¿Quién es tu hermano?

Nuestro hermano es aquella persona que a pesar de las diferencias puede estar de acuerdo con los demás en los momentos de necesidad sin importar los problemas que puede tener con esas personas.

Generalmente se cree que estar en los momentos de necesidad con una persona es salir al frente a defenderlo de sus problemas, o darle lo que necesita a costa de nuestra propia familia, o de aquellas que están a cargo aunque no sean familia.



Pero un hermano en Cristo es aquel que sin necesidad o con necesidad de ofender hace todo lo que puede para que aprendamos de la palabra de Dios, intercede por nosotros puede ser en oración si lo considera necesario o también en la iglesia donde se congrega.

¿Por qué no se puede atender a un hermano en ocasiones a pesar de querer o desear ayudarlo?

La confrontación con el pecado y la resolución de nuestra vida como seculares y cristianos al mismo tiempo aparte de ser un hecho de corazón, en espíritu y en verdad como dice la Biblia debe ser personal, respaldados en algunas cosas, porque la privacidad e intimidad de cada uno es un derecho natural inviolable.

Cuando decimos que servimos a Dios o amamos a Dios y no es verdad; la presencia, la sanidad, la santidad de la que se habla en las congregaciones algunas veces está lejos de las personas.

Hay cosas que son falta de ética entre los hermanos en la iglesia y cuando se es en extremo prejuicioso o cuadriculado como dice la juventud sucede cosas que contristan a los hermanos y a la persona que está padeciendo porque la fe es débil y falta madurar.

Hay que ser exigentes en ciertas cosas y los privilegios son del mundo y a veces la presión hace que las personas no soporten el servicio a Dios.

Como en toda carrera hay que salvar ciertas exigencias para llegar a la meta.

Hay personas que tienen emociones mal usadas y otras que tienen demonios, algunas otras son libres de muchas ataduras gracias al conocimiento que tienen de la deidad de Dios y son separados para el servicio a Dios.

Hay esfuerzos conjuntos de las iglesias, pero también las personas a veces desmayan, porque se acrecientan los problemas. Pero aun cuando tarden en solucionarse muchos de estos problemas, si se persevera Dios hace milagros para que esos esfuerzos lleguen a buen termino.