Rompiendo esquemas

Jesús y la mujer samaritana

Rompiendo esquemas llego Jesús con su ministerio, vemos que en el verso 10 de Juan capítulo 4, la mujer interpela a Jesús diciéndole que como siendo el judío le pedía a ella de beber.

Ella era una desconocida,  los rabies evitaban hablarle a las mujeres en público. Jesús le hablo demostrando el respeto que merecen las mujeres y que se puede hablarles en público de la forma adecuada, sean estas de la condición que sean.

Juan 4:9 La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.

La mujer samaritana al decirle esto a Jesús está mostrando una condición  que perdura aun en nuestros días y que recibe el nombre de racismo, discriminación y mucho más.

En el caso de la mujer samaritana era triple por ser samaritana, por ser una mujer y por ser promiscua. Jesús rompió este paradigma porque le dijo que el agua que él le daría si la pedía saltaría para vida eterna y… Se hizo efectiva instantáneamente en el momento en que ella la pidió, debido a que él era el cristo, el hijo de Dios y Dios mismo.

Lo importante de esta enseñanza es decirle a las mujeres que crían a sus  hijos, que enseñanza les están dando? ¿Si con el pasar de los años siguen siendo no crecen espiritualmente para como Jesús cambiar esquemas?

Y se justifican pensando o diciendo que para que debemos cambiar si ya paso nuestra edad de criar hijos, porque queramos ser aprovechadoras de los bienes de otras familias, bien sea materiales o de progenie; más bien pensar en que podemos mejorar, dar y lo más relevante de todo ¿Si llegado el caso vamos a ser encontrados como obreros aprobados? De que nos sirve una familia si no vamos a estar para resolverles los problemas y circunstancias de una mala crianza.

Hablamos de raza espiritual, de una nueva raza de personas llenas de defectos, pero que con esfuerzo y mucho amor tratamos de seguir un camino de excelencia, Dios va a tratar con cada uno de nosotros de forma perfecta y vamos a unir esfuerzos para que los menos favorecidos puedan ser sanados, Dios es el que sana, pero la intersección, ayunos y demás disciplinas espirituales solo son efectivas para sanar cuando están unidos en el cuerpo de Cristo.

2 Timoteo 2:15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. 

2:16 Más evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. 

Evitar ser profano es aquella circunstancia que en ocasiones para que nos entiendan las personas del mundo hablamos como ellos, la vana palabrería es en los momentos en que nos llenamos de ira y decimos cosas de las que podemos arrepentirnos o quizás cuando nos vanagloriamos sin razón de algún hecho personal con Dios.

Dios quiere que testifiquemos y debemos hacerlo, recordando la medida para que las personas que nos escuchan crean y les llegue al corazón lo que escuchan, el testimonio es eficaz en la medida de la necesidad de cada uno.

Dios te bendiga