicación, Dios dice que todo pasara, pero su palabra no pasara jamás.

Ya las mujeres no son ciegas, desde temprana edad saben muchas cosas que no sabíamos en el pasado y que de pronto era una justificación para nuestros pecados de juventud.

Los pecados de juventud actuales tienen en muchos casos consecuencias funestas, debemos procurar presentarnos como obreros que no tenemos de que avergonzarnos. No podemos impedir que los jóvenes tropiecen y caigan, pero si podemos ayudarlos a levantarse y entender que en la vida cuando se siguen los deseos propios, se debe pagar un precio muy alto en ocasiones y no vale la pena correr el riesgo.

Debemos orar y saber que los malos consejos dados a los hijos que no son nuestros, también los pueden recibir nuestros propios hijos de otras personas.

Limitarnos a servir a Dios quiere decir poner límites a nuestra propia liberalidad, tomar buenas decisiones debe ser la meta de todos.

Debemos recordar que el verdadero corazón de madre, no deja de sufrir por sus hijos. Las mujeres extrañas en la juventud, no son las compañeras sexuales en muchas ocasiones, sino aquellas personas que no saben aconsejar y se dejan usar para llevar por el camino del mal a los más débiles.

La oración es fuente de poder y debemos exponer nuestras necesidades a Dios, interceder fervientemente por los hijos y los demás jóvenes es muy importante para el cristiano. El poder de Dios se desata por medio de la oración intercesora.

“Recuerdo que en un tiempo evangelizaba a una mujer. Le enseñaba sobre lo que es la oración y el orar por todos. Me hacía mucha gracia que ella me decía: Yo no oro por nadie, sino por los míos. Si oro por los demás, después Dios se olvida de mí y mi familia.”

Cuando no conocemos al verdadero Dios podemos caer en errores como ese. El corazón de Dios es infinito como él mismo. No se olvida de nadie, no deja a nadie sin bendecir, está pendiente de todos y cada uno de sus hijos y aun de los que todavía faltan por recibir a Jesús como Señor y salvador personal en su vida.

En esta hora te invito a que, si no has recibido a Jesús como Señor y Salvador personal, lo hagas diciendo esta pequeña oración.

Señor Jesús te recibo como mi único y suficiente señor y salvador, te pido que perdones mis pecados, que te sientes en el trono de mi corazón, me borres del libro de la muerte y me escribas en el libro de la vida del cordero. Amen.


Dios te bendiga

Las ofensas y como tratarlas biblicamente

El perdón de las ofensas

Cuando hablamos de ofensas, estamos hablando de toda clase de ofensas. Muchas veces las ofensas son continuadas, algunas veces es una sola ofensa leve, medio grave y muy grave.

El ofensor a veces no se da cuenta de que está ofendiendo a su prójimo, otras veces se da cuenta de lo que hace y sabe que está mal, pero encuentra justificación a sus malas actitudes, debido a que se acostumbra a hacer lo que quiere en su carne.

Hay diferentes clases de ofensas. Las ofensas se vuelven muchas veces enfermedades terminales o que carcomen por lo continuado o por la gravedad de ella.

El ofendido la mayoría de las veces no reclama por las ofensas o cuando reclama no es aceptada por el ofensor.

Los resultados de las ofensas son muy variados y en ocasiones sutiles


Las ofensas les quitan el bienestar y tranquilidad a las personas.
Las personas que son ofendidas pierden el gozo y no solamente el propio, sino el gozo que dan otras personas alrededor del ofensor y el ofendido.

Aleja la gracia de Dios en ambas partes, sino se detiene a tiempo y se perdona.

Algo más grave que ocurre con las ofensas es que el amor se seca, cuando nos sentimos agraviados de forma tal que perdemos la bendición no debemos corregir al ofensor, porque no tenemos la capacidad y amor suficiente para corregir e incumplimos con los mandatos divinos.

La Biblia dice en Lucas 6:28 bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. 

Nos es imposible bendecir al que nos maldice y no oramos por los que nos calumnian. Necesitamos ser tratados, guiados por Dios y esto requiere tiempo.

