Las bolsas y su valor agregado

Las bolsas su valor y como reciclar en favor del ambiente

Génesis 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Dios nos dio una misión cuando creo la tierra y todo lo que en ella hay. Lo hizo todo y lo entrego en manos del hombre, dice que varón y hembra los creo, bendiciendo dijo que fructificara, se multiplicara, sojuzgadla, (Otras versiones dice: sometedla, dominadla…) lo cual nos indica que sojuzgar es dominar, Dios da una orden a los hombres.

Cuando Dios da esa orden, los instaba a tomar posesión de la tierra no a destruirla, a dominar las fieras del campo y crear un ambiente propicio para que el hombre viviera una vida agradable a Él. Por esta razón un deber de los hombres es mejorar el ambiente y mantener un orden sobre la tierra.

No es malo que nos enseñen a mejorar el ambiente, aunque un refrán popular dice de varias formas que la edad y las malas costumbres son difíciles de cambiar “Pero no imposible” si hay un verdadero deseo de cambio.



Los cristianos y de todas las denominaciones deberíamos dar un mejor ejemplo, es lo que todo el mundo supone, cuando no es así todo el mundo rápidamente nos crítica y señala.

Que lindo que comencemos dando ejemplo de ahorro y soluciones a la contaminación. Esto quiere decir “No pagues innecesariamente en los supermercados y abastos de toda clase por bolsas que no puedes reciclar y que no vas a volver a usar racionalmente”.

Volver a las normas antiguas en ocasiones es lo mejor para la humanidad en general, con el fin de preservar el planeta y tener mejor calidad de vida para todos. Esto no quiere decir que debamos renunciar al progreso, la prosperidad, a la tecnología y avances científicos en la medida que sean necesarios.

El pueblo colombiano es un pueblo cómodo, perezoso para seguir normas y desordenado. Olvidadizo, al comienzo se quejan y después se acostumbran a pagar las bolsas y seguir despilfarrándolas, en vez de adquirir mejores costumbres, ahorrar y meter en cintura al gobierno, así como el hace con nosotros. Recargándonos con impuestos innecesarios que van a llenar las arcas de las gobernantes despilfarradores, inconscientes, aprovechadores de dinero fácil, que no se duelen de sus congéneres y de las necesidades apremiantes que hay en el país.

La razón de este artículo es decirte que las buenas costumbres, practicar el ahorro, educar a la juventud, enseñándoles que nada es gratis y que a la larga se tiene que pagar un alto precio en salud, necesidades económicas y mucho más cuando no somos racionales en los gastos.

Las bolsas como antiguamente se guardan y se cargan en el bolso para cuando se necesiten y no comprar bolsas que a la larga benefician nada más a los fabricantes, vendedores, al gobierno y a las personas que recaudan estos dineros y que quizás nunca llegan a las manos debidas.



Mientras los comercios implementan las bolsas de papel si es que lo hacen, debemos encontrar la manera de hacer un uso racional de las bolsas.

Hay personas y especialmente jóvenes que les da pena los vean cargando cosas, más bolsas que no son de marca, estas personas prejuiciosas y carente de buenos principios pueden seguir despilfarrando su dinero en cosas que no aprovechan, pero las que son conscientes de que no solo se ayuda al ambiente, sino también al bolsillo propio usaremos bolsas adecuadas y reciclaremos aquellas bolsas firmes que se pueden usar varias veces sin perjudicar los productos que se llevan en ellas.

Colombia dejo de ser un país tercermundista hace mucho tiempo, pero también debe avanzar en cultura y ahorro. Imitemos lo bueno no solo de otros países, sino lo que nuestro propio ingenio nos ayude a mejorar y desechemos lo malo que nos contamina

¿Crees tú que es una norma injusta que cobren las bolsas en los supermercados y demás almacenes de tu ciudad?

¿Como piensas que debemos actuar los ciudadanos colombianos para ayudar a mejorar el medio ambiente?


“Educa al niño y al joven hoy; para que tengamos un mejor mañana”

Dios te bendiga

La mesa esta preparada

Para Dios no hay personas insignificantes

1 Samuel 16: 11-12 Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son estos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.
Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.

Predicaba el pastor sobre este versículo en la escuela dominical y cuando escuché esta palabra, sentí que Dios me hablaba por medio de ella.

Me pareció tan lindo y especial cuando Samuel le dice al padre de David que no se sentarían a la mesa hasta que no llegara el hijo menor.

