Bendición y Justicia

La Bendición y la justicia


 Salmo 37:3 - 4


Confía en Dios, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
Deléitate asimismo en Dios,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

La verdad y la justicia de Dios son verdaderas y no se puede entender muchas veces como hace el Señor para aplicar su justicia en la vida de cada uno.

No se puede ser absolutos al pensar en las personas, que por circunstancias de la vida han hecho tropezar a otro. Muchas veces los celos, las envidias, el desconocimiento del verdadero Dios, hace que algunas personas se crean con derecho para hacer daño y juzgar a alguien, tomando control y decisiones en contra de esa persona o personas, siendo desconocidas estas causas para el que padece la persecución o la venganza de ellas.

No es fácil perdonar, todos sabemos lo difícil que es perdonar y que aun a veces perdonando ya no tenemos deseos y amor para tener una relación con la persona que ha hecho el daño. El perdón debe ser completo, sin retaliaciones, ni malos deseos. 

Esa fue una condición que explico Jesús cuando contó la parábola del rey que perdono al deudor y después este deudor no quiso perdonar una deuda mas pequeña que tenia un hombre pobre con el.

Lo que Jesús ilustro en esta parábola es que muchas veces se quiere el perdón de Dios y se obtiene, pero a la hora de perdonar al hermano o persona que ha ofendido, no se quiere perdonar y se recuerda la ofensa sin perdonar.

Es fácil aborrecer a una persona, pero cuan difícil es amarla. Y hay esta la necesidad que se tiene de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. El Señor es el único que puede ayudar en la debilidad de cada uno. Él es el que puede cambiar lo sentimientos guiando en el largo camino cristiano que se ha escogido.

Se debe confiar en la infinita sabiduría de Dios para ayudar y cambiar, para renovar, transformar y saber que a pesar de todas aquellas personas que han perseguido la vida y la honra muchas veces de los hermanos, calumniando sin estar seguros a ciencia cierta si lo que dicen es verdad o no, dañando los hogares, ensañándose de diversas formas con la economía del cristiano. 

Recordar los sufrimientos de Jesús, calumnias, vituperios, azotes y muerte de cruz, ayuda a saber que si el tuvo estos padecimientos por cada uno de nosotros sin quejarse, sin maldecir, sin tener culpa ni pecado, debe ser una ayuda para perdonar y olvidar las ofensas del pasado.

Pedir sabiduría para orar como conviene por las personas y desatar la bendición, no importando lo que hayan hecho. Pero orar conforme a la voluntad de Dios y su santo Espíritu, es lo que se debe hacer para que Dios obre no solamente en ellos, sino en el creyente y su corazón lastimado. 

Para que esa maldición se convierta en bendición, para que se desate el poder de Dios sobre cada uno y esas malas acciones no tengan poder sobre las vidas. Porque a los que aman a Dios todo les ayuda para su bien.

Dios le dijo a Abraham que en el serian benditas todas las naciones de la tierra y que los que le bendijeran serian benditos, somos la simiente espiritual de Abraham, porque formamos parte de esas naciones benditas de toda la tierra. Así que todo aquel que bendice a un hijo de Dios con sus palabras, actitudes y buenas obras recibe bendición.

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