Después que una pieza de porcelana se rompe, aunque se recupere hasta el último pedacito y se pegue, nunca será la misma pieza original. Así es nuestro corazón estará herido y cuando se recupere quedaran cicatrices.

Esto quiere decir que no volveremos a ser los mismos; habrá cambios para mejor y en ocasiones para peor. Cuando los cambios nos mejoran quiere decir que perdonamos de corazón, las relaciones tardan en restaurarse, serán a otro nivel, se madura, se conoce mucho más a Dios y con el tiempo se olvida. Ya nunca las cosas volverán a su original estado.

Recordemos que así paso en el paraíso con Adán y Eva, los ojos de ellos fueron abiertos, la inocencia desapareció y recibieron disciplina.

Para crecer y después de aceptar la ofensa, hay algunas formas bíblicas de manejar estas situaciones


Ofendernos es nuestra propia decisión, podemos escoger estar ofendidos o perdonar y estar en paz con Dios.

Cuando nos ofendemos estamos equivocados, debido a que escogimos estar ofendidos.

La Biblia nos dice que las ofensas vienen, pero no debemos permanecer en ese estado.

Es saludable alejarse de las personas que ofenden, debemos salir corriendo de aquellas personas que no saben tratar a los demás y que ofenden a sabiendas o quizás algunas veces creen tener la razón y saben que ofenden, pero creen que no hay remedio.

En ocasiones el conflicto es mucho más profundo de lo que parece, especialmente cuando se trata de la familia más cercana. 

Debemos intensificar nuestras oraciones y pedirle a Dios que nos ayude en justicia, que nos abra caminos de bendición y podamos encontrar paz en medio de las circunstancias que nos hacen sentir agredidos y también nos causan sufrimiento.

Cuando nos llenamos de ira, nos sentimos demasiado enojados para reconocer que nos sentimos ofendidos o que no podemos manejar las situaciones de conflicto que se presentan, debemos tratar con ella y perdonar.

El libro de hebreos expresa de una forma clara lo que demos hacer y las consecuencias de no perdonar las ofensas.

Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 

15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 

16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.
17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.


Por estas razones tan preciosas no debemos perder la gracia de Dios. No debemos cambiar nuestra bendición por un plato de lentejas, que viene a ser el pecado que nos aleja de Dios.

¿Cuándo fue la última vez que dejaste que el Santo Espíritu de Dios te redarguyera? ¿Estas atento a la voz de Dios, para seguir sus mandatos y vivir en paz? ¿Has dejado que el enojo y la ira se apropien de tu vida, sin tratar de encontrar un camino saludable en la palabra de Dios?

Recuerda exponer a tus hermanos mostrando sus desnudeces no te hace bien a ti y dañas a los demás. Jesús nos perdono y la única condición que pide, es que perdonemos. 

La vida personal y privada de las personas se debe respetar en todo tiempo. Los limites son buenos, porque hoy exponemos a los demás y quizás mañana podamos ser expuestos nosotros. Como vamos a ordenar la casa de Dios, si ni siquiera podemos organizar nuestra propia vida, no digamos nuestra propia casa.

Dios te bendiga




Cuando nos edifica el testimonio del cristiano

El cristiano testifica

Cuando decimos que somos cristianos estamos confesando a Cristo. Somos redimidos por el sacrificio que él hizo en la cruz del calvario por todos y cada uno de los hombres sobre la tierra y tomamos libremente la decisión de recibirlo como único salvador y Señor nuestro.

La salvación es un regalo, una dádiva, no tiene ninguna condición para recibirla más que esa. Aunque debemos saber que debemos seguir un camino de santificación, de cambios, ya no vivo yo; sino que Cristo vive en mí.

Sabemos dice la Biblia que  la fe sin obras es muerta. Santiago 2:14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?

2:15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,

2:16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?

2:17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. 

