La familia


 Reseña sobre el perdón

El perdón es un veneno espiritual, leí en alguna parte. Pero aunque seamos consagrados a Dios no se debe hablar de perdón o de perdonar a los que nos agreden en el momento de los sucesos o cuando no hay un verdadero arrepentimiento.

Tampoco se puede intentar hacer reaccionar a las personas que están obrando mal en contra de sus hermanos en Cristo o en la sangre.

Debemos recordar que según lo que se enseña sobre lo que es la patria de cada persona, los hermanos lo somos todos. Sin diferencia de raza, credo o nación.

La Biblia que es la palabra de Dios, nos dice muchas cosas al respecto y cada cual tiene su propia creencia de acuerdo a la familia o región donde nació.

Muchas veces nos preguntamos porque el antiguo testamento es tan fuerte, porque Dios mandaba a matar a… pero recordemos que en la actualidad hay personas que matan por ambiciones y querellas injustas, por menosprecio y por pequeñas cosas que en realidad si las personas lo pensaran no tienen ninguna clase de justificación.

Dios ordenaba juicio sobre esas regiones porque sus pecados eran tan grandes que impedían el libre desarrollo de las personas justas que tenían una misión que cumplir, para dominar y señorear sobre la tierra, conforme a la voluntad de él.

No habían todos los estamentos ni mecanismos de justicia que hay hoy en día, pero si había una visión exacta de cuales eran esos pecados y las consecuencias inmediatas que provocaba la falta de disciplina de parte de Dios.

Pero también como en aquel tiempo, varias clases de disciplinas de acuerdo a  la falta. Eran administradas con sabiduría por Dios y había muchas que requerían tiempo o poco tiempo de acuerdo a la falta y lo mismo como hoy en día de acuerdo al delito así es el castigo que se les da a los hombres en general.

Como vamos ha hablar de un Dios poderoso que limpia de pecado, que nos ama, que es el impulsor de nuestros pensamientos y nuestra decisión de vida si nuestros pensamientos y corazones no son limpios.

Pechichar o ayudar  al pecado en las congregaciones es un pecado más grande que tratar de tapar las faltas con más pecados.

Una cosa es ayudar a que el impío se convierta y otra cosa es que el impío pase por justo y el justo por impío.

Hay muchas cosas que alteran las congregaciones, pero lo que más daña lo que se quiere hacer por la juventud y la niñez es la fornicación y el adulterio.

Las malas costumbres muchas veces terminan convirtiéndose en leyes y después toman lugar pre-eminente en la vida de la sociedad.

Esto trae muchas causas dañinas a los núcleos familiares sanos.

Es mejor explicar de forma clara a los niños la realidad que están viviendo las familias y enseñarles la prudencia del silencio, a contaminar a muchos jóvenes, niños y niños en Cristo que terminaran siguiendo el mal camino y mal ejemplo de los adultos que están en pecado.