Hambre

El Hombre y sus Ansias de Saciar el Hambre

Hay muchas clases de hambre en el mundo y específicamente en las personas.

El hambre o tener hambre es un deseo de algo que se debe comer u obtener para que se pase este deseo, hasta que nuevamente se despierta.




Las personas nacen con hambre, esta hambre se desarrolla durante los años de la niñez en gran o poca medida y de acuerdo al medio en que se desarrolla.

Cuando una persona no come o no la alimentan lo suficiente se le desarrolla con los años una necesidad de comer las cosas de las que careció.

Muchas veces las personas pasan hambre de amor y atención, hambre de ropa, calzado y cosas materiales.

A medida que va pasando el tiempo si no hay adultos responsables que indiquen el buen camino a seguir y le enseñen a satisfacer ese hambre al niño que todos son en algún momento, van a desarrollar defectos de carácter que los van a acompañar toda la vida y va a ser muy difícil abandonarlos.

Cuando hay escases económica se desarrolla una ambición que es muy difícil de contener y que va de la mano con la avaricia, los malos deseos, la envidia y varias más, impidiendo la generosidad y el amor que se les tienen a las demás personas, para tener armonía y vivir en paz.

Esta ambición o avaricia hace que las personas sean desagradables a los demás, crean rencillas, resentimientos y división.

Juan10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 

Una de las formas en que el ladrón roba, es quitándoles los buenos sentimientos a las personas, llenándolas de rencores, odios, raíces de amargura, falta de perdón, rechazo  y más.

Hay un hambre de sobresalir, de fama, de ser los primeros siempre, esto lo da el orgullo y la vanagloria humana, estas personas son capaces de hacer cualquier cosa por estar en los primeros lugares siempre, por alcanzar los deseos y logros que se proponen sin detenerse en los medios que utilizan para alcanzar su fines.

Y así hay hambres como la de ser amados y no tener esa persona amada y a su vez ser amados por ella, porque hay personas que se desesperan y no se dan el valor que tienen porque no saben lo que valen. Esto hace que su vida sea un caos emocional y algunas veces logran salir adelante con mucha dificultad.

Hay un hambre intelectual, hambre de conocimiento que no se sacia fácilmente, pero usada con cordura sirve para dar muchos beneficios a la humanidad.

Para todas estas hambres hay solución; la solución es Jesucristo de Nazaret, quien dio su vida por todos y cada uno de las personas que hay en el mundo, para que tuvieran vida y vida en abundancia.

Esforzándose por conocerlo a través de la palabra de Dios que es la Biblia, se puede ser restaurado, llenar esas hambres que se tienen y ser mejores personas cada día, para dar de gracia lo que de gracia se recibe.

Debemos tener hambre de Dios, de su palabra, de su poder, de su amor, por los hombres, de ser sus hijos y de no apartarse de su presencia.

¿De de que tienes hambres tu? ¿Que puedes hacer para satisfacerla de forma sana?  ¿Como haces para acercarte a Dios y pedirle que satisfaga tu hambre y que te de ese pan de vida llamado Jesucristo y no tengas hambre jamas?