Vemos como el padre de David le resta importancia al hijo, teniéndolo en poco, ya que le presenta los demás hijos y se olvida de su hijo menor que apacienta el rebaño.

Así muchos padres tienen en cuenta y proveen para una parte de sus hijos y se olvidan de los deberes paternales con los demás.

La comida en familia era y es un momento de reunión familiar, de compartir y comunicarse, enterarse de las cosas de los demás miembros de la familia, interactuando y teniendo un acercamiento más entrañable y fraternal. Entre los miembros de la familia se desarrolla confianza y hay un sentido de pertenencia cuando se comparten los alimentos diariamente.

Así Dios por medio de Samuel estaba mostrándole a Isaí y los demás hermanos de David la importancia de este para Él
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Aunque pensemos que las personas no nos tienen   en cuenta, nos desprecian en ocasiones, teniendo en poco nuestra vida cristiana en las congregaciones por cualquier razón, incluyendo la económica, hay uno que no se olvida de sus hijos más pequeños y necesitados de atención.

Ese es Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios siempre sabe de que estamos necesitados, si de afecto, si de resolución de problemas de toda índole, de contiendas, de una mala economía para el suplir todas y cada una de nuestras necesidades.

Él, en su infinita sabiduría y amor provee, no solo los alimentos diarios como cuando el pueblo hebreo vago en el desierto, no solo el sacrificio como para con Abraham y su hijo Isaac en el momento preciso, agua para la esclava Agar cuando Abraham la despidió, la multiplicación de peces y panes cuando el ministerio de Jesús, aun el vino en las bodas de Canaán, también provee una familia. Dios siempre tiene provisión a tiempo para sus hijos, para su pueblo.

Dice que no nos dejara ni nos desampara, su amor es inmutable, por esta razón Dios siempre tiene en cuenta a sus hijos a todos, para dar más abundantemente de lo que esperamos.

Cuando los demás no te dan participación en su mesa, cuando los demás te dejan de lado en las actividades eclesiales, en los ministerios, Dios tiene aparte su porción para ti, para mí, para todos.

Cuando tu familia no te tiene en cuenta y se olvida de ti, cuando el desamor es una constante en las demás personas, el egoísmo es manifiesto, solo debes esperar confiadamente en la bendición de Dios.

Aunque los hombres se olviden de ti, aunque tu propia familia se olvide de tenerte en cuenta, de mencionarte, de invitarte, de ayudarte cuando necesites, solo tienes que mirar a Dios, esperar confiadamente en Él. Dios nunca se olvidara de darte tu lugar, de bendecirte, de tenerte en cuenta, de darte lugares de privilegios, de prosperarte en la medida que lo requieras no solo en lo material, también espiritualmente te abrirá puertas de bendición.

Dios no se olvida de los más pequeñitos, de los más necesitados, de los olvidados, de aquellos que teniendo capacidades son ignorados por el motivo que sea.

Dios nos ama con amor eterno. Él siempre llega a tiempo, siempre te dará lo mejor, no se olvidará de ti, no se olvida de ninguno. El no te da una jarra donde el agua se agotara como se la dio Abraham a la esclava Agar y su hijo, Él te dará un pozo entero para que no mueras de sed como se lo dío a Agar y su hijo. Solo tienes que acercarte confiadamente al trono de su gracia y pedir de su amor y misericordia, exponerle tu queja y confiar en que la respuesta llegara en el momento apropiado, el momento apropiado es aquel que es el mejor para nosotros.

El mejor momento es cuando Dios nos prepara, nos capacita para poder mantener la bendición que nos da, para que esta bendición no se pierda después de recibida. Para que esta bendición sea eterna y maravillosa como todo lo que Dios nos da.

Dios te bendiga


Sembradores

¿Qué estas sembrando tú?

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos escuchado hablar sobre esta parábola del sembrador. El sembrador salió a sembrar la preciosa semilla y no vamos a hablar de las semillas, hablaremos de los sembradores.
Mateo 13: 2 Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.

13:3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo:  He aquí, el sembrador salió a sembrar.

