Probadme ahora en esto si no abriré las ventanas de los cielos y…

Cuando estamos en las iglesias evangélicas escuchamos muchas veces esta palabra y muchos nos hemos apropiado de ella,  sabiendo que Dios es fiel y que nuestra fe se ve afirmada cuando vemos que nuestra economía se mantiene y que recibimos la recompensa viendo que Dios es fiel.

En Malaquías 3:10 dice: Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. 



El diezmo tiene muchas interpretaciones y en la Biblia Reina Varela tiene un vocablo de una traducción muy diferente para los evangélicos de la que tiene para los católicos.

El diezmo cuando no se depende totalmente de la iglesia no es obligación darlo de acuerdo a ciertas normas, porque las personas están muchas veces dando un diezmo que está representado en su trabajo, cuando no se recibe una retribución monetaria por él.

El diezmo es un deber cristiano cuando nos congregamos y recibimos beneficios de la iglesia que están siendo aprovechados por los grupos familiares que se congregan.

El diezmo bendice a los hermanos en Cristo cuando lo dan porque las dadivas espirituales especialmente son muy grandes, la educación formal cristiana que se da en las congregaciones instruye de diferentes formas a las personas que se congregan.

El diezmo es un contrato privado con Dios, el deber del cristiano es darlo a la Iglesia de alguna manera, así sea una vez al año.

Muchas veces las congregaciones se ven involucradas en negociaciones con las personas o entidades en su calidad de entidad prestadora de servicios a la comunidad y deben hacer contratos y otra clase de programas que están sujetas a la ley, cuando no se cumplen en alguna de sus partes se pude demandar a una congregación, institución educativa evangélica y demás que tenga que ver con las iglesias, debido a que por ser evangélicos estamos en el ojo del huracán como se dice y las actividades y todo lo relacionado con ellos tiene un orden y los permisos legales convenientemente organizados como debe ser en las comunidades.

No estamos exentos de equivocarnos y obviar ciertas cosas, pero cuando se hacen actividades  que involucran desplazamientos de un lugar a otro, dentro de la misma ciudad o fuera de ella, alquiler de sitios para campañas o eventos como conciertos cristianos, todo se hace decentemente y con orden, con los permisos legales debidos y esto me hace recordar a mis inicios en el evangelio y el Señor me guió a asistir sin ser mi intención a un evento evangélico que me hizo sentir renovada, allí me encontré con mis hermanas en Cristo de congregación. 

Fue algo muy lindo, un concierto con Jocelyn Arias y me alegro mucho porque recordaba a esta cantante por su música, sabiendo que era una gran cantante.  Llevaba una manualidad que en esos días elaboraba y mi corazón sintió regalársela y como hacíamos y hacemos los evangélicos que en fe le creemos a Dios, le dije que se la iba a regalar sin ninguna clase de protocolo si Dios dejaba que lo hiciera y cuando salía del evento, la camioneta en que salía la hermana en Cristo le hice una seña y se detuvo, se la entregue felicitándola y agradeciéndole que pudiéramos escucharla, esto motivo mucho mi fe y recuperación en la vida que llevaba y que he llevado mucho tiempo.

Pero también algo que para mí es muy importante, es ver la educación y obediencia del pueblo evangélico con sus pastores y congregaciones. Había un orden en la entrada y en la salida, sin desordenes, tranquilamente y con una tremenda bendición. Esto quiere decir que había organización, Dios es Dios de orden y sus hijos se distinguen por muchas y muy buenas cualidades, aunque hay tiempos en que los que aprenden todavía no tienen esa medida para sujetarse y que debemos tener en cuenta que muchas veces se llega a las congregaciones a encontrar sanidad, recuperación, paz, bendición, fortalecimiento de la fe.

Por todas estas cosas cuando se habla que en tal congregación piden mucho, son abusivos y todas esas cosas que se hablan y que son de mal testimonio, debemos recordar que la palabra de Dios dice que conoceremos la verdad y la verdad nos hará libres. Esto quiere decir que de acuerdo a nuestra fe, a lo que Dios nos da, a lo que debemos, a lo que esperamos y tantas cosas unidas debemos dar, diezmar, ofrendar, dar de nuestro tiempo, pero con alegría, con fe, esperanzados en el tiempo de Dios y en sus dadivas que son perfectas, no en lo que mira y quiere el hombre, no en lo que nosotros en nuestra carne creemos que se debe dar.

Dios mira al dador alegre y dice que debemos dar, muchas cosas más habla la Biblia y de acuerdo a nuestra necesidad y a la necesidad de la obra debemos dar, pero conforme a nuestra voluntad, no a la voluntad de los hermanos.