La escalera para subir al cielo

Siempre o en ocasiones pensamos que para subir al cielo necesitamos una escalera como la que Dios mostró a Jacob en el sueño en la que dice que ángeles subían y ángeles bajaban.

Sera una comparación o un sueño que le dio Dios a Jacob para que su mente finita o humana entendiera su gracia. Realmente para subir al cielo nuestro espíritu no necesita nada más que ser soltado del cuerpo como un globo o salir y simplemente subir a Dios cuando morimos.



Las escaleras siempre nos hacen pensar en subir, subimos al segundo piso de una casa, subimos al techo o simplemente una pequeña escalera de mano nos ayuda a alcanzar cajas u otros objetos que están en repisas, o unas escaleras que nos ayudan a subir a  un avión y así.

La ilustración de la escalera es buena en varios sentidos, la naturaleza pecaminosa del hombre lo lleva siempre a descender y no a subir. Muchas veces esa escalera espiritual que todos subimos no es recta o lineal como la del avión sino en forma de  U, curvas, circulares, porque hay muchos diseños y clases de escaleras.

Si pensamos en las lineales nos damos cuenta que es rápida y muy fácil de subir, más dificultad hay en las demás. Pero en realidad no es tan fácil subir la escalera para llegar al cielo, así tampoco es fácil crear una buena familia a partir de una escalera que se suba rápida y fácilmente.

Al contrario subir una escalera familiar requiere muchas veces volver a bajar, ceder el paso para que otros suban antes que nosotros y en fin que esta ilustración nos ayuda a comprender un poco la genética y a entender, que si no protegemos la raza humana, nos extinguiremos rápidamente como se han extinguido tantos animales y plantas que han causado un desnivel en la naturaleza y ayuda a que los cambios climáticos dañen los ecosistemas y por ende el planeta en el que se vive.

Si vemos a nuestro alrededor podemos decir que hay demasiada gente, pero en realidad no es así. La reproducción humana sana se está agostando día a día, gracias a muchos abusos cometidos por el hombre contra el mismo hombre.

No nos sometemos a los cambios que traen las necesidades ambientales, de salud, no nos cruzamos, aunque suene a animales como caballos o perros con las personas debidas, no seguimos el instinto de la naturaleza que ayuda a preservar la vida, sino que seguimos el rumbo del dinero, de la comodidad, de la falta de obligaciones y en fin el consumismo y la pereza que está acabando con la juventud y que cobra su precio.

Los hombres, en este caso diferenciando hombres y mujeres no valoran la niñez, ni le prestan el amor y cuidado que necesitan. Esto ha causado una nueva generación de jóvenes atrevidos, resentidos y demasiado liberales, que no tiene respeto por la vida y valores que se requieren para continuar la obra creadora.

¿Que haces tu para poner un granito de arena en la humanidad; para tener una mejor calidad de vida y ayudar a que la obra creadora de Dios continué? ¿Has pensado en hacer algo para ayudar a edificar a las naciones o eres de esas personas indolentes que no les interesa nada  de nadie?

Dios necesita personas dispuestas a hacer vallado para preservar al vida y el planeta, para que las almas se salven y suban la escalera hacia el cielo.

Dios te bendiga