El hijo prodigo actual

Lucas 15:11-32

Hay una clase de hijo prodigo que no solo dilapida lo material, sino que dilapida lo espiritual.  Recordemos que el hijo prodigo tuvo la oportunidad de comenzar de nuevo y en todo el vigor de su juventud, su padre tenía fortuna cuando le llego el arrepentimiento por la vida disipada que llevo.

Hoy en día hay muchos hijos pródigos sin padres terrenales a quien acudir, por diversas causas. Y esto causa un problema social muy grande, debido a que en la actualidad la sociedad en todas partes del mundo se ha ido acrecentando de forma tal que los recursos están muy disminuidos.

Cuando un hombre en medio de la escasez o riqueza relativa se esfuerza (hombre o mujer) por sacar adelante la familia está sembrando material y espiritualmente.  Cuando las personas son irresponsables y no se acuerdan de los hijos de la juventud, de él o la esposa de la juventud, viviendo su vida como les parece, sin ningún orden o crecimiento para el futuro, puede llegar el momento en que el vigor de la juventud se va y no hay un padre amoroso que lo reciba cuando se arrepienta queriendo cambiar su vida.

Por esta razón cuando no hay un lugar para las personas por la causa que sea, la única forma de encontrar un camino y restituir en parte, es volverse a Dios; debido a que hay cosas que se pierden en los caminos y ya no se puede volver atrás.

Volverse a Dios en estas condiciones y actuando en fe no es fácil. Sabemos que la Biblia dice que aunque padre y madre nos dejara, con todo Dios nos recogerá y este Dios amoroso será el único capaz de abrir puertas, tocar los corazones rencorosos y llenos de resentimientos por la mala actitud de aquellos que no sembraron nada..

Dios es misericordia y amor, pero el hombre aunque debiera mantener estas cualidades y capacidad para tender la mano no lo hace casi siempre.

Somos hechos a imagen y semejanza de Dios, debiendo amar a Dios y a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Es una triste reflexión sobre el acontecer diario que vemos muchas veces de cerca.

Jóvenes en la calle llenos de rencor y rebeldía, solitarios, haciendo cosas malas, robando e incluso matando. Sin darse cuenta que en cualquier momento sus vidas también pueden ser segadas.

Enfermos, adictos, olvidados de sus propias familias, es triste que una madre tenga que echar a la calle al hijo de sus entrañas cuando le roba y hace cosas indebidas en su propio hogar, sin poder controlar la situación, teniendo el temor que se le tiene a un indigente de la calle.

La disciplina es necesaria, criar en amor y disciplina es una buena forma de meter lo cojo y lo torcido en el camino, disciplinando en amor. Cuando somos permisivos, damos exceso de libertad, de lujos y no enseñamos a nuestros hijos el respeto y valores a los mayores, se pierde la vergüenza.

Al diablo no le gusta andar solo, el diablo representado en las malas compañías, que buscan  jóvenes y niños desprevenidos para iniciarlo en las drogas, el homosexualismo y otras aberraciones hay que derrotarlo.

¿Cómo participas en tu vida cristiana para salir victorioso en la lucha para la protección de tu familia? ¿Le crees a Dios o eres de esos indiferentes o pesimistas que piensan en dejar llegar sola la solución?


Dios te bendiga