Alimento
espiritual y material
Génesis 28:2 Levántate, ve a Padan-aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma allí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre.
Debemos ser un pueblo unido, pero muchas
veces hay casos en los cuales no hay unidad y esto es algo natural debido a la
naturaleza pecaminosa del hombre.
Los hermanos en Cristo tenemos cierta unidad,
especialmente en la necesidad. Pero la única forma en que Dios forma personas con
un verdadero carácter cristiano, del cual nos habla la Biblia; diciendo que
debemos alcanzar la estatura del varón perfecto que fue Jesucristo en la
tierra, es cuando sentimos que las dificultades y sufrimientos nos ahogan, miramos a todos lados y no encontramos la salida, miramos hacia arriba y clamamos a Dios esperando una solución inmediata a todo.
Foto de actividad en Iglesia Cuadrangular de Barranquilla
Podemos, debemos y encontraremos buenos consejos
en muchas personas de las congregaciones, pero el mejor consejo lo
encontraremos en nuestra propia familia, en aquellas personas que sufren y
padecen la misma hambre nuestra.
Aconteció hace muchos años que una hermana en
Cristo me pregunto que que me parecía si abría un comedor infantil en un pueblo
donde funcionaba una misión que ella tenía a cargo; este comedor infantil seria
con plata donada por ilegales en contra del gobierno, le hice ver esta
circunstancia y ella rechazo el ofrecimiento a pesar de cómo se dolía su corazón
por tanto niño pasando necesidades y hambre.
También en otra ocasión me dijo de varios
niños que querían estudiar y la matricula solo costaba tristes diez mil pesos
por cada uno, será que…, quizás diciéndome que se los donara o los consiguiera
entre mis hermanas en Cristo, no se sus pensamientos; en esa ocasión le dije:
-No le crees a Dios. Ora y confía en él,
porque si tú pagas de esa manera esos noventa o cien mil pesos de las matriculas de los niños, estas queriendo
ayudar a Dios a tu manera y también cambiar una humillación por otra.
Rebeca lo hizo y termino en dolor y muchos
sufrimientos, cuando su hijo Jacob, su amado, el tesoro de su corazón, el cual prefería
antes que su otro hijo nacido de su vientre en el mismo momento que Jacob, perdió
la potestad sobre él y nunca más lo volvió a ver.
Vemos que Jacob tenía la promesa espiritual, ella
temió perder esa promesa espiritual en Jacob y lo perdió. Aunque el propósito de
Dios se cumplió, porque Dios siempre logra sus propósitos; Rebeca como estaba
acostumbrada a desobedecer y hacer su propia voluntad, quizás era muy
consentida, o su mama no le prestaba atención por estar en los quehaceres o quizás
tantas cosas que acontecen y forman un carácter que es disipado en algunas áreas
a pesar de tener buenas cualidades.
La promesa o el hijo de la promesa es aquel
que recibe no solo dones espirituales, sino también materiales que ayudan a
cumplir los propósitos de Dios, cuando decimos que es el hijo de la promesa nos
referimos a todas estas cosas que Dios promete en las familias, pero también nos
referimos al Benoni o al Benjamín de las familias, que generalmente son los que
más aman el padre y la madre por ser el último, especialmente cuando están entrando
en la tercera edad o vejez como se dice actualmente. Aunque en algunas familias
es el nieto que no tiene reconocimiento del padre y los abuelos los adoptan
porque son los que los acompañan y…
Todas estas enseñanzas que acontecieron en
los tiempos bíblicos y que acontecen hoy en día, nos debería hacer pensar en la
misericordia de Dios y en cuanto ama a los hombres que no nos ha consumido,
porque sus misericordias son nuevas cada día.
Si quieres ser de bendición y larga vida,
honrar a padre y madre, reclamar tantas y tantas promesas de la Biblia debes
encontrar ayuda ministerial, aprender la palabra de Dios, estudiar, congregarte
y lo principal creerle a Dios, lo único que nos falta es comenzar ya.
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