El Amor todo...

El Amor todo...


1 Corintios 13

13:4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
13:5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
13:6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
13:7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Quizás nos aferramos a esa palabra para decir que amamos a una persona. 

No exactamente en la misma forma y no con las mismas motivaciones de las cuales habla la palabra de Dios.

El amor es benigno, esto quiere decir que es bueno, no se vuelve maligno, no tiene envidia.

Si miramos todas las cualidades y bendiciones que tiene el verdadero amor del que se habla, podemos fácilmente llegar a la conclusión de que estamos totalmente alejados de esa condición de amor.

El amor no es jactancioso, y que triste que las personas aman a medias, interesadamente.

Socialmente hay muchas cosas que limitan el amor de las personas no solo hacia sus familias, sino hacia sus amistades y toda clase de relaciones.

Falta mucho amor y entendimiento para educar y satisfacer las necesidades afectivas de todos los miembros de la familia.

Muchas veces obviamos estas situaciones porque no nos damos cuenta de ellas o nos avergonzamos de dar una explicación razonable.

También es muy difícil aceptar que nos traumatiza que el particular se dé cuenta de los problemas familiares que tenemos.

Los jóvenes muchas veces tienen falta de madurez y es normal, los mayores deben enseñar a los menores, pero a veces los menores por lo fresca y lozana que es la juventud nos ayudan a aceptar y entender situaciones que de otra forma somos incapaces de sobrellevar.

Tratamos de alcanzar estrellas que no son nuestras, estrellas de firmamentos ajenos, pudiendo alcanzar nuestras propias estrellas y subir nuestras propias escaleras no las ajenas.

Dios te bendiga.

Jadeen.