Homosexualidad en Colombia

La homosexualidad en Colombia

Colombia tiene gran cantidad de personas homosexuales y día a día como dicen vulgarmente salen del closet muchos más y especialmente aquellos que tienen relevancia en los medio de comunicación.

Esto no quiere decir aceptación, no rechazo, debido a que los latinos y su marcada idiosincrasia presentan un rechazo absoluto a los homosexuales y a muchas formas de vida que no compaginan con su mentalidad latina.

Por esta y muchas razones se están presentando tantas y tantas controversias en contra de los cambios y nuevas leyes que se están dando para la protección del estado a estos grupos menos favorecidos.

La obligación del estado es proteger los grupos menos favorecidos. El estado está en la obligación de encontrar mecanismos que ayuden a la población a tener un mejor nivel de vida y a que sus derechos humanos sean respetados.

El estado no puede vulnerar los derechos de las personas para favorecer a otros grupos menos favorecidos.

Es un hecho que el homosexualismo existe, todos sabemos en qué consiste y aunque no estemos viviendo en estas condiciones o no tengamos hijos homosexuales o cualquier familiar, esto no quiere decir que debamos ir en contra de estas personas.

El respeto a la vida en todas sus formas es fundamental, así como el homosexual tiene sus problemas y luchas, las personas que no lo son también luchan por encontrar un mejor nivel de vida y tener acceso a la educación para sus hijos de acuerdo a como ellos la requieren.

No se puede obligar a las personas a aceptar a los homosexuales a la fuerza, la idea no es formar contiendas y problemas que traigan funestas consecuencias, sino por el contrario obtener soluciones a toda esta problemática del homosexualismo.

El homosexual tradicionalmente ha sido objeto de burlas, de acoso y de muchas situaciones que han hecho de ellos personas con resentimientos y muchas emociones contradictorias.

Las personas no cambian de un día para otro, no se puede obligar tampoco al heterosexual a aceptar al homosexual  a la fuerza, las personas de esta condición deben reconocer que especialmente en los países latinos, no solo Colombia, no están acostumbrados a aceptar el homosexualismo con normalidad.

Todo tiene un comienzo, caminos de escollos, tropiezos y mucho más, no se debe oprimir o violentar al homosexual, pero tampoco pueden pretender la aceptación de la que han carecido durante siglos de un día para otro.

Ellos tienen su forma de vida y las personas pueden escoger libremente lo que van a ser en la vida. Los heterosexuales también tienen ese derecho, por tanto no es empujar al heterosexual para ellos tener mejores espacios y trabajo. Ellos deben tener su propio lugar y desarrollarse de la forma que crean conveniente, ganándose los espacios que como personas le pertenecen, pero dejando de lado su condición homosexual.

Integrarse no es empujar, no es violentar, no es obligar, No es decir “Yo soy gay y necesito que…” cuando las personas tienen capacidades y las desarrollan, no tienen necesidad de decir su identidad sexual, su forma de vida, encuentran lugares adecuados y trabajan en la normalidad diaria.

Los heterosexuales no llegan diciendo “Yo soy heterosexual y necesito o quiero…” simplemente demuestran si están capacitados y ya. A nadie le importa la orientación sexual de nadie, cuando la persona cumple con su deber, está capacitado para desempeñar una labor, trabaja y ya.

La discriminación acaba cuando el gobierno actué de forma conveniente, cuando las instituciones eduquen a las personas en su forma de actuar y tratar con respeto y valores a sus congéneres, cuando el progreso en la educación y buen trato lleguen a toda la población en sus diferentes estratos sociales.

El tratar de llamar la atención exigiendo cosas que en realidad no tienen ningún valor,  como por ejemplo baños aparte para homosexuales no es algo útil para nadie.

Los baños se utilizan para lo que se tienen que utilizar y no para hacer visitas u otras cosas aparte de las necesidades fisiológicas, especialmente de los niños. Los baños generalmente son del uso de todos, pero hay un cubículo individual para ser usado, cual es la utilidad de más baños? Hay cosas mucho más importantes que tratar, que imponer obras y costos a los colegios para favorecer a un grupo minoritario. Entonces los grupos minoritarios como etnias por ejemplo los afrocolombianos, indígenas y otras también pueden exigir cambios en los locales educativos y de trabajo para poder desarrollarse y pare de contar que no habría local educativo para tantas clases de personas como las etnias, los homosexuales y los tradicionalmente heterosexuales.

Si nos ponemos a pensar en toda esa parafernalia que quieren desarrollar los grupos LGBT, de baños, exigencias de reconocimiento en ciertas cosas físicas, que realmente no tienen gran importancia en comparación con el desarrollo espiritual, de protección, de derechos  y económico de esta comunidad.

¿Quieren ser respetados o quieren turbar a las demás personas teniendo protagonismo? ¿Quieren que se respeten sus derechos y que puedan trabajar y estudiar libremente o quieren estar en problemas y alborotos por su condición?

Quizás esta comunidad debería detenerse a pensar que es lo que quieren y si realmente vale la pena lograr cosas materiales perecederas que los discriminan aún más o  un lugar digno en la sociedad?

Dios te bendiga





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