Con el solo hecho de Jesús salir y sentarse a predicar, estaba sembrando almas para el reino. Sembrando en buena tierra. (Hacen falta personas que tengan tiempo para predicar la palabra con amor y sin afanes).
Cuando sembramos en buena tierra, vamos a cosechar abundantemente. Nos preguntamos ¿Cómo se cuál es la buena tierra donde debo sembrar?
Es muy fácil, la buena tierra en la que debemos sembrar es aquella que primeramente nos guía el Señor por medio de su santo Espíritu. Recordando que debemos ser sembradores permanentes, no solo sembrar para cosechar. Debemos sembrar para prestar un servicio efectivo a Dios, la humanidad, nuestros hijos y futuras generaciones.
Muchas veces nos sentimos defraudados porque no vemos el fruto en los jóvenes, en nuestros hijos, en las personas que amamos. Esto debe ser relativo, debido a que muchas veces no recibimos nada de ellos, pero Dios es inmutable y su palabra permanece, dice que si damos recogeremos sobreabundantemente.
También debemos tener un corazón agradecido para con Dios, Dios ama al dador alegre, Dios nos ama por lo que somos y no por lo que tenemos.
A todos nos gusta el dinero, pero muchas veces carecemos de él para ayudar a otros económicamente y esto algunas veces es bueno, porque nos ayuda a desarrollar un mejor sentido del dar.
Dar con esfuerzo es mucho mejor que dar con facilidad. Cuando tenemos abundancia y damos, tenemos buenas intenciones de agradar a Dios, cuando damos con esfuerzo tenemos un corazón agradecido para con Dios.
Muchas veces somos desagradecidos con aquellas personas que nos acunaron en sus brazos, nos alimentaron, nos ayudaron a lo largo de nuestra niñez y aun juventud. Que nos amaron desinteresadamente y que no valoramos porque no teníamos necesidad de retribuirle lo que nos daban por la razón que sea.
Llega un momento en el largo camino de la vida que comprendemos todas esas cosas y comenzamos a valorar todo lo que se nos dio y quizás no podamos retribuírselo a los que nos lo dieron, pero si podemos ayudar y darles a otros de lo que recibimos.
Dios nos dio el entendimiento, nos dio la existencia, nos ha dado todo, la salvación por medio de su hijo Jesucristo, nos amó primero.
El agradecimiento de corazón no se obliga, no se exige, no se impone, no se demanda y nosotros como humanos, muchas veces lo hacemos.
Un corazón agradecido hacia Dios es algo de mucha bendición.
“Personalmente siento un agradecimiento muy grande hacia Dios. Muchas veces no oro, pero no puedo dejar de sentirme agradecida y darle muchísimas gracias a Dios por sus innumerables bendiciones. No soy apegada al dinero de la forma en que otros pueden valorar el dinero. Me siento feliz cuando tengo para gastar como cualquier otra persona, pero mis prioridades están en otras comodidades de la vida más que pensar en cómo tener muchísimo dinero. Veo la bendición de Dios en pequeñas cosas que me dan felicidad, valoro lo que Dios me ha dado, aun desde antes de conocerlo, porque él ya me tenía en sus manos. Agradezco la vida que me ha dado de más, agradezco todo y por todo lo que tengo, he tenido y también lo que tendré si a él le place darlo. Dios ha sido misericordioso en la salud y en la enfermedad, lo siento a mi lado siempre y tengo corazón agradecido para con él”.


Dios te bendiga

Jeremías y la oración de fe

La oración del Profeta Jeremías

Como Jeremías oraba y lloraba
Así quiero yo, orar y llorar//
Dios le contestaba la petición que hacía
Así quiero yo que conteste las mías//.

Este famoso corito evangélico lo cantamos tantas veces en momentos de oración y clamor a Dios, unas veces alegres y otras con el corazón adolorido y llorando



Pregunto: ¿Cuántos hemos leído el libro de Jeremías más allá del alfarero y su vasija?

Tiene tantas enseñanzas confiables y hermosas, que no ha todos los cristianos le gustan. Esto es debido a que este famoso profeta del Antiguo Testamento era un profeta de Dios llamado a hablar con juicio al pueblo de Israel y por tanto escuchar palabra de este libro generalmente es escuchar palabra de exhortación, de lamentación y llanto.

Llamado el profeta llorón, perseguido, azotado, echado en cisternas y rechazado, daba palabra de Dios.

Así hoy en día cuando damos palabra de Dios, palabra de exhortación, no somos bien recibidos, se rechaza la bendición, se sigue el camino que aleja de Dios y acerca al pecado.

Es una buena idea comenzar a leer sobre este profeta y aprender que la desobediencia siempre acarrea juicio sobre las naciones y por ende sobre las personas.