Esto quiere decir que no podemos seguir en la banalidad de nuestra vida sin Cristo. Debemos también cambiar esta área de nuestra vida y dejar de servir a la carne y al mundo, para servir a Dios y su obra, así aumente el rebaño del Señor y todos aquellos que reciban el mensaje del evangelio lleguen a la salvación, como un día llegamos nosotros a los pies de Cristo gracias a la predicación de otra persona.

El cristiano debe testificar en todo momento, si no lo hace es tropiezo a otras almas y quizás muchos renieguen de Cristo por nuestra causa, por nuestro mal testimonio que aleja a muchos de la gracia de Dios.

Ejemplo de esto, sucede con muchos hermanos que en vez de edificar a aquellas personas que no pertenecen a nuestras congregaciones y quizás a ninguna otra denominación, alejan con su mal testimonio a estas personas.

“Un domingo varios hermanos de una iglesia en un barrio reconocido y sus moradores tienen solvencia económica, estaban en la acera conversando. Cuando una señora mayor les dijo amablemente “Permiso por favor”, una de las hermanas le dijo de manera un poco desagradable “No puede pasar por otra parte”, la señora guardo silencio y se bajó de la acera. Acercándose a otro vecino le contó lo que le había sucedido diciéndole “Y eso que son cristianos, no solo eso, sino que pasan con una cara seria y no dicen ni buenos días a nadie que no sea de su iglesia”.

Vemos aquí la mala educación de los hermanos, el mal testimonio que hace tropezar al que no pertenece a su misma congregación. La cortesía, la educación, la mansedumbre y un temperamento noble distinguió a nuestro Señor Jesús cuando estaba en la tierra. No solo debemos aprender de él, que es nuestra inspiración, amor y fe, sino también de todas aquellas personas que, siendo cristianas, aunque no sean de nuestra denominación tienen valores y una buena educación.

Este tema tiene tantas connotaciones que no basta una breve enseñanza para que aprendamos a tener el amor de Cristo en nuestra vida para todos, hermanos o no hermanos en la fe. Debido a que no sabemos cuándo Dios, padre, hijo y Espíritu Santo va a tocar un alma y ella va a nacer de nuevo, que lindo que sea no solo gracias a las buenas nuevas del evangelio, sino que hay un valor añadido llamado buenas costumbres, educación que no riñe con nada ni con nadie.

Santiago 2:15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,

2:16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?

Esta es una realidad en muchas congregaciones, las cuales se olvidan de la verdadera obra de Dios y de sus hermanos en necesidad que padecen careciendo de lo más necesario; como es el alimento y vestido.

Si tratamos de esa manera a una persona desconocida ¿Como trataremos a nuestros hermanos en necesidad? ¿Cómo demostraremos que Cristo vive en nosotros y obra por nosotros?

Entristece ver y escuchar muchas cosas que dañan el buen testimonio de los cristianos. La falta de fe impide que seamos más dadivosos, que le hablemos a las personas del Señor y lo que quiere de los hombres. Impide que recibamos muchas más bendiciones de las que necesitamos. Se nos escapa la economía en cosas que no aprovechan, nos olvidamos de servir, como Jesús dijo en Marcos 10:45 Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. 

Si Jesús el hijo de Dios y rey, dijo estas cosas, quienes somos nosotros para que nos moleste hacernos a un lado en el espacio público y dejar pasar a una persona que está en todo su derecho para pasar y que además lo pide de buenas maneras.

¿Por qué avergonzarnos de ayudar a hacer cualquier cosa, cargar una bolsa de una persona mayor, ayudar a limpiar la iglesia, acompañar a un anciano, o cualquier otra necesidad de nuestros hermanos que padecen?


Esto no quiere decir que debamos perder nuestra dignidad y dejar que abusen de nosotros, o que las personas nos tengan en poco. Pero debemos recordar que humildad no es una palabra que denota pobreza u otra cosa que nos avergüence, sino un espíritu noble, merecedor de alabanza como lo fue Jesucristo hijo cuando humanado estuvo ejerciendo su ministerio en la tierra.

Debemos recordar que por medio de las enseñanzas edificamos, exhortamos y hablamos de parte de Dios. No debemos molestarnos y lanzar juicios por lo que Dios da a los hermanos, sino ser agradecidos con Dios por darnos claridad y palabra para mejorar nuestra vida cristiana, agradarlo y poder entrar en su presencia en actitud de gozo, gracias a que recibimos su palabra sin mirar quien la da, recibiendo lo que nos corresponde y desechando lo que no es para nosotros.

Dios te bendiga


Crecer significa...


El crecimiento y la madurez ¿Cómo la adquirimos?

Crecer no significa dejar que se manifieste nuestra propia personalidad y gustos. Esto quiere decir que una persona melancólica e introvertida no va a pasar a ser extrovertida y alegre porque haya crecido o madurado.

El cristiano en general cree que la madurez de otro cristiano se manifiesta en lo tranquilo, suave y con una actitud de pasar inadvertido que esta toma.  Cuando en realidad cada persona tiene su propio carácter y se manifiesta de acuerdo a una serie de condiciones en él.

Estas características de la personalidad no significan falta de madurez, pero si se necesita moldear en general el carácter.

Hay en la vida muchas situaciones que descontrolan a las personas y de ahí en adelante vive de una forma que necesita reparación.

Entonces es cuando muchas veces por la misericordia de Dios, se conoce al verdadero Dios y se tiene un encuentro personal con él, es cuando el cristiano comienza un nuevo camino, un nuevo crecimiento y la verdad de Dios en su vida.

Nacemos de nuevo, pero con el conocimiento adquirido a lo largo de la vida que siempre se ha vivido. Estas son las ventajas con las que cuenta una persona que recibe a Jesucristo en su vida como Señor y salvador personal. El apóstol Pablo dijo en Romanos 9:16 Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

Esto nos dice que por más que nos apresuremos, que queramos alcanzar cosas o tengamos deseos no lo logramos a menos que Dios lo quiera y tenga misericordia. Todo aquel que dice haber nacido de nuevo, que ha alcanzado una meta en la iglesia de nuestro Señor Jesucristo, se acogió a la misericordia de Dios.

Crecer y tener madurez espiritual en medio de las demás personas, no es poner un muro que esconda nuestra verdadera personalidad, no es que parezcamos personas graves a todo momento que estamos en medio de los hermanos en Cristo, no es que… en fin tantos y tantos paradigmas que los hombres se inventan muchas veces para poder sobresalir en medio de los demás.

Crecer y tener madurez espiritual es aceptar lo que Dios nos da, aceptar nuestro propio lugar y nuestra propia personalidad. Cuando tratamos de tener un lugar que no es el que Dios nos da, cuando hacemos lo que nuestra carne y nuestra voluntad quiere sin tener en cuenta lo que Dios quiere para nosotros estamos deteniendo el crecimiento y siendo inmaduros.

Crecer y tener madurez espiritual es cuando aceptamos los dones que Dios nos ha dado y trabajamos en las áreas en las cuales el Espíritu Santo de Dios nos guía.

Cuando luchamos contra corriente (esto no quiere decir que no vamos a tratar de alcanzar y luchar por bendiciones y victorias en nuestra vida cristiana) y tratamos de obtener lo que Dios no quiere para nosotros y nuestra vida estamos siendo inmaduros, perdemos la verdadera bendición, no crecemos y cambiamos la bendición por un plato de lentejas como paso con Esaú y Jacob.

La verdadera unción no es emoción únicamente, es emoción unida a dones, a gozo, a victorias espirituales y materiales, es servicio, es amor hacia nuestros hermanos, es perdón y reconciliación y paz.

En Efesios 4:13-15 nos habla de madurez espiritual. Dice:
4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 

4:14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 

4:15 sino que, siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,  


La verdadera madurez y crecimiento la vamos a adquirir cuando aprendemos a aceptar nuestras limitaciones, nuestras faltas y las entreguemos a Dios, que por medio de su santo Espíritu va a trabajar en todas las áreas de nuestra vida, mejorando y ayudando a superar esas limitaciones.


Dios te bendiga

Las bolsas y su valor agregado

Las bolsas su valor y como reciclar en favor del ambiente

Génesis 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Dios nos dio una misión cuando creo la tierra y todo lo que en ella hay. Lo hizo todo y lo entrego en manos del hombre, dice que varón y hembra los creo, bendiciendo dijo que fructificara, se multiplicara, sojuzgadla, (Otras versiones dice: sometedla, dominadla…) lo cual nos indica que sojuzgar es dominar, Dios da una orden a los hombres.

Cuando Dios da esa orden, los instaba a tomar posesión de la tierra no a destruirla, a dominar las fieras del campo y crear un ambiente propicio para que el hombre viviera una vida agradable a Él. Por esta razón un deber de los hombres es mejorar el ambiente y mantener un orden sobre la tierra.

No es malo que nos enseñen a mejorar el ambiente, aunque un refrán popular dice de varias formas que la edad y las malas costumbres son difíciles de cambiar “Pero no imposible” si hay un verdadero deseo de cambio.



Los cristianos y de todas las denominaciones deberíamos dar un mejor ejemplo, es lo que todo el mundo supone, cuando no es así todo el mundo rápidamente nos crítica y señala.

Que lindo que comencemos dando ejemplo de ahorro y soluciones a la contaminación. Esto quiere decir “No pagues innecesariamente en los supermercados y abastos de toda clase por bolsas que no puedes reciclar y que no vas a volver a usar racionalmente”.

Volver a las normas antiguas en ocasiones es lo mejor para la humanidad en general, con el fin de preservar el planeta y tener mejor calidad de vida para todos. Esto no quiere decir que debamos renunciar al progreso, la prosperidad, a la tecnología y avances científicos en la medida que sean necesarios.

El pueblo colombiano es un pueblo cómodo, perezoso para seguir normas y desordenado. Olvidadizo, al comienzo se quejan y después se acostumbran a pagar las bolsas y seguir despilfarrándolas, en vez de adquirir mejores costumbres, ahorrar y meter en cintura al gobierno, así como el hace con nosotros. Recargándonos con impuestos innecesarios que van a llenar las arcas de las gobernantes despilfarradores, inconscientes, aprovechadores de dinero fácil, que no se duelen de sus congéneres y de las necesidades apremiantes que hay en el país.

La razón de este artículo es decirte que las buenas costumbres, practicar el ahorro, educar a la juventud, enseñándoles que nada es gratis y que a la larga se tiene que pagar un alto precio en salud, necesidades económicas y mucho más cuando no somos racionales en los gastos.

Las bolsas como antiguamente se guardan y se cargan en el bolso para cuando se necesiten y no comprar bolsas que a la larga benefician nada más a los fabricantes, vendedores, al gobierno y a las personas que recaudan estos dineros y que quizás nunca llegan a las manos debidas.



Mientras los comercios implementan las bolsas de papel si es que lo hacen, debemos encontrar la manera de hacer un uso racional de las bolsas.

Hay personas y especialmente jóvenes que les da pena los vean cargando cosas, más bolsas que no son de marca, estas personas prejuiciosas y carente de buenos principios pueden seguir despilfarrando su dinero en cosas que no aprovechan, pero las que son conscientes de que no solo se ayuda al ambiente, sino también al bolsillo propio usaremos bolsas adecuadas y reciclaremos aquellas bolsas firmes que se pueden usar varias veces sin perjudicar los productos que se llevan en ellas.

Colombia dejo de ser un país tercermundista hace mucho tiempo, pero también debe avanzar en cultura y ahorro. Imitemos lo bueno no solo de otros países, sino lo que nuestro propio ingenio nos ayude a mejorar y desechemos lo malo que nos contamina

¿Crees tú que es una norma injusta que cobren las bolsas en los supermercados y demás almacenes de tu ciudad?

¿Como piensas que debemos actuar los ciudadanos colombianos para ayudar a mejorar el medio ambiente?


“Educa al niño y al joven hoy; para que tengamos un mejor mañana”

Dios te bendiga

La mesa esta preparada

Para Dios no hay personas insignificantes

1 Samuel 16: 11-12 Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son estos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.
Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.

Predicaba el pastor sobre este versículo en la escuela dominical y cuando escuché esta palabra, sentí que Dios me hablaba por medio de ella.

Me pareció tan lindo y especial cuando Samuel le dice al padre de David que no se sentarían a la mesa hasta que no llegara el hijo menor.

Vemos como el padre de David le resta importancia al hijo, teniéndolo en poco, ya que le presenta los demás hijos y se olvida de su hijo menor que apacienta el rebaño.

Así muchos padres tienen en cuenta y proveen para una parte de sus hijos y se olvidan de los deberes paternales con los demás.

La comida en familia era y es un momento de reunión familiar, de compartir y comunicarse, enterarse de las cosas de los demás miembros de la familia, interactuando y teniendo un acercamiento más entrañable y fraternal. Entre los miembros de la familia se desarrolla confianza y hay un sentido de pertenencia cuando se comparten los alimentos diariamente.

Así Dios por medio de Samuel estaba mostrándole a Isaí y los demás hermanos de David la importancia de este para Él
.
Aunque pensemos que las personas no nos tienen   en cuenta, nos desprecian en ocasiones, teniendo en poco nuestra vida cristiana en las congregaciones por cualquier razón, incluyendo la económica, hay uno que no se olvida de sus hijos más pequeños y necesitados de atención.

Ese es Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios siempre sabe de que estamos necesitados, si de afecto, si de resolución de problemas de toda índole, de contiendas, de una mala economía para el suplir todas y cada una de nuestras necesidades.

Él, en su infinita sabiduría y amor provee, no solo los alimentos diarios como cuando el pueblo hebreo vago en el desierto, no solo el sacrificio como para con Abraham y su hijo Isaac en el momento preciso, agua para la esclava Agar cuando Abraham la despidió, la multiplicación de peces y panes cuando el ministerio de Jesús, aun el vino en las bodas de Canaán, también provee una familia. Dios siempre tiene provisión a tiempo para sus hijos, para su pueblo.

Dice que no nos dejara ni nos desampara, su amor es inmutable, por esta razón Dios siempre tiene en cuenta a sus hijos a todos, para dar más abundantemente de lo que esperamos.

Cuando los demás no te dan participación en su mesa, cuando los demás te dejan de lado en las actividades eclesiales, en los ministerios, Dios tiene aparte su porción para ti, para mí, para todos.

Cuando tu familia no te tiene en cuenta y se olvida de ti, cuando el desamor es una constante en las demás personas, el egoísmo es manifiesto, solo debes esperar confiadamente en la bendición de Dios.

Aunque los hombres se olviden de ti, aunque tu propia familia se olvide de tenerte en cuenta, de mencionarte, de invitarte, de ayudarte cuando necesites, solo tienes que mirar a Dios, esperar confiadamente en Él. Dios nunca se olvidara de darte tu lugar, de bendecirte, de tenerte en cuenta, de darte lugares de privilegios, de prosperarte en la medida que lo requieras no solo en lo material, también espiritualmente te abrirá puertas de bendición.

Dios no se olvida de los más pequeñitos, de los más necesitados, de los olvidados, de aquellos que teniendo capacidades son ignorados por el motivo que sea.

Dios nos ama con amor eterno. Él siempre llega a tiempo, siempre te dará lo mejor, no se olvidará de ti, no se olvida de ninguno. El no te da una jarra donde el agua se agotara como se la dio Abraham a la esclava Agar y su hijo, Él te dará un pozo entero para que no mueras de sed como se lo dío a Agar y su hijo. Solo tienes que acercarte confiadamente al trono de su gracia y pedir de su amor y misericordia, exponerle tu queja y confiar en que la respuesta llegara en el momento apropiado, el momento apropiado es aquel que es el mejor para nosotros.

El mejor momento es cuando Dios nos prepara, nos capacita para poder mantener la bendición que nos da, para que esta bendición no se pierda después de recibida. Para que esta bendición sea eterna y maravillosa como todo lo que Dios nos da.

Dios te bendiga