Libertad del evangélico

Como ministros evangélicos que hay en todas partes del mundo, se cree hay una libertad acompañada del testimonio. Esta libertad debe ser respetada por las congregaciones.

Muchas veces las vidas y ministerios están involucradas en hechos que se salen de las manos de las personas que manejan esos ministerios.

"Quiero escribir un ejemplo de algo o conclusión a la que he llegado estudiando algunas cosas en Internet". Aunque unida a esa libertad evangélica hay algo que se llama testimonio y debe ir unido al ministro a pesar de las circunstancias, criticas, juicios y demás que se vivan.

Cuando regrese de mi primer viaje a España, ya hace tres años mas o menos, en el aeropuerto internacional  de Bogotá había una hilera de muchos aviones de Avianca estacionados y eso me da una idea de la riqueza del gobierno colombiano; me hizo sentir orgullosa de mi país.

En estos días leía sobre un accidente aéreo de un avión de Avianca que aconteció en el año 1983 y la conclusión de los investigadores internacionales fue que sucedió por fallas humanas, pienso que de una u otra forma todos los accidentes aéreos en todas partes del mundo ocurren por fallas humanas.

Dios nos dio la inteligencia para desarrollar, inventar y hacer cosas que sean de servicio y placer humano. 

Y hay personas con pequeñas responsabilidades y personas con muy grandes responsabilidades.

Las grandes responsabilidades que tienen muchas personas, como en el caso de las torres gemelas de Estados Unidos de América, en el caso de guerras y muchas cosas que involucran gran cantidad de vidas y que suceden a pesar de lo que se haga o se pudo hacer para impedirlo, esas responsabilidades es de esas personas que asumen el control en el momento que se presentan y tienen que vivir con ellas buenas o malas.

Con criticas, sin criticas, en desamor, en odios, con Dios o sin Dios en sus vidas y los ministros cristianos deben ayudar a mejorar todas esas circunstancias, pero sin conceptos personales.

Explicando escuetamente, sin inclinarse a favor de ningún lado del conflicto, honestamente, como abogados de Dios, apartándose o declarándose inhábiles cuando no pueden dar una opinión honesta o sus intereses están involucrados personalmente.

Me gusta escuchar las emisoras evangélicas de mi ciudad, especialmente una que marco  los comienzos de mi vida cristiana, pero cuando escucho sus opiniones de cosas que no parecen que vengan a cuento, la apago y ya.

No todas las personas tienen las mismas actitudes, porque no han madurado y a mi me pasaba en un tiempo y unas veces llamaba y me llegue a quejar y recibí una respuesta desagradable de la joven que contesto mi llamada.

Ore durante un tiempo hasta que sentí que la carga me la había quitado el Señor y ha sido hasta el día de hoy que ya no me preocupan esas cosas.  Quizás esto pueda ayudar a otros a entender que el evangelio es personal en muchos sentidos y que no puede ir en detrimento del patrimonio espiritual y familiar de nadie.

Las iglesias no reciben herencias a menos que sea por excepciones especiales de la ley. Y las legislaciones están escritas en las leyes de cada país del mundo, abusos los hay en todas partes y hay que luchar en las familias contra los abusos.

Cuando las personas tienen excepciones médicas o de cualquier clase, las iglesias tienen un compromiso especial de ayudarlas e impedir que se den esos abusos. Por eso es que las personas o familias tienen sectores donde deben y pueden asistir a las iglesias o enviar a sus hijos a ellas, con las debidas precauciones.

Todos tenemos derechos y sobre todo a la libre expresión, en Colombia como en todas partes hay sicarios o espíritus inmundos de sicariato, que son los espíritus derramadores de sangre y debemos enseñar a nuestros hijos a huir del pecado y la muerte, de las malas amistades porque desde pequeños es más fácil enseñarles las cosas que anhelamos para ellos.

Los pactos satánicos y las cosas que no aprovechan acaban con nuestros niños y jóvenes, después que una Iglesia es usada para el pecado, comienza a caer de la gracia de Dios.

Las puertas del Hades no prevalecerán contra la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, dice su palabra. No es saberla, repetirla, es vivirla.


Dios los bendiga