Dejarse moldear por Dios no es fácil, seguir sus caminos, aprender día a día de sus enseñanzas, su palabra, soportar las pruebas y dificultades con buen ánimo no es para todos.

Aceptar con humildad las exhortaciones y aprender a ser mansos y humildes como Jesús enseñaba, es algo que parece fuera de nuestro alcance muchas veces.

Pero como dice un dicho muy popular “La constancia vence lo que la dicha no alcanza”, si somos constantes, si perseveramos a pesar de los tropiezos, de la falta de apoyo, de amor y mucho más, alcanzaremos la victoria en Cristo.

Después de la tempestad viene la calma, la paz, la tranquilidad y seguridad de una vida plena, llena de la presencia de Dios.

El profeta Jeremías es ejemplo de estas verdades cristianas, fue escogido desde el vientre de su madre para servir a Dios. Persevero en dar palabra de Dios cuando otros profetas hablaban por comodidad palabras falsas, palabras de adulación a los reyes y principales de Jerusalén.

La nueva alianza de Dios con su pueblo es anunciada por el profeta Jeremías.  Esta nueva alianza es decisiva y definitiva, debido a que Dios va a escribir su ley en el corazón de los hombres.

Hay muchas y grandes enseñanzas en este libro ¿Te atreverías a leerlo y aprender de este gran profeta? ¿Le tienes miedo a que Dios te moldee y haga de ti un gran obrero de su obra?

Debemos dejar el pecado del orgullo que era un gran pecado del pueblo de Israel. La biblia nos enseña que Dios está lejos del altivo y mira de cerca al humilde, lo dice el salmo 138 verso 6, recordemos que también es una alabanza preciosa.

Todos los días debemos aprender algo nuevo en la Biblia, grabar en nuestros corazones los preceptos de Dios y pedirle que nos ayude a ponerlos por obra.

Recuerda el que alaba a Dios ora dos veces, no te canses de alabarlo y adorarlo.


Dios te bendiga





Porque donde está vuestro tesoro

¿Dónde está tu corazón?

Lucas 12:34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Una buena pregunta sería ¿Cuál es y donde esta nuestro tesoro? Hay muchas respuestas, algunos dirán o pensarán que, en su hogar, otros en su pareja, algunos más en su trabajo, dinero y mucho más.

Únicamente nosotros sabemos lo que nos mueve y cuál es nuestro tesoro. Si cosas materiales, quiere decir que no tenemos visión; si en lo espiritual, estamos bien encaminados. Podemos hacer lo uno sin dejar de hacer lo otro.

Esta palabra vino a mi mente cuando meditaba sobre la muerte reciente de una muy querida hermana en Cristo.

“Últimamente ella vivía en otra ciudad y hacia largo tiempo que no nos frecuentábamos. Aunque la comunicación se mantenía por medio de una hermana de ella y hace unas semanas me avisaron que estaba grave. Después me dijeron que había muerto y sentí gran tristeza debido a que durante muchísimo tiempo fuimos compañeras de oración. Siempre he recordado muchas de sus enseñanzas y era una cristiana como pocas. Conocedora de la palabra y una guerrera incansable. Siempre me enseñaba nuevas cosas sobre la oración, como orar, como bendecir para recibir bendición. Su versículo favorito era: ‘Puestos los ojos en Jesús, autor y consumador de la fe’. Estoy segura que todos los que la conocieron tenían algo bueno que decir de ella. Especialmente tenía un temperamento muy manso, paciente, siempre estaba de buen humor a pesar de las dificultades. Recuerdo que siempre me decía: ­–Hay que pedirle al Señor que le supla el dinero necesario a las personas para que puedan cancelar el dinero que deben–debido a que a veces las personas se atrasaban para cancelarle los dineros a su hijo. Nunca la escuche orar con juicio contra nadie, siempre justificaba y pedía bendición. Y así es, Dios sabe cuándo necesitamos corrección y si pedimos en bendición el corregirá antes de bendecir. Para mí era como una niña grande a pesar de ser una anciana, por su forma cristiana y limpia de vivir”.

Qué lindo que las personas nos puedan recordar de esa manera tan linda como todos la recordaremos siempre a ella.

Nuestra falta de fe en Dios muchas veces nos hace aferrarnos a lo material, a las demás personas con las que tenemos contacto en nuestro día a día. No está bien, debemos aferrarnos a Dios, a su palabra. Tener confianza en que sus promesas son en el sí y en el amén.

Cuando carecemos de vista o visión espiritual, perdemos hermosas oportunidades y vivimos a medias. No recibimos porque no pedimos como conviene, pedimos para nuestros deleites, como dice la palabra en el libro de Santiago, pedís y no recibís.

Debemos pedirle al Espíritu Santo de Dios que nos guié a pedir como conviene, para recibir las bendiciones retenidas durante tanto tiempo, para recibir todo aquello que anhelamos y que Dios guarda para nosotros.

Nuestra falta de confianza primeramente en Dios y después en los demás, nos impide muchas veces actuar conforme a lo que Dios quiere para cada uno de nosotros.

Debemos romper las reglas del mundo y entrar en las de Dios, aprender de Jesús, de su vida, temperamento, enseñanzas y milagros para poder tener una vida espiritual y material abundante, llena de bienaventuranzas. Plena, completa, que rebose bendición y paz.

Dios te bendiga


Mluz 

Amor y más verdadero amor de Dios

¿Cuánto amas a Dios y como demostrarlo?

Muchas veces el concepto de amar a Dios puede parecer demasiado abstracto para algunos, no se puede creer que se puede amar a un Dios que supuestamente no se ve.
Dios si se ve, Dios habla, Dios nos escucha. Él sabe todo sobre nosotros y nosotros únicamente mirando nuestro entorno, la naturaleza, nosotros mismos, nuestros hijos y todo lo creado es fácil discernir un Dios todopoderoso.

Podemos inventar a partir de lo creado, no somos creadores, Dios es un Dios creador. No apreciamos el aire que respiramos en todo su valor, debido a que desde que nacemos respiramos, lo mismo acontece con el sol, el mar, la tierra donde caminamos, la lluvia, los árboles. Todas estas cosas carecen de importancia para casi todos nosotros, creemos que por derecho las tenemos, no pensamos en que pueden tener mucho o poco valor.

Apreciamos lo material, una casa lujosa, buena ropa, carros, joyas, lujos y todo aquello que puede dar comodidad y ser envidiado por los demás.

Estamos mal enfocados, no tenemos una visión espiritual cuando anteponemos lo material a las cosas que agradan a Dios.

No podemos salvar el mundo, es más no podemos salvar en ocasiones a nadie en un momento dado, aunque si podemos obrar de manera que las almas se salven, que lleguen al conocimiento de la verdad. El verdadero conocimiento de la verdad es recibir a Jesucristo en nuestro corazón como señor y salvador personal y llevar el mensaje del evangelio como lo dice la gran comisión.

Dice en Mateo 28:18-20  Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Cuando iniciamos el camino del evangelio comenzamos a trabajar arduamente para la obra de Dios, como dicen cuando se comienza algún nuevo trabajo somos novatos y cometemos errores en ocasiones, mientras aprendemos.
Cuando aprendemos, muchas personas en ocasiones se les olvida como fue ese comienzo. Si nos descuidamos volvemos a la misma carne de la que Dios nos sacó un día.
De pronto ya no queremos ir a la iglesia, nos da pereza leer la Biblia, no encontramos satisfacción en las cosas agradables del Señor. Ya los cultos son muy largos, no oramos o se ora muy poco. En ocasiones no nos damos cuenta de la altivez que se tiene para atender las demandas de los necesitados.
Muchas veces tenemos anhelos en la obra del Señor y no vemos esa respuesta a lo que queremos, pedimos y oramos para que el Señor se glorifique.
“Durante muchos años he querido servir de diferentes maneras al Señor y siempre he tenido tropiezo para lograr lo que quería. He hecho muchas cosas y trabajado en otras, pero algunas de aquellas peticiones por las que ore durante mucho tiempo no se dieron y no sé si ya se darán. Un día le dije al Señor: –Señor si está en tu voluntad, tu abrirás puertas, si no hare lo que tú quieras que haga­–se lo he dejado a él, tratando de no alejarme y de obedecerlo, en su tiempo él obrara.
Dios no quiere sacrificios, Dios no quiere dadivas, Dios quiere un servicio agradable a él, aunque no estemos muy contentos como se desarrolla nuestra ministerio o servicio cristiano y tengamos tropiezos, debemos perseverar.
Debemos decirle al enemigo que se aparte en el nombre de Jesús, a la pereza fuera en el nombre de Jesús, a la falta de amor fuera, la falta de fe fuera, todo lo que sea tropiezo para servir a Dios, para amarlo y obedecerlo debe salir en el nombre poderoso de Jesús de nuestras vidas instantáneamente.
Hay tiempos de descanso, nos agotamos hasta físicamente en ocasiones, pero debemos volver a nuestro camino con las fuerzas renovadas y una fe limpia y segura de que lo que Dios prometió, lo cumplirá.
Somos más que vencedores en Cristo Jesús y estamos sentados en lugares celestiales juntamente con él. No debemos desmayar, no debemos dejar para mañana lo que podamos hacer hoy.
Quizás mañana no estaremos para hacer lo que dejamos pendiente. ¿Qué has dejado pendiente de hacer en tu vida el día de hoy? ¿Si tuvieras que marchar en este instante, como te presentaras ante el Señor?


Dios te bendiga

las lagrimas y sus beneficios

Las lágrimas y su importancia en las emociones

De bebes lloramos de hambre, por dolor o simplemente para que nos mantengan cargados o meciéndonos. De niños nos salen lagrimas porque nos golpeamos, queremos que nos den las cosas y también una gran cantidad de situaciones. Cuando somos adultos escondemos las lágrimas, las retenemos o simplemente nos negamos a llorar a menos que sea por una gran causa. Aunque hay personas que son muy fáciles para derramar lágrimas y manipular por medio de ellas en todas las edades.



Las lágrimas tienen una función biológica para la buena salud de los ojos, como la limpieza, su lubricación y la protección de agentes externos. También tienen que ver con la parte emocional de las personas, se llora no solo de tristeza o dolor sino de alegría.

Por medio de las lágrimas tenemos descargas emocionales muy saludables, aunque la mayoría de las personas lo hacen en algún lugar donde nadie los vea llorar, no es malo llorar acompañados, especialmente es bueno llorar cuando estamos en adoración a Dios.

Las lágrimas derramadas delante de la presencia de Dios traen sanidad, liberación y son de gran bendición. Recordemos a Ana en Samuel 10 dice: 1:10 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente.

Seguramente esa amargura de llanto era provocada no únicamente por la falta de un hijo, sino también por las ofensas de Penina. Vemos que las sinceras lágrimas en la casa de Jehová conmovieron el corazón Dios y le dio el hijo que anhelaba.

Si nos remitimos al Génesis en la historia de José, leeremos que este lloro a gritos. El llanto, el dolor de la separación y la traición de sus hermanos había formado una barrera en sus emociones, que se desato en aquellos momentos haciéndolo llorar con gritos.

Muchas veces para ser libres debemos dejar que Dios haga un barrido de lágrimas en nuestras almas, para que esas costras de amargura, resentimiento, rencores, dolor y mucho más sean arrancadas de raíz.

Así como las lágrimas derritieron la armadura de hierro oxidada del caballero en ese cuento tan famoso, las lágrimas tienen poder para derretir las cosas desagradables en nuestras vidas y limpiarnos, sanando todo.

A pesar de que las lágrimas derramadas son tan saludables, hay lágrimas de rabia, de orgullo, de altivez, que se derraman cuando las personas no consiguen lo que quieren. Estas lágrimas son nocivas, no podemos compararlas con el llanto de sanidad. Aunque toda clase de llanto es necesario, socialmente no es muy aceptado que una persona llore y causa curiosidad en ocasiones, rechazo o empatía.

Generalmente las personas quieren consolar a los que lloran diciéndoles que no lloren más, cuando en realidad debemos decir que lloren “llora todo lo que quieras y puedas, eso te dará sanidad y liberación” seria la expresión correcta.

“Recuerdo que para mí era muy difícil llorar antes de conocer a Dios. Generalmente cuando lloraba era de rabia, en contadas ocasiones lloré en momentos de perdidas familiares y sin embargo eran lagrimas contenidas, que salían solas por el dolor o la angustia de la muerte de personas amadas. Cuando comencé los caminos de Dios, aprendí a llorar con el corazón, a derramar lágrimas de sanidad y liberación ayudada por el Espíritu Santo de Dios, son lagrimas que no se pueden contener en ocasiones y que hoy en día me agrada derramar para que no se endurezca mi corazón”.

¿Recuerdas la ultima vez que lloraste y el motivo de tus lagrimas? ¿Sabes que debes dejar fluir el llanto cuando lo necesitas emocionalmente?

Llorar es bueno cuando lo hacemos para que Dios nos escuche, para ser sanados o cuando tenemos dolores que debemos dejar salir a la superficie y ser libres.


Dios te